<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	
	>
<channel>
	<title>
	Comentarios en: FA interpelará a Heber por “tendencia al alza” de homicidios	</title>
	<atom:link href="https://enperspectiva.uy/en-perspectiva-programa/la-mesa/fa-interpelara-a-heber-por-tendencia-al-alza-de-homicidios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://enperspectiva.uy/en-perspectiva-programa/la-mesa/fa-interpelara-a-heber-por-tendencia-al-alza-de-homicidios/</link>
	<description>¡Viva la radio!</description>
	<lastBuildDate>Tue, 06 Jun 2023 19:51:38 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	
	<item>
		<title>
		Por: Jorge Laviano		</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/en-perspectiva-programa/la-mesa/fa-interpelara-a-heber-por-tendencia-al-alza-de-homicidios/#comment-278759</link>

		<dc:creator><![CDATA[Jorge Laviano]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Jun 2023 19:51:38 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://enperspectiva.uy/?p=108211#comment-278759</guid>

					<description><![CDATA[Tengo la firme impresión de que, desde hace varios años a esta parte, la gente se ha tornado más violenta, más intolerante, más dispuesta a  reclamar derechos propios y desconocer los ajenos. Esto trae como consecuencia que percibamos  actos de violencia que antes eran inconcebibles. ¡A quién se le hubiera ocurrido, años atrás, asaltar una  unidad de  emergencia médica, o un local de enseñanza? ¡A qué varón, por más macho que se creyera, le hubiera pasado  por la cabeza asesinar a una mujer por ahogamiento por no querer tener relaciones con él, y luego ultrajar su cadáver y tirarlo a un basurero, como supimos ayer que ocurrió en Rivera? Pero incluso pensemos en lo que son las acciones de las hinchadas de fútbol, de un tiempo a  esta  parte (y también de básquetbol) . En un tiempo ya  lejano, íbamos a los partidos todos juntos, sin importar de qué cuadro éramos  hinchas, y salvo alguna &quot;cargada&quot; momentánea, no había peleas (y si llegaba a haber, los propios acompañantes  se ocupaban de separarlos). Un día, a algunos  se les ocurrió ir disfrazados de &quot;hinchas&quot;, con banderas y colores y un líder que dirigía  el grupo; eran los  &quot;barras bravas&quot;. Y a partir de algún momento empezaron los cánticos agresivos entre barras, y a tirarse objetos contundentes; entonces optamos por separar las hinchadas. Y establecimos una zona &quot;pulmón&quot; de separación, para  que los objetos  contundentes no se alcanzaran. Y cuando eso no alcanzó, empezamos por prohibir el ingreso de las hinchadas de tal  o cual club. Entonces,  los hinchas se agolpaban a  la entrada del estadio y desde allí causaban desórdenes. Yo recuerdo que, en uno de los gobiernos anteriores,  cuando  aún se jugaban  los clásicos en el Centenario, se movilizaron una vez mil doscientos  policías para  prevenir los desórdenes. ¡Por favor! Yo creo que esa cantidad de  agentes no se movilizó ni cuando los tupamaros coparon Pando en 1969. Y así también, vimos un día que fueron de Montevideo  a Santa Lucía a  matar a un hincha  de otro cuadro, o que esperaron a un hincha en una esquina para liquidarlo, o que quisieron tirar una garrafa de supergás para  que explotara  y deshiciera  una tribuna, o que ingresaron a  una casa particular  donde festejaban  un cumpleaños y había una bandera  de otro club y agredieron a varias  personas... ¿Hasta dónde va a llegar esta locura?
Y así como pasan esos disparates por el deporte, ocurren también otras barbaridades, en las relaciones  personales, y así vemos  cómo creció la violencia de género o la interfamiliar a  extremos  que antes eran inconcebibles.
Y ante este estado de situación, es poco lo que puede hacer un Ministerio del Interior. Aumentar la vigilancia callejera  hasta el nivel de un estado policíaco, aguzar los servicios de inteligencia para detectar intentos de acciones delictivas... Además del sentimiento de represión que  eso conllevaría, no asegura que vaya asaltar alguna otra locura no detectada, amenos que logremos reinstalar en nuestra sociedad el sentimiento de pertenecer todos a una misma comunidad, de lo que antes  nos ufanábamos.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Tengo la firme impresión de que, desde hace varios años a esta parte, la gente se ha tornado más violenta, más intolerante, más dispuesta a  reclamar derechos propios y desconocer los ajenos. Esto trae como consecuencia que percibamos  actos de violencia que antes eran inconcebibles. ¡A quién se le hubiera ocurrido, años atrás, asaltar una  unidad de  emergencia médica, o un local de enseñanza? ¡A qué varón, por más macho que se creyera, le hubiera pasado  por la cabeza asesinar a una mujer por ahogamiento por no querer tener relaciones con él, y luego ultrajar su cadáver y tirarlo a un basurero, como supimos ayer que ocurrió en Rivera? Pero incluso pensemos en lo que son las acciones de las hinchadas de fútbol, de un tiempo a  esta  parte (y también de básquetbol) . En un tiempo ya  lejano, íbamos a los partidos todos juntos, sin importar de qué cuadro éramos  hinchas, y salvo alguna "cargada" momentánea, no había peleas (y si llegaba a haber, los propios acompañantes  se ocupaban de separarlos). Un día, a algunos  se les ocurrió ir disfrazados de "hinchas", con banderas y colores y un líder que dirigía  el grupo; eran los  "barras bravas". Y a partir de algún momento empezaron los cánticos agresivos entre barras, y a tirarse objetos contundentes; entonces optamos por separar las hinchadas. Y establecimos una zona "pulmón" de separación, para  que los objetos  contundentes no se alcanzaran. Y cuando eso no alcanzó, empezamos por prohibir el ingreso de las hinchadas de tal  o cual club. Entonces,  los hinchas se agolpaban a  la entrada del estadio y desde allí causaban desórdenes. Yo recuerdo que, en uno de los gobiernos anteriores,  cuando  aún se jugaban  los clásicos en el Centenario, se movilizaron una vez mil doscientos  policías para  prevenir los desórdenes. ¡Por favor! Yo creo que esa cantidad de  agentes no se movilizó ni cuando los tupamaros coparon Pando en 1969. Y así también, vimos un día que fueron de Montevideo  a Santa Lucía a  matar a un hincha  de otro cuadro, o que esperaron a un hincha en una esquina para liquidarlo, o que quisieron tirar una garrafa de supergás para  que explotara  y deshiciera  una tribuna, o que ingresaron a  una casa particular  donde festejaban  un cumpleaños y había una bandera  de otro club y agredieron a varias  personas&#8230; ¿Hasta dónde va a llegar esta locura?<br />
Y así como pasan esos disparates por el deporte, ocurren también otras barbaridades, en las relaciones  personales, y así vemos  cómo creció la violencia de género o la interfamiliar a  extremos  que antes eran inconcebibles.<br />
Y ante este estado de situación, es poco lo que puede hacer un Ministerio del Interior. Aumentar la vigilancia callejera  hasta el nivel de un estado policíaco, aguzar los servicios de inteligencia para detectar intentos de acciones delictivas&#8230; Además del sentimiento de represión que  eso conllevaría, no asegura que vaya asaltar alguna otra locura no detectada, amenos que logremos reinstalar en nuestra sociedad el sentimiento de pertenecer todos a una misma comunidad, de lo que antes  nos ufanábamos.</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
	</channel>
</rss>
