La Mesa TIC, martes 13 de marzo

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EC —Hemos hablado de ventajas, de utilidad de la tecnología blockchain, pero también está la inquietud a propósito de consecuencias. Pregunta uno de nuestros oyentes, Jorge: “¿Blockchain elimina el secreto bancario?, ¿elimina la reserva de la información en general?”. Puede sacarse esa conclusión de la descripción que ustedes estaban haciendo recién.

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EC —Repasemos la definición. ¿Está bien decir que blockchain es un sistema de registro y validación de transacciones muy seguro? Agréguenle algo más para refrescar.

GV —Es un sistema distribuido, replicado en distintas entidades. Eso es fundamental, hay muchos sistemas tradicionales que son eso que dijiste.

EC —Vayamos a preguntas o dudas. Hace un rato, cuando hacían la descripción de cómo funciona una transacción hecha vía blockchain, destacaban como una de sus fortalezas que los datos están en una cantidad de máquinas. La pregunta obvia a continuación es: entonces ¿qué pasó con la privacidad?, por ejemplo, ¿qué pasó con el secreto bancario en estas condiciones?

GV —En verdad, blockchain es una herramienta más que se integra a un sistema de cómputo donde hay otras herramientas. Y no tenés por qué mandar toda la información a la blockchain, podés mandar solamente la información que haga falta y que sea necesaria. Podés diseñar los sistemas con tanta prudencia como haga falta y ser cuidadoso de las leyes y de la privacidad de los demás. No hay por qué no hacerlo de esa manera. De hecho, a bitcóin y a otras criptomonedas en todo caso se les cuestiona la falta de información que hay dentro de esa red y que por lo tanto se presten para actividades ilícitas o para ayudar actividades ilícitas.

EC —¿Es efectivamente así? ¿No hay forma de penetrar y terminar llegando a quién fue que recibió esa plata?

GV —Hay formas. Lo que pasa en particular con la red de bitcóin es que cuando una transacción circula en esa red es porque también hubo algo en el mundo real. Entonces también en el mundo real quedan trazas de lo que está pasando, y juntando trazas de un lado y otro suele llegarse. De hecho el FBI ha desbaratado varias bandas y ha recuperado carteras de bitcóins para sí mismo con esas tecnologías. Hay empresas que se dedican a desarrollar y utilizar tecnología para trazar información dentro de la red de bitcóin. Pero en un sistema corporativo o de gobierno puede hacerse a la vista de todo el mundo, tomar las decisiones de gobernanza adecuadas y hacer las cosas tan bien como tengan que hacerse, cuidando la privacidad de la gente. No hay por qué no hacerlo.

CA —Justamente, en el gobierno y a nivel de privacidad, está la Unidad Reguladora de Datos Personales, que se encarga de esas temáticas. Y uno de los casos que aparecen como para pensar posibles soluciones es lo que se llama el «derecho al olvido». En la medida en que blockchain deja los registros que no se pueden modificar, que no se pueden borrar, ahí puede haber una contradicción en cuanto a cómo se maneja la temática de derecho al olvido.

EC —Explicá un poco mejor el derecho al olvido.

CA —Un ejemplo, sin ser experto: cuando uno como ciudadano, como civil, cambia alguna característica de su persona, por ejemplo el nombre o el sexo, la ley dice que todos los datos hacia atrás deben dejar de utilizarse y deben no poder referenciarse, de alguna forma deben ser borrados. En este caso quedarían en esa blockchain, quedaría un registro inmutable, imperecedero, y ese es un tema para resolver y analizar.

JL —En el caso de los trámites y la información del Estado hay oportunidad de mejorar aspectos de privacidad, no solamente de eficiencia. Porque en la medida en que el Estado pueda utilizar una base de datos compartida y de acceso compartido se simplificarían muchas cosas del estilo de que un organismo necesita pedirme a mí un certificado con datos sobre otro organismo. Ese tipo de cosas serían más eficientes porque podría consultar directamente.

Pero mejoraría o tiene oportunidad de mejorar cosas de la privacidad, porque por ejemplo se puede fraccionar lo que se consulta. Cuando un determinado organismo me pide la cédula de identidad, yo la muestro o dejo una fotocopia, pero muchas veces lo único que necesita la oficina es controlar si yo soy mayor de edad. Sin embargo, por el hecho de darle mi cédula de identidad le estoy dando muchísimos más datos de los necesarios. En una consulta de un organismo a otro, podría consultar solamente el dato que necesita, si soy mayor de edad o no, sin siquiera saber mi fecha de nacimiento, dónde nací, cómo me llamo, dónde vivo, etcétera.

Incluso se puede agregar trazabilidad y autorización sobre eso. Se podría armar de tal manera que para que pudieran consultar ese dato en particular tuvieran que contar con mi aprobación y que yo me entere de que queda traza. Hoy no hay demasiado control, como ciudadano no tengo control sobre qué empleados de, no sé, el Banco República pueden chequear los datos de mi cuenta. Y si alguien los chequea no me entero. Seguramente tienen controles internos para evitar el abuso, pero yo no tengo acceso a eso. Con este tipo de cosas hay oportunidad para mejorar eso.

AN —Es bastante común que cada vez que se habla de blockchain se la vincule directamente con bitcóin, por obvias razones, porque es el producto que ha tenido más éxito. Respondiendo a lo que planteaba el oyente, bitcóin es lo que se llama seudoanónimo; tú para transferir bitcóins entre dos entes, personas, necesitás una billetera que tiene una dirección que, simplificando, vendría a ser un número de cuenta en tu banco. Quiere decir que si vos tenés el número de cuenta 60345 no sabés nada, pero podés ir a la blockchain de bitcoins y saber exactamente qué transacciones recibió, qué transacciones hizo. Hasta ahí es seudoanónimo, vos no sabés de quién es. En el momento en que lo linkeás con una persona y ves que es Alejandro Narancio, ya sabés cuántas bitcóins recibió y de dónde las recibió y hacia dónde las envió. Seudoanónimo en ese sentido tiene ventajas, por ejemplo, si es una fundación sin fines de lucro que recibe donaciones, puede saber cuánto dinero recibió, pero tiene ciertas desventajas, como el secreto bancario.

Existen otras criptomonedas que también utilizan blockchain que sí son anónimas, que aunque sepas el número de cuenta, el número de dirección, no podés saber qué transacciones hizo. Lo que mencionaba Gonzalo, el FBI, etcétera, fue un caso bastante famoso de una red que se llamaba Silk Road, donde se traficaban cosas ilegales y se utilizaba bitcoin, porque en aquel entonces era la única criptomoneda que existía, para transferir, y el FBI se incautó de como 29.000 bitcoins, que subastó, etcétera. Ahora ya no se usa bitcoin para eso, porque bitcoin mantiene toda la trazabilidad. Pero hay otras criptomonedas que sí son completamente anónimas en ese sentido.

JL —Incluso en bitcoin se ha limitado mucho eso, por el hecho de que se usan continuamente diferentes direcciones. Ese es otro de los cambios que traen estas cosas de la tecnología que al principio uno no ve. Uno piensa en un número de cuenta de banco y está acostumbrado a que tiene un número de cuenta de banco, porque cambiarlo tiene una barrera muy grande, hay que hacer un trámite engorroso, al banco le complica, etcétera. En bitcoin no tiene costo, entonces en general en cada transacción que hago recibo en una dirección diferente, mi billetera tiene la capacidad de crear en cualquier momento un número de cuenta. Si él me paga un auto que me compró y yo le doy mi número de cuenta, él sabe que yo soy el dueño de ese número, pero en las siguientes transacciones a otros yo voy a dar otro número, entonces si bien no tengo anonimato total, la información está mucho más dispersa. Él lo que sabe es simplemente en qué dirección recibí yo, y puede saber en qué lo usé, porque puede ver cómo se usan esos fondos que me dio en ese número. Pero incluso de forma limitada, porque en la siguiente transacción probablemente va a aparecer que 10 bitcóins que él me dio aparecen en una transacción cuyo destino son dos números diferentes. Probablemente uno sea de otro y el otro sea mío, pero no sabe cuál es cuál e incluso los dos podrían ser míos o los dos podrían ser de terceros. O sea que ahí ya se pierde. Él lo único que sabe es que de los 10 que me dio 7 fueron para una dirección de alguien y 3 para una dirección de algún otro, pero no se sabe cuál es cuál.

EC —Es maravilloso ir percibiendo todas las posibilidades que tiene. Claro, se corre el riesgo de perderse por completo, pero veamos por el lado de los riesgos otras dudas que vienen. Dice un oyente: “Supongamos que se avanza en esta materia, que el blockchain se mete en tantos pero tantos trámites, transacciones, sistemas de registro, etcétera, ¿y qué puede pasar con un virus?, ¿qué puede pasar con un hacker? ¿En qué medida no se nos cae todo un sistema al haber apostado a una tecnología así en algún momento en el futuro?”.

GV —Blockchain está en operación desde hace nueve años en el caso de bitcoin y no ha habido ataques específicos a la tecnología en sí. Como decía, una blockchain funciona en el contexto de todo un sistema de cómputos donde hay otros componentes también. Entonces los ataques que ha habido a la red de bitcóins en verdad no han sido a la red de bitcóin o no han sido a su blockchain, sino que han sido a otros sistemas de cómputos aledaños que uno necesita para poder interactuar con esa red.

Pablo Izmirlian

Editor de EnPerspectiva.net y responsable del proyecto EN PERSPECTIVA radio. Comenzó su carrera como periodista en el año 2000 en el diario El Observador. Trabajó también en Búsqueda, La Diaria, Bla, El Espectador y The Washington Post.

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