Entrevista central, miércoles 24 de febrero: Álvaro Moerzinger

EC —Estábamos hablando de 2013, y las últimas noticias que tenemos a propósito de la OPAQ y Siria vienen de principios de este año. En enero la OPAQ anunció que la totalidad del arsenal químico declarado por Siria en 2013 había sido destruido. El proceso llegó a término con la destrucción de las últimas 75 garrafas de fluoruro de hidrógeno, una operación que tuvo lugar en Texas, EEUU. Estamos hablando de arsenal de armas químicas del Gobierno sirio. Es un proceso que, suponiendo que haya terminado, llevó dos años y pico.

AM —Es un récord. Cuando uno ingresa a la organización normalmente hace una declaración de si tiene armas químicas o no, y si tiene armas químicas, se inicia un proceso de destrucción que muchas veces se extiende en el tiempo. En el caso de Siria no hubo excepciones, hubo una destrucción récord en dos años, en un proceso muy complejo. El Gobierno sirio no permitió que la destrucción fuera hecha en su territorio –normalmente se hace en el territorio del país que ha producido las armas químicas, a costo de ese país– y tuvo que hacerse afuera. Usted cita Texas. Hubo barcos anclados en el Mediterráneo a los que se subieron las armas químicas, se autorizó. Hubo países que se negaron a que se destruyeran en su territorio armas químicas provenientes de Siria.

Fue un proceso diplomático y logístico complejo, en medio de una guerra civil, en medio de la utilización de armas químicas, con el Gobierno negando que hubiera utilizado armas químicas y con un entorno diplomático y político internacional que utilizaba el tema de las armas químicas como manera de influir en el proceso político en Siria. En la guerra civil de Siria habían muerto más de 100.000 personas en ese momento y en el ataque de agosto de 2013, que de alguna forma inicia esta compleja situación, se calcula que murieron 1.000 personas. Eso desencadena un proceso de mucho contenido logístico y político en el que el mundo, a través de la OPAQ, pero también el Consejo de Seguridad, inicia una tarea que resultó muy exitosa, porque no solamente se destruyeron las armas químicas, sino que se destruyeron 12 plantas de producción de armas químicas.

EC —La tarea de la OPAQ en Siria no se limita a ese capítulo, destrucción de armas químicas. Veía otra noticia de fines del 2015, una misión de expertos estimó que la población en Siria podría haber sido nuevamente expuesta a gas sarín o a una sustancia similar. El reporte de la misión en Siria de la OPAQ fue entregado al Consejo de Seguridad de la ONU el 29 de diciembre. El equipo de la OPAQ investigó 11 incidentes de uso de productos químicos reportados por el Gobierno sirio, aunque el Gobierno no precisa dónde ni cuándo tuvieron lugar.

Esta otra parte ¿cómo viene? Está sin terminar todavía.

AM —Paralelamente al proceso de destrucción de armas químicas, que se desarrolla en el marco de una guerra civil, se producen ataques de armas químicas hacia la población civil. El Gobierno sirio alega que él no es el culpable, culpa a los rebeldes, y la OPAQ, conjuntamente con Naciones Unidas, inicia un proceso de investigación. La OPAQ simplemente comprueba si se utilizaron armas químicas o no. Es un proceso diplomático complicado debido a los intereses regionales que existen y a los intereses políticos de las potencias que no son regionales, EEUU. Finalizó con informes en los que se establece que hubo uso de armas químicas en territorio sirio.

Las misiones tuvieron problemas serios de violencia, de ataques para evitar la recolección de datos. Una vez utilizadas las armas químicas hay que ir rápidamente para identificar el tipo de gas, porque desaparece rápidamente. Uno puede consultar a las víctimas, pero las víctimas a veces no están, es difícil identificarlas o escapan. No son muy confiables los testimonios de las víctimas. Hay testigos de cómo se largaron armas químicas, hay una acusación de Human Right Watch de que hubo helicópteros, y solo el Gobierno sirio tenía helicópteros para lanzar las armas químicas, etcétera. Hoy la OPAQ y Naciones Unidas están embarcadas en un proceso de identificar quién utilizó las armas químicas.

EC —Esta semana se confirmó que el mes que viene, a principios de marzo, va a instalarse en Siria un grupo de expertos de 24 integrantes, llamado Mecanismo de Investigación Conjunta, que se estableció en agosto de 2015 después de los ataques con gas de cloro en tres aldeas sirias que mataron a una cantidad reducida de personas pero que fueron psicológicamente muy graves. El grupo está dirigido por Victoria Gamba, una especialista argentina. ¿Qué se espera de este grupo? ¿Cuánto tiempo le va a llevar localizar, identificar a los responsables?

AM —Es muy difícil determinarlo a priori. El grupo comenzó el año pasado, fue un mandato que estuvimos negociando en nuestro carácter de presidente, dentro del Consejo Ejecutivo y después en Naciones Unidas –ahí ya no es competencia de la OPAQ, es otro marco–. Quizás la determinación sea más compleja que el proceso de destrucción de armas químicas en Siria, que me tocó conducir, porque esto implica responsabilidades individuales, quién dio la orden, y eso puede tener implicancias desde el punto de vista del derecho internacional penal.

EC —Pero aquí se está abarcando a los ataques con armas químicas que hayan venido tanto del Gobierno, de las fuerzas armadas del propio Estado sirio, como de las guerrillas. Entonces entramos en una constelación de posibilidades gigantesca.

AM —Así es. Normalmente el gran tema es si el Gobierno sirio siguió utilizando armas químicas, si en su declaración de adhesión a la OPAQ no incluyó todo el arsenal posible.

EC —El principal foco es el Gobierno sirio, porque es el Estado el que está incorporado a la OPAQ y por lo tanto tiene que cumplir con los compromisos que asumió. ¿Qué pasa con los otros, que no forman parte de la OPAQ, con todos estos grupos? ¿Qué pasa con Estado Islámico en particular?

AM —Es un tema que la OPAQ está considerando y que el mundo está considerando. Porque todas las convenciones internacionales están basadas en que el Estado tiene el dominio, ejerce soberanía sobre su territorio. Si se comprueba que grupos terroristas, Estado Islámico o algunos rebeldes, utilizaron armas químicas, y obviamente esto sucede en Siria, quiere decir que el Gobierno no tiene el control de su territorio. Hay una guerra civil, hay territorio sirio que está ocupado. Y la OPAQ, en el marco de sus competencias, está considerando el tema del terrorismo internacional, que por suerte no ha utilizado en el pasado armas químicas, salvo un incidente creo que en el [95] en Tokio, un grupo que pensaba que el mundo se terminaba y utilizó las redes de respiración del subterráneo, lanzó gas sarín y murieron unas cuantas personas. No ha sido utilizado, pero es un peligro, porque el arma química es el arma de los pobres, la que utilizan aquellos que no tienen muchos recursos tecnológicos para atacar o defenderse, y son fáciles de producir. Entonces existe una preocupación.

Le ha sido muy difícil al mundo definir el concepto de terrorismo, la convención contra el terrorismo recién después de mucha discusión definió el terrorismo. Es muy difícil regular eso, pero se está estudiando y supongo que habrá una convención que regule más general del terrorismo que pueda utilizar armas químicas.

Pablo Izmirlian

Editor de EnPerspectiva.net y responsable del proyecto EN PERSPECTIVA radio. Comenzó su carrera como periodista en el año 2000 en el diario El Observador. Trabajó también en Búsqueda, La Diaria, Bla, El Espectador y The Washington Post.

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