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	Comentarios en: &quot;Hartos&quot;	</title>
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	<description>¡Viva la radio!</description>
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		<title>
		Por: angel sosabarros		</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/la-audiencia-opina/hartos/#comment-1166</link>

		<dc:creator><![CDATA[angel sosabarros]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jun 2015 16:01:56 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[Uruguay, un país que se aleja del deporte y encima castiga a los inocentes

Es sabido que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. 
Eso dicen. Pero se han registrado situaciones en que el mismo tropezón puede ser muchas más veces.

Este es el caso de Uruguay, un país donde su gente está habituada a un tropezón casi constante y reiterativo en iguales circunstancias y por los mismos motivos.

Los hechos recientes en el fútbol y su dilucidación lo demuestran… Una vez más, y ya van muchas veces, el mismo coro -y por los mismos motivos- eleva su voz para condenar la violencia, algo que sin duda todos condenamos pero en todas las circunstancias y ámbitos donde ésta tenga lugar. 

Es así que dirigentes y políticos, más allá de algunas discrepancias (pequeñas, más de pose que de tonos) sumaron sus voces -una vez más- para condenar este flagelo que azota a toda la humanidad desde sus orígenes. Porque sabido es que la violencia está en nosotros, y lo que debemos encontrar son soluciones reales que apunten al problema. Pero también deberemos usar la denuncia como una forma de dejar al descubierto a aquellos que “viven” del doble discurso, que impiden con esa tramposa e infame actitud llegar a una solución. 

Y otra vez la solución expía culpas, favorece el doble discurso y castiga a los inocentes. Sí, expía las culpas y los dobles discursos de aquellas personas que con actitudes, palabras y dinero fomentan y solventan a los violentos. Los mismos que ahora “sacrifican” a su institución, la abandonan y le hacen pagar sus culpas, en aras de adoptar la vieja y conocida “pose” de abanderados de la no violencia. Para que nadie los señale y así pasar un poco desapercibidos en medio del desaguisado. 

La decisión de otorgarle el campeonato a Nacional no es justa, ya que no surge como resultado de una competencia deportiva en toda regla al no permitirse jugar los minutos que aun faltaban para la culminación del partido. Pero lo peor de todo esto es que no solo no soluciona el problema de la violencia en el deporte, sino que además una vez más se castiga al ciudadano honesto y comprometido. 

Porque aquel hincha que sigue a su equipo durante el año -sea niño, joven o adulto, sea del género que sea- con la ilusión de verlo en lo más alto de la competencia deportiva, ese hincha de edad variada fue traicionado y castigado sin tener posibilidades de una defensa adecuada y lo que es peor sin el debido proceso. 

Se blandió el tema de la violencia, donde por otro lado no fue de las peores situaciones vistas o vividas en la historia reciente del fútbol uruguayo, para procurar acallar de antemano cualquier voz que reclamara simple y reglamentariamente que a una suspensión del partido debe seguir indefectiblemente la realización del pico faltante para completar el partido.

Es comprensible que al grupo de personas que responden al rival de Peñarol le sirviera cualquier argumento que, enarbolando el tema de la violencia, favoreciera sus aspiraciones de obtener el campeonato. A como dé lugar. Y esto es humano, por aquello de la rivalidad y de querer ganar a como sea. Pero lo cierto, y más allá de cualquier consideración de simpatías porque en esto de la violencia y las sanciones a cualquier institución le puede ocurrir mañana o pasado, lo cierto es que esta “solución” sacada de la chistera solo sanciona y castiga a los inocentes, a los hinchas que siguen o simpatizan con una institución durante todo un año y por muchos años.

Estos fueron los derrotados por aquellos que muy ligeros de “pies” (y de ideas) enseguida arribaron a tamaña solución. No importan los hinchas, los miles y miles de hinchas buenos e inocentes que no ejercen ningún tipo de violencia… no importan sus anhelos ni ilusiones alimentadas durante los meses de campeonato, de idas y venidas, de esfuerzos y sacrificios para llegar al estadio o para poder ver el partido por TV o escucharlo en la radio… No acá solo importó un aspecto, un problema que está en toda la sociedad uruguaya, que abarca a unos pocos. Pero lo peor es la posible solución que se procura, porque al sancionar a una institución y castigar a su inmensa mayoría de simpatizantes y socios que nada tienen que ver con los poquitos violentos, ¿qué se busca? ¿Que los buenos e inocentes sean los verdugos de los violentos cada vez que aparecen en algún espectáculo deportivo? ¿Que los buenos e inocentes hinchas sean los repriman y combatan a los violentos? ¿Es eso lo que se procura ante semejante castigo a los buenos e inocentes? ¿Eso no es una apología o al menos incitación a la violencia? ¿Esa es la solución?

Por lo visto, por este camino, los resultados no serán los que surjan de una justa deportiva, sino de un antojadizo “tire y afloje” de la politiquería entre dirigentes de todo color y pelo.   

Saludos, Angel]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Uruguay, un país que se aleja del deporte y encima castiga a los inocentes</p>
<p>Es sabido que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.<br />
Eso dicen. Pero se han registrado situaciones en que el mismo tropezón puede ser muchas más veces.</p>
<p>Este es el caso de Uruguay, un país donde su gente está habituada a un tropezón casi constante y reiterativo en iguales circunstancias y por los mismos motivos.</p>
<p>Los hechos recientes en el fútbol y su dilucidación lo demuestran… Una vez más, y ya van muchas veces, el mismo coro -y por los mismos motivos- eleva su voz para condenar la violencia, algo que sin duda todos condenamos pero en todas las circunstancias y ámbitos donde ésta tenga lugar. </p>
<p>Es así que dirigentes y políticos, más allá de algunas discrepancias (pequeñas, más de pose que de tonos) sumaron sus voces -una vez más- para condenar este flagelo que azota a toda la humanidad desde sus orígenes. Porque sabido es que la violencia está en nosotros, y lo que debemos encontrar son soluciones reales que apunten al problema. Pero también deberemos usar la denuncia como una forma de dejar al descubierto a aquellos que “viven” del doble discurso, que impiden con esa tramposa e infame actitud llegar a una solución. </p>
<p>Y otra vez la solución expía culpas, favorece el doble discurso y castiga a los inocentes. Sí, expía las culpas y los dobles discursos de aquellas personas que con actitudes, palabras y dinero fomentan y solventan a los violentos. Los mismos que ahora “sacrifican” a su institución, la abandonan y le hacen pagar sus culpas, en aras de adoptar la vieja y conocida “pose” de abanderados de la no violencia. Para que nadie los señale y así pasar un poco desapercibidos en medio del desaguisado. </p>
<p>La decisión de otorgarle el campeonato a Nacional no es justa, ya que no surge como resultado de una competencia deportiva en toda regla al no permitirse jugar los minutos que aun faltaban para la culminación del partido. Pero lo peor de todo esto es que no solo no soluciona el problema de la violencia en el deporte, sino que además una vez más se castiga al ciudadano honesto y comprometido. </p>
<p>Porque aquel hincha que sigue a su equipo durante el año -sea niño, joven o adulto, sea del género que sea- con la ilusión de verlo en lo más alto de la competencia deportiva, ese hincha de edad variada fue traicionado y castigado sin tener posibilidades de una defensa adecuada y lo que es peor sin el debido proceso. </p>
<p>Se blandió el tema de la violencia, donde por otro lado no fue de las peores situaciones vistas o vividas en la historia reciente del fútbol uruguayo, para procurar acallar de antemano cualquier voz que reclamara simple y reglamentariamente que a una suspensión del partido debe seguir indefectiblemente la realización del pico faltante para completar el partido.</p>
<p>Es comprensible que al grupo de personas que responden al rival de Peñarol le sirviera cualquier argumento que, enarbolando el tema de la violencia, favoreciera sus aspiraciones de obtener el campeonato. A como dé lugar. Y esto es humano, por aquello de la rivalidad y de querer ganar a como sea. Pero lo cierto, y más allá de cualquier consideración de simpatías porque en esto de la violencia y las sanciones a cualquier institución le puede ocurrir mañana o pasado, lo cierto es que esta “solución” sacada de la chistera solo sanciona y castiga a los inocentes, a los hinchas que siguen o simpatizan con una institución durante todo un año y por muchos años.</p>
<p>Estos fueron los derrotados por aquellos que muy ligeros de “pies” (y de ideas) enseguida arribaron a tamaña solución. No importan los hinchas, los miles y miles de hinchas buenos e inocentes que no ejercen ningún tipo de violencia… no importan sus anhelos ni ilusiones alimentadas durante los meses de campeonato, de idas y venidas, de esfuerzos y sacrificios para llegar al estadio o para poder ver el partido por TV o escucharlo en la radio… No acá solo importó un aspecto, un problema que está en toda la sociedad uruguaya, que abarca a unos pocos. Pero lo peor es la posible solución que se procura, porque al sancionar a una institución y castigar a su inmensa mayoría de simpatizantes y socios que nada tienen que ver con los poquitos violentos, ¿qué se busca? ¿Que los buenos e inocentes sean los verdugos de los violentos cada vez que aparecen en algún espectáculo deportivo? ¿Que los buenos e inocentes hinchas sean los repriman y combatan a los violentos? ¿Es eso lo que se procura ante semejante castigo a los buenos e inocentes? ¿Eso no es una apología o al menos incitación a la violencia? ¿Esa es la solución?</p>
<p>Por lo visto, por este camino, los resultados no serán los que surjan de una justa deportiva, sino de un antojadizo “tire y afloje” de la politiquería entre dirigentes de todo color y pelo.   </p>
<p>Saludos, Angel</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: Gabriel Fagúndez		</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/la-audiencia-opina/hartos/#comment-1165</link>

		<dc:creator><![CDATA[Gabriel Fagúndez]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jun 2015 15:54:27 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.enperspectiva.net/?p=4001#comment-1165</guid>

					<description><![CDATA[¿Otra vez en el Uruguay se habla de arreglar el fútbol?
¿Otra vez salen expertos a opinar?
¿Otra vez periodistas deportivos y periodistas en general hablan de lo mismo?
¿Otra vez los violentos son tapa de revista?
¿Otra vez los políticos hablan de las soluciones?
¿Otra vez se habla de un mecanismo para la compra de entradas, de cámaras para la identificación de los asistentes?
¿Otra vez se habla de los países que “lo arreglaron”
Otra vez los mismos argumentos, sin ninguna solución practica.
En un país de verdad, se toman medidas y se llevan a la practica; el Uruguay es un gran país de opinólogos.
Mataron al fútbol y todos se acusan entre si… y los periodistas lo reportan….]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Otra vez en el Uruguay se habla de arreglar el fútbol?<br />
¿Otra vez salen expertos a opinar?<br />
¿Otra vez periodistas deportivos y periodistas en general hablan de lo mismo?<br />
¿Otra vez los violentos son tapa de revista?<br />
¿Otra vez los políticos hablan de las soluciones?<br />
¿Otra vez se habla de un mecanismo para la compra de entradas, de cámaras para la identificación de los asistentes?<br />
¿Otra vez se habla de los países que “lo arreglaron”<br />
Otra vez los mismos argumentos, sin ninguna solución practica.<br />
En un país de verdad, se toman medidas y se llevan a la practica; el Uruguay es un gran país de opinólogos.<br />
Mataron al fútbol y todos se acusan entre si… y los periodistas lo reportan….</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: MONICA CASAVIEJA LOPEZ		</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/la-audiencia-opina/hartos/#comment-1164</link>

		<dc:creator><![CDATA[MONICA CASAVIEJA LOPEZ]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 16 Jun 2015 15:49:50 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.enperspectiva.net/?p=4001#comment-1164</guid>

					<description><![CDATA[Desde el 2005 comencé a estudiar, profundizar y elegí un camino basado en la Paz. Este camino lo hice consciente de que la sociedad manifestaba de diferentes formas cada vez más violencia. En el trato diario, en la escuela, en la cancha como hablamos hoy.
Consciente de esto, reitero, comencé a estudiar y trabajar con los métodos alternativos de resolución de conflictos (adjunto mi CV para no extenderme).
Hoy lo que escucho reiteradamente de todos los actores sociales, cada uno desde su lugar, es que es un problema que NO SÓLO se da en el fútbol que debemos trabajar en ello.
Para no extenderme les digo que hace ya diez años que golpeo puertas, con sus idas  y vueltas para llevar este programa de Educación para la Paz y Mediación Educativa a las Escuelas. El año próximo pasado tuvimos la suerte de poder hacerlo desde agosto a noviembre. Este año con este nuevo gobierno lo estamos haciendo en forma honoraria en una escuela. Nos han llamado de escuelas del interior, del Instituto de Formación Docente, ya que hay gran interés en el tema.
El punto es que las autoridades no lo consideran como fundamental. Este quinquenio la meta es la lecto-escritura y la matemática. Yo pienso: ¿cómo puedo aprender matemática y lengua, si no aprendo a manejar mis emociones, cómo resolver un problema, cómo comunicarme, etc, etc.?
Una vez más insisto como lo hemos hecho con el equipo del cual formo parte, tenemos que trabajar con los niños desde la escuela para que no se transformen en adolescentes y luego en adultos violentos. No lo decimos nosotros, está comprobado pues en otros países hace años que se trabaja en ello, y la neurociencia también lo ha comprobado científicamente.
No es fácil escribir en pocas líneas mi indignación por los hechos y por seguir mirando en la misma dirección sin trabajar desde los niños YA.
Desde ya muchas gracias.
 
MONICA CASAVIEJA LOPEZ
ESCRIBANA PUBLICA
Mag. en Mediación y Negociación]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Desde el 2005 comencé a estudiar, profundizar y elegí un camino basado en la Paz. Este camino lo hice consciente de que la sociedad manifestaba de diferentes formas cada vez más violencia. En el trato diario, en la escuela, en la cancha como hablamos hoy.<br />
Consciente de esto, reitero, comencé a estudiar y trabajar con los métodos alternativos de resolución de conflictos (adjunto mi CV para no extenderme).<br />
Hoy lo que escucho reiteradamente de todos los actores sociales, cada uno desde su lugar, es que es un problema que NO SÓLO se da en el fútbol que debemos trabajar en ello.<br />
Para no extenderme les digo que hace ya diez años que golpeo puertas, con sus idas  y vueltas para llevar este programa de Educación para la Paz y Mediación Educativa a las Escuelas. El año próximo pasado tuvimos la suerte de poder hacerlo desde agosto a noviembre. Este año con este nuevo gobierno lo estamos haciendo en forma honoraria en una escuela. Nos han llamado de escuelas del interior, del Instituto de Formación Docente, ya que hay gran interés en el tema.<br />
El punto es que las autoridades no lo consideran como fundamental. Este quinquenio la meta es la lecto-escritura y la matemática. Yo pienso: ¿cómo puedo aprender matemática y lengua, si no aprendo a manejar mis emociones, cómo resolver un problema, cómo comunicarme, etc, etc.?<br />
Una vez más insisto como lo hemos hecho con el equipo del cual formo parte, tenemos que trabajar con los niños desde la escuela para que no se transformen en adolescentes y luego en adultos violentos. No lo decimos nosotros, está comprobado pues en otros países hace años que se trabaja en ello, y la neurociencia también lo ha comprobado científicamente.<br />
No es fácil escribir en pocas líneas mi indignación por los hechos y por seguir mirando en la misma dirección sin trabajar desde los niños YA.<br />
Desde ya muchas gracias.</p>
<p>MONICA CASAVIEJA LOPEZ<br />
ESCRIBANA PUBLICA<br />
Mag. en Mediación y Negociación</p>
]]></content:encoded>
		
			</item>
		<item>
		<title>
		Por: Pedro		</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/la-audiencia-opina/hartos/#comment-1161</link>

		<dc:creator><![CDATA[Pedro]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Jun 2015 21:30:15 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.enperspectiva.net/?p=4001#comment-1161</guid>

					<description><![CDATA[Realmente triste lo ocurrido ayer. La mayoría de los comentarios entiendo son razonables, pero creo que algunos caen en la misma lógica absurda que se manifiesta en las barbaridades que vemos en las canchas.
Cuando yo era niño y adolescente muchas veces fui a los clásicos con amigos hinchas del otro equipo y eso se veía como natural. Fui regularmente a los clásicos hasta que mataron a un hincha de Nacional cerca de la Colombes. A partir de ese momento no fui más a ver el equipo del que era (y ya no soy) hincha. Porque no estoy dispuesto a legitimar con mi presencia asesinatos, cantos que reivindican homicidios o absolutamente ofensivos. Como me gusta mucho el fútbol seguí yendo, pero a las canchas chicas. O, más precisamente dicho, a algunas canchas. Pero la estupidez parece ser contagiosa y tal vez sea cada vez más común encontrar en cualquier cancha barritas bravas con  cantos denigrantes o insultos que dan verguenza ajena. Si uno tiene hijos chicos y le importa su educación prácticamente ir al fútbol dejó de ser una opción, salvo en los partidos de la selección. ¿Alquien de la organización del fútbol se da cuenta del mercado que se pierden y del hastío que genera esta situación en muchos futboleros?]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Realmente triste lo ocurrido ayer. La mayoría de los comentarios entiendo son razonables, pero creo que algunos caen en la misma lógica absurda que se manifiesta en las barbaridades que vemos en las canchas.<br />
Cuando yo era niño y adolescente muchas veces fui a los clásicos con amigos hinchas del otro equipo y eso se veía como natural. Fui regularmente a los clásicos hasta que mataron a un hincha de Nacional cerca de la Colombes. A partir de ese momento no fui más a ver el equipo del que era (y ya no soy) hincha. Porque no estoy dispuesto a legitimar con mi presencia asesinatos, cantos que reivindican homicidios o absolutamente ofensivos. Como me gusta mucho el fútbol seguí yendo, pero a las canchas chicas. O, más precisamente dicho, a algunas canchas. Pero la estupidez parece ser contagiosa y tal vez sea cada vez más común encontrar en cualquier cancha barritas bravas con  cantos denigrantes o insultos que dan verguenza ajena. Si uno tiene hijos chicos y le importa su educación prácticamente ir al fútbol dejó de ser una opción, salvo en los partidos de la selección. ¿Alquien de la organización del fútbol se da cuenta del mercado que se pierden y del hastío que genera esta situación en muchos futboleros?</p>
]]></content:encoded>
		
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