<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ernesto Verga Altesor Archives - Radiomundo En Perspectiva</title>
	<atom:link href="https://enperspectiva.uy/tag/ernesto-verga-altesor/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://enperspectiva.uy/tag/ernesto-verga-altesor/</link>
	<description>¡Viva la radio!</description>
	<lastBuildDate>Fri, 26 May 2017 21:09:29 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	

<image>
	<url>https://enperspectiva.uy/wp-content/uploads/2024/02/cropped-channels4_profile-32x32.jpg</url>
	<title>Ernesto Verga Altesor Archives - Radiomundo En Perspectiva</title>
	<link>https://enperspectiva.uy/tag/ernesto-verga-altesor/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Cuentos con fantasmas: Los ganadores del mes de mayo para leer y escuchar</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-fantasmas-los-ganadores-del-mes-de-mayo-para-leer-y-escuchar/</link>
					<comments>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-fantasmas-los-ganadores-del-mes-de-mayo-para-leer-y-escuchar/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Izmirlian]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 May 2017 21:09:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Concurso de Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Home]]></category>
		<category><![CDATA[Alicia Fernández]]></category>
		<category><![CDATA[Concurso Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Verga Altesor]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.enperspectiva.net/?p=30678</guid>

					<description><![CDATA[<p>Viernes 26 de mayo La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la segunda convocatoria al Concurso de Cuentos...</p>
<p>La entrada <a href="https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-fantasmas-los-ganadores-del-mes-de-mayo-para-leer-y-escuchar/">&lt;em&gt;Cuentos con fantasmas&lt;/em&gt;: Los ganadores del mes de mayo para leer y escuchar</a> se publicó primero en <a href="https://enperspectiva.uy">Radiomundo En Perspectiva</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Viernes 26 de mayo</strong></p>
<p><em>La Mesa de los Viernes</em> dio a conocer los ganadores de la segunda convocatoria al <em>Concurso de Cuentos de En Perspectiva</em> de 2017. En esta oportunidad, la consigna fue escribir “Cuentos con fantasmas”. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Mauricio Rosencof, Ana Ribeiro, Alcides Abella y Gonzalo Pérez del Castillo.</p>
<p>Los cuentos ganadores serán premiados por <a href="http://donbaez.com/index.php?lang=es" target="_blank">Don Baez</a>, prendas de lana fina uruguaya, <a href="http://www.bandaoriental.com.uy/" target="_blank">Ediciones de la Banda Oriental</a>, vinos finos de bodegas <a href="http://www.gimenezmendez.com/" target="_blank">Giménez Méndez</a> y una orden de compra de <a href="https://es-la.facebook.com/5OceanosCongeladosUruguay/" target="_blank">5 Océanos</a>.</p>
<p>A continuación, los cuentos preferidos de los miembros del jurado.</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Alcides Abella<br />
<strong>Título:</strong> <em>Es mi madre que regresa</em><br />
<strong>Autor:</strong> Leonardo Goyret<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Uriel</p>
<p><iframe width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324598645&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p><div class="banner t728 flat6_p" id="flat6_p"></div>
<p>Sí, ella ha regresado. Volvió con su mismo andar, con su voz clara, con su sonrisa buena. La que alegraba todas mis mañanas. La que traía luz a cada día.</p>
<p>Esta noche volvió. Aquí está, conmigo.</p>
<p>De estos años que pasaron, le cuento lo mejor. Para que crea que estoy bien. Que es cierto que tuve algunas penas, pero ya se fueron. Ahora estoy bien. Y más con ella, aquí a mi lado.</p>
<p>No le digo toda la verdad. Es que no quiero verla triste. Mi sueño es que sonría otra vez, como en aquellas mañanas de mi infancia.</p>
<p>Tanto deseo verla así que, si es necesario, seré de nuevo un niño pequeño en su regazo. Y tardaré en dormirme todo el tiempo que pueda, mientras me arrulla con aquella canción en la que decía mi nombre y me llamaba su pedazo de cielo.</p>
<p>Que nadie venga ahora a decirme que no es cierto. Que ella no está. No, yo sé que sí.</p>
<p>¿Y si es solo un fantasma? Así también la quiero. Y no pido más.</p>
<p>¿Acaso no me entienden? ¿Por qué no me entienden?</p>
<p>Con ella mis penas ya no son las mismas.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Ana Ribeiro<br />
<strong>Título:</strong> <em>Belquis, a las cinco en punto de la tarde</em><br />
<strong>Autor</strong>: Ulises di Candia<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Escoba del 15</p>
<p><iframe width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324598763&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Los terceros viernes de cada mes, a las cinco en punto de la tarde, Carmencita tiene el té pronto, la mesa servida, los escones tibios, las cucharitas de plata que la abuela trajo de Bolivia perfectamente alineadas y el juego inglés de porcelana del casamiento reluciente. Y al lado, la mesita de paño verde con la baraja y el frasco de caracoles para contar los tantos.</p>
<p>A las cinco en punto aparece Belquis, pálida y puntual, y se sienta en la mesa a tomar el té y jugar la partida de cartas como desde hace diecinueve años.</p>
<p>A las siete y cuarto de cada viernes penúltimo, luego de la previsible derrota, Belquis pregunta una vez más:</p>
<p>—¿Me vas a dejar ganar algún día?</p>
<p>—No —dice Carmencita, cruel como siempre.</p>
<p>—Me voy, estoy cansada —dice Belquis flotando malhumorada y desaparece llevándose consigo el olor dulzón de los junquillos.</p>
<p>Carmencita la ve irse y piensa que su mejor amiga es también la última.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Juan Grompone<br />
<strong>Título:</strong> <em>Aquel jazmín</em><br />
<strong>Autor</strong>: Alfredo Peyroulou<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Nostálgico</p>
<p>Nos conocimos un verano y en la primera cita le regalé un jazmín.</p>
<p>De allí en más, en nuestro medio siglo de convivencia, el aroma a jazmín nos hacía revivir en cada diciembre aquel momento de mágico encanto.</p>
<p>Este invierno, ella partió para siempre, y yo quedé sumido en la tristeza propia de la soledad.</p>
<p>Anoche, me visitó en un sueño fantástico; pude sentir el calor de su piel, ver el brillo de sus ojos, oír el candor de su risa y hasta percibir el aroma de un jazmín que traía entre sus manos.</p>
<p>Cuando en el lecho vacío, mis ojos llenos de lágrimas, despertaron por la mañana, grande fue mi sorpresa al encontrar un jazmín junto a su retrato sobre mi mesa de luz.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Gonzalo Pérez del Castillo<br />
<strong>Título:</strong> Sin título<br />
<strong>Autor</strong>: Alicia Fernández<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Canopus</p>
<p><iframe width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324598702&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>La guardia estaba complicada, sobre todo por la situación crítica de Mariana. Llevaba días internada en la unidad de cuidados intensivos, una moto la atropelló al salir de la escuela. Había hablado largamente con sus padres, una y otra vez, aquella noche ambos la acompañaban. El cansancio me estaba venciendo y me recosté un rato. No se cuanto tiempo dormí. Bruscamente desperté y la vi sentada a los pies de mi cama. Me miraba fijamente, en su boca se dibujaba una sonrisa. Sentí miedo, cerré los ojos un instante, cuando volví a abrirlos, ya no estaba. Me levanté rápidamente, encendí la luz que estaba junto a la puerta y corrí hacia la unidad de la que me separaban pocos pasos. El corazón de Mariana había dejado de latir.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Maurico Rosencof<br />
<strong>Título:</strong> <em>Yo también me quiero hamacar</em><br />
<strong>Autor</strong>: Lucía Tipa Bastón<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Bastona</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324598966&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Otrora, edificio del hogar de niños del pueblo. Actualmente, placita de juegos.</p>
<p>Estaba desierta cuando ellas llegaron aquella mañana invernal.</p>
<p>En ese tiempo, mi hija apenas sobrepasaba los dos años.</p>
<p>Eligió jugar en las hamacas. Eran cuatro, de esas pequeñas, bastante despegadas del piso y con pasador de seguridad.</p>
<p>Generalmente, jugaba en todas. Esa mañana, el circuito arrancó por la de color verde.</p>
<p>En lo mejor del vaivén, la hamaca contigua, de color rojo, comenzó a moverse muy despacio.</p>
<p>Estaba vacía. Nadie la empujaba. No soplaba ni la más leve brisa.</p>
<p>A pesar de ello, el ímpetu fue aumentando y la hamaca roja se elevó al cielo, ante los estupefactos ojos de mi hija y su niñera.</p>
<p>Seguramente, hastiada del solitario balanceo, fue bajando el ritmo con parsimonia, hasta detenerse por completo.</p>
<p>Quizás, reprimidas ansias de un tiempo lejano.</p>
<p>La placita de juegos continuaba desierta.</p>
<p>Mi hija no cesaba de repetir: “hamaca roja, hamaca sola”.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuentos ganadores</strong></p>
<p><strong>Tercer premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> Sin título<br />
<strong>Autor</strong>: Alicia Fernández<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Canopus</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324599331&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>La guardia estaba complicada, sobre todo por la situación crítica de Mariana. Llevaba días internada en la unidad de cuidados intensivos, una moto la atropelló al salir de la escuela. Había hablado largamente con sus padres, una y otra vez, aquella noche ambos la acompañaban. El cansancio me estaba venciendo y me recosté un rato. No se cuanto tiempo dormí. Bruscamente desperté y la vi sentada a los pies de mi cama. Me miraba fijamente, en su boca se dibujaba una sonrisa. Sentí miedo, cerré los ojos un instante, cuando volví a abrirlos, ya no estaba. Me levanté rápidamente, encendí la luz que estaba junto a la puerta y corrí hacia la unidad de la que me separaban pocos pasos. El corazón de Mariana había dejado de latir.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Segundo premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Pequeños detalles</em><br />
<strong>Autor</strong>: Ana Fernández<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Chance</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324599567&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Me senté como siempre, en el banco de siempre, frente a la casa misteriosa. Esa mañana nublada noté que el portón estaba abierto. En la ventana superior, una cortina vieja apenas se movió. No era el viento. Las telarañas en la puerta y en las ventanas no delataban intrusos.</p>
<p>“Qué raro” dijo mi vecino de banco, que recién entonces noté. “¿Vio esa cortina?”</p>
<p>No sé cuando apareció, pero se ve que conocía el lugar.</p>
<p>“Si, claro”, le dije.” Hace mucho que vengo acá y nunca vi un signo de vida en esa casa”.</p>
<p>“Los fantasmas son así” me dijo. “Apenas se muestran en los detalles”.</p>
<p>El sol apareció con todo su esplendor y ya calentaba fuerte en el banco. Mi sombra intensa me lo decía.</p>
<p>La de mi vecino nunca apareció.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Primer premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Madre</em><br />
<strong>Autor</strong>: Ernesto Verga Altesor<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Zeta</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324599930&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Caminaba por la playa cuando escuchó los gritos desesperados de la mujer: “Mi hijito, mi hijito&#8230; salven a mi hijito!”. Se la veía de un azul morado, frío y transparente.</p>
<p>El joven distinguió un bulto adentrándose en el río y, a poco de la orilla del arroyo, uno pequeño que giraba a capricho de la corriente delatando dos manitos que procuraban aferrarse al aire.</p>
<p>Sin dudarlo, pese a saber que el Solís Chico es implacable allí donde besa al río, el muchacho se lanzó al agua desafiando remolinos y arenas movedizas. En dos zancadas sobrehumanas alcanzó el cuerpecito y, envolviéndolo entre sus brazos, regresó a la orilla para depositarlo sobre la arena. Estaba vivo.</p>
<p>Recuperado el aliento, volteó en busca de la madre. La playa estaba desierta.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Premio de los oyentes</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Yo también me quiero hamacar</em><br />
<strong>Autor</strong>: Lucía Tipa Bastón<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Bastona</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324599977&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/324598966&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Otrora, edificio del hogar de niños del pueblo. Actualmente, placita de juegos.</p>
<p>Estaba desierta cuando ellas llegaron aquella mañana invernal.</p>
<p>En ese tiempo, mi hija apenas sobrepasaba los dos años.</p>
<p>Eligió jugar en las hamacas. Eran cuatro, de esas pequeñas, bastante despegadas del piso y con pasador de seguridad.</p>
<p>Generalmente, jugaba en todas. Esa mañana, el circuito arrancó por la de color verde.</p>
<p>En lo mejor del vaivén, la hamaca contigua, de color rojo, comenzó a moverse muy despacio.</p>
<p>Estaba vacía. Nadie la empujaba. No soplaba ni la más leve brisa.</p>
<p>A pesar de ello, el ímpetu fue aumentando y la hamaca roja se elevó al cielo, ante los estupefactos ojos de mi hija y su niñera.</p>
<p>Seguramente, hastiada del solitario balanceo, fue bajando el ritmo con parsimonia, hasta detenerse por completo.</p>
<p>Quizás, reprimidas ansias de un tiempo lejano.</p>
<p>La placita de juegos continuaba desierta.</p>
<p>Mi hija no cesaba de repetir: “hamaca roja, hamaca sola”.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Los premios</strong><br />
Los ganadores recibirán, cada uno, prendas uruguayas de lana fina de <a href="http://donbaez.com/index.php?lang=es" target="_blank">Don Baez</a>, cinco libros de la Colección Lectores de <a href="http://www.bandaoriental.com.uy/" target="_blank">Ediciones de la Banda Oriental</a> y vinos finos de bodegas <a href="http://www.gimenezmendez.com/" target="_blank">Giménez Méndez</a> y una orden de compra de <a href="https://es-la.facebook.com/5OceanosCongeladosUruguay/" target="_blank">5 Océanos</a>.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Mesa relacionada</strong><br />
<em>La Mesa de los Viernes</em>: <a href="https://www.enperspectiva.net/en-perspectiva-programa/la-mesa/cuentos-con-fantasmas-ganadores-del-segundo-llamado-del-concurso-de-en-perspectiva-2017-i/" target="_blank"><em>Cuentos con fantasmas</em>: Ganadores del segundo llamado del Concurso de En Perspectiva 2017</a></p>
<p><strong>Enlaces relacionados</strong><br />
<a href="https://www.enperspectiva.net/en-perspectiva-programa/concurso-de-cuentos/conoce-a-los-nominados-por-el-jurado-y-vota-por-tu-cuento-favorito-2/" target="_blank"><em>Cuentos con fantasmas</em>: Conocé a los nominados por el Jurado</a></p>
<p><a href="https://www.enperspectiva.net/tag/concurso-cuentos/" target="_blank">Ganadores de las ediciones anteriores del <em>Concurso de Cuentos</em> de <strong>En Perspectiva</strong>, para leer y escuchar</a></p>
<p>***</p>
<p><strong>Secretario del Jurado:</strong> Ricardo Soca<br />
<strong>Locución:</strong> Rafael Mandressi, Rosario Castellanos<br />
<strong>Producción cuentos versión audio:</strong> Javier Castro<br />
<strong>Guión:</strong> Rodrigo Abelenda<br />
<strong>Puesta al aire:</strong> Ariel Gómez</p>
<p>***</p>
<p><strong>Crédito imagen:</strong> Rachel Titiriga.</p>
</p><p>La entrada <a href="https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-fantasmas-los-ganadores-del-mes-de-mayo-para-leer-y-escuchar/">&lt;em&gt;Cuentos con fantasmas&lt;/em&gt;: Los ganadores del mes de mayo para leer y escuchar</a> se publicó primero en <a href="https://enperspectiva.uy">Radiomundo En Perspectiva</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-fantasmas-los-ganadores-del-mes-de-mayo-para-leer-y-escuchar/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>3</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cuentos con ballenas: Los ganadores del mes de marzo para leer y escuchar</title>
		<link>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-ballenas-los-ganadores-del-mes-de-marzo-para-leer/</link>
					<comments>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-ballenas-los-ganadores-del-mes-de-marzo-para-leer/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pablo Izmirlian]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Apr 2017 13:12:27 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Concurso de Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Home]]></category>
		<category><![CDATA[Concurso Cuentos]]></category>
		<category><![CDATA[Ernesto Verga Altesor]]></category>
		<category><![CDATA[Ulises Di Candia]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.enperspectiva.net/?p=29314</guid>

					<description><![CDATA[<p>Viernes 7 de abril La Mesa de los Viernes dio a conocer los ganadores de la primera convocatoria al Concurso de Cuentos...</p>
<p>La entrada <a href="https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-ballenas-los-ganadores-del-mes-de-marzo-para-leer/">&lt;em&gt;Cuentos con ballenas&lt;/em&gt;: Los ganadores del mes de marzo para leer y escuchar</a> se publicó primero en <a href="https://enperspectiva.uy">Radiomundo En Perspectiva</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Viernes 7 de abril</strong></p>
<p><em>La Mesa de los Viernes</em> dio a conocer los ganadores de la primera convocatoria al <em>Concurso de Cuentos de En Perspectiva</em> de 2017. En esta oportunidad, la consigna fue escribir “Cuentos con ballenas”. El honorable jurado encargado de evaluar los trabajos presentados estuvo integrado por Juan Grompone, Mauricio Rosencof, Ana Ribeiro, Alcides Abella y Gonzalo Pérez del Castillo.</p>
<p>Los cuentos ganadores serán premiados por <a href="http://donbaez.com/index.php?lang=es" target="_blank">Don Baez</a>, prendas de lana fina uruguaya, <a href="http://www.bandaoriental.com.uy/" target="_blank">Ediciones de la Banda Oriental</a> y vinos finos de bodegas <a href="http://www.gimenezmendez.com/" target="_blank">Giménez Méndez</a>. El ganador recibirá además una pequeña ballena tallada en madera, obra del artista plástico José Luis Curcio Bado, también conocido como Pepe Corvina.</p>
<p>A continuación, los cuentos preferidos de los miembros del jurado.</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Alcides Abella<br />
<strong>Título:</strong> <em>Amuleto</em><br />
<strong>Autor:</strong> Luis Grassi<br />
<strong>Seudónimo:</strong> 1095 A</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/316626451&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p><div class="banner t728 flat6_p" id="flat6_p"></div>
<p>Había algo esencialmente rústico y masculino en el magro cuerpo de Tobías Schmidt y en su caminar. Se deslizaba rápido hacia el puerto aquella neblinosa mañana de abril, la mano en el bolsillo de su casaca azul de marinero cerrada entorno a su amuleto nepalés. </p>
<p>Mi seguro de regreso a tierra –pensó– y apuró el paso para llegar a tiempo al embarque. En los adoquines mojados se reflejaban las luces de las farolas de aceite de ballena cuando cruzó frente a la taberna del viejo Mouy. Entonces más tranquilo, ralentizó su paso para encender un tabaco negro de las Baleares. </p>
<p>Sus 23 curtidos años lo hacían un veterano de los siete mares, su musculoso y chato pecho galés subía y bajaba al presentir el cercano encuentro con el monstruo marino, y el brazo izquierdo se templaba bajo el peso imaginario del arpón de punta fija.</p>
<p>A 150 millas de la costa lo aguardaba el enemigo, en silenciosa espera de poder sobrenatural, escuchando el repiqueteo de los pasos de Tobías sobre las piedras del puerto.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Ana Ribeiro<br />
<strong>Título:</strong> <em>Latitud sur 34</em><br />
<strong>Autor:</strong> Raika Ferreira Asfaduroff<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Paolino</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/316628157&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>La ballena franca surca los mares del sur y emigra hacia aguas tropicales para reproducirse.</p>
<p>Hace un tiempo ya que se viene observando a un grupo de hembras que ha logrado sortear la playa de contenedores, cruzar la rambla portuaria y subir por la peatonal Sarandí.</p>
<p>Esto ha generado múltiples dificultades en el tránsito. ¡Imaginen a la hora pico!</p>
<p>Los científicos locales no hallaron explicación para tal comportamiento; sugirieron que quizás estuvieran interesadas en conocer la obra de Gurvich o bien que pretendían retozar en la fuente de Plaza Matriz. Otros señalaron que es probable que no puedan resistir el intenso aroma a vainilla de los puestitos de garrapiñada.</p>
<p>Nada más alejado de la verdad.</p>
<p>Sucede que uno de los artesanos de la peatonal es colombiano y toca el acordeón de manera magnífica inundando las calles de "vallenato".</p>
<p>Es así que la ortografía les resulta indiferente. No es que las ballenas pierdan el rumbo sino que más bien encuentran el ritmo.</p>
<p>Y les resulta irresistible.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Juan Grompone<br />
<strong>Título:</strong> <em>Revancha</em><br />
<strong>Autor:</strong> Ana W. de Luksenburg<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Mica</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/316626685&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Una joven rubia, delicada, aparentemente muda, entró en el restaurante donde estábamos cenando. Mesa a mesa, sonriendo, desplegó algo así como 20 llaveros y un cartel con el precio: $ 100. Más que los llaveros, me encantó su expresión. Decidí ayudarla.</p>
<p>No sé por qué, sin dudar tomé una graciosa ballena. Tal vez por el rubí que oficiaba de ojo, y que yo hubiera jurado, me estaba haciendo un guiño. Estaba por pagar, cuando descubrí, abajo de otros llaveros, la magra e inconfundible figura de Pinocho. Me encantó la coincidencia, lo tomé, pagué, y tiré ambos al fondo de mi cartera.</p>
<p>—Muéstrame lo que compraste —inquirió mi esposo, apenas llegados a casa.</p>
<p>Encantada por su curiosidad, metí la mano en la cartera. Percibí unos sonidos extraños. Tiré el contenido en la mesa y encontré un solo llavero. Hipando, con una enorme barriga y la boca entreabierta, Pinocho sonreía victorioso.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Gonzalo Pérez del Castillo<br />
<strong>Título:</strong> <em>Colosal</em><br />
<strong>Autor:</strong> Mario Príncipe<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Abot</p>
<p>Mi padre era pescador. Estaba mucho tiempo fuera de casa. Siempre trataba de pasar sus escasos momentos libres conmigo. Un día me llevó con él, cargándome en sus hombros, lo recuerdo muy bien, yo tendría cuatro o cinco años. Me bajó en la plataforma y yo, sin dudarlo, corrí al barco, me subió y me sentó. Ni bien se puso en movimiento comencé a sentirme algo mareado; con los giros mi sensación empeoraba, él me gritaba para que lo mirara, sabía que si miraba un punto fijo se me iría el malestar; y así fue.</p>
<p>De pronto, siento a mi derecha algo enorme que emergía, ahí estaba esa impresionante ballena azul elevándose. Noté, confundido, que un enorme hierro la atravesaba verticalmente desde su parte superior saliendo por la inferior. Ella avanzaba igual, subiendo y bajando, no parecía afectarle su situación.</p>
<p>En un instante, repentinamente, todo se detuvo. Sentí las fuertes manos de mi padre que me tomaban. Me cargó en sus hombros y nos alejamos rumbo al gusano loco, dejando la calesita atrás.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuento elegido por:</strong> Maurico Rosencof<br />
<strong>Título:</strong> <em>Ballenas</em><br />
<strong>Autor:</strong> Germán Lema<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Ballenato Estragón</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/316628311&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Como siempre, en cada mañana, papá preparaba sus cosas para ir al trabajo. Guardaba prolijamente todo lo necesario en el bolso. Yo sabía que el trabajo no estaba siendo próspero como en otras épocas. Se lo había escuchado a mamá en una de las tantas discusiones, cuando creían que estaba dormida.</p>
<p>Yo lo observaba en silencio, desde la cama. </p>
<p>Anoche no podía dormir. Papá, al darse cuenta que estaba despierta, me arropó y me contó una de sus historias que vivía a diario en alta mar. Muchas olas, mucho viento, mucha lluvia, que dificultaban cazar esa ballena que había destruido tantas embarcaciones. Era tan cruel, que entre los marineros le habían puesto nombre, Moby Dick. Nunca se había cruzado con ella, aunque una vez la vio irse, a lo lejos. </p>
<p>Yo temía por él, pero siempre regresaba, cansado, sonriente.</p>
<p>Papá se iba después de besar mi frente. </p>
<p>En cada embarcación que subía, saludaba de la misma manera.</p>
<p>—Señoras y señores que viajan en este medio de transporte&#8230;</p>
<p>***</p>
<p><strong>Cuentos ganadores</strong></p>
<p><strong>Tercer premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Sueño de Pobre</em><br />
<strong>Autor:</strong> Ernesto Verga Altesor<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Abril</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/318170564&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Cansado de arrastrarse por los almanaques cargando su condición de mendigo, peón de segunda, cuidacoches, payaso de esquina, raspador de guitarra en la peatonal, barrendero, botellero, borracho de todas las noches, un día supo que quería ser diferente, romper el cascarón de su estigma de cuna. Entonces invocó al duende de los sueños de los pobres. Fue bajo el puente a salvo del tronar de los motores, entre sus trastos definidos por un colchón a girones y cartones húmedos, que abrazó para no soltarlo el deseo de ser ballena y por una vez cruzar todos los mares contra todas las corrientes, reluciente en insolencia e importancia. Y se le dio. Fue solo una vez, duró lo que un suspiro, casi ni tanto; fue afortunado y ya no despertó. Se quedó para siempre con la sonrisa blanca, animal y deslumbrante, varado en su playa.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Segundo premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>Colosal</em><br />
<strong>Autor:</strong> Mario Príncipe<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Abot</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/318170853&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Mi padre era pescador. Estaba mucho tiempo fuera de casa. Siempre trataba de pasar sus escasos momentos libres conmigo. Un día me llevó con él, cargándome en sus hombros, lo recuerdo muy bien, yo tendría cuatro o cinco años. Me bajó en la plataforma y yo, sin dudarlo, corrí al barco, me subió y me sentó. Ni bien se puso en movimiento comencé a sentirme algo mareado; con los giros mi sensación empeoraba, él me gritaba para que lo mirara, sabía que si miraba un punto fijo se me iría el malestar; y así fue.</p>
<p>De pronto, siento a mi derecha algo enorme que emergía, ahí estaba esa impresionante ballena azul elevándose. Noté, confundido, que un enorme hierro la atravesaba verticalmente desde su parte superior saliendo por la inferior. Ella avanzaba igual, subiendo y bajando, no parecía afectarle su situación.</p>
<p>En un instante, repentinamente, todo se detuvo. Sentí las fuertes manos de mi padre que me tomaban. Me cargó en sus hombros y nos alejamos rumbo al gusano loco, dejando la calesita atrás.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Primer premio</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>La mano que transforma</em><br />
<strong>Autor:</strong> Ulises Di Candia<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Ahab</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/318169474&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>La mano que trabaja la madera es tan oscura como ella, y como ella, llena de nudos y asperezas. La mueve, la talla, la pule, aparece de pronto un ojo aquí, una aleta allá, una sonrisa de Mona Lisa, la huella del mar en el flanco, el olor del salitre.</p>
<p>Cuando termina, la mano que transforma la madera está llena de polvo, de cicatrices, duele, por el parto. Entonces alza la madera, que ya no es tal, y la lleva a la playa de donde vino, arrastrada por la sudestada.</p>
<p>En la orilla la suelta, al compás de la ola que viene y va. En la difusa luz del atardecer, la antigua madera se estremece, lanza un chorro de agua y vapor y se hunde en la profundidad del mar.</p>
<p>La mano, ahora en sombras, tal vez por la luz del sol que se ahoga en el agua, empieza a tallar el arpón.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Premio de los oyentes</strong></p>
<p><strong>Título:</strong> <em>La Ballena</em><br />
<strong>Autor:</strong> Alejandro Tempesta Tastás<br />
<strong>Seudónimo:</strong> Carencia de vergüenzas de noruegos y japoneses</p>
<p><iframe loading="lazy" width="100%" height="166" scrolling="no" frameborder="no" src="https://w.soundcloud.com/player/?url=https%3A//api.soundcloud.com/tracks/318300112&amp;color=00aabb&amp;auto_play=false&amp;hide_related=false&amp;show_comments=true&amp;show_user=true&amp;show_reposts=false"></iframe></p>
<p>Se sumergió lentamente en las profundidades del océano. Su imaginación rondaba sobre qué condiciones debería tener una nave espacial para poder viajar algún día a otro planeta.</p>
<p>Pensó cual sería su traje de astronauta más apropiado. Escuchó el informativo meteorológico en el “canto” de sus semejantes, luego pudo sintonizar el obituario diario siempre sanguinario, con su oído ultrasensible para las largas distancias.</p>
<p>Pasados varios minutos ascendió a la superficie a renovar el aire, y en la oscuridad de la noche despejada pudo contemplar nuevamente el cosmos, con su sabiduría intrínseca podía identificar la posición de cada estrella y sus planetas invisibles.</p>
<p>Ahora su preocupación era que en algún lejano planeta existieran mares y atmósfera similares a los de la Tierra, sin los molestos invasores humanos.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Los premios</strong><br />
Los ganadores recibirán, cada uno, prendas uruguayas de lana fina de <a href="http://donbaez.com/index.php?lang=es" target="_blank">Don Baez</a>, cinco libros de la Colección Lectores de <a href="http://www.bandaoriental.com.uy/" target="_blank">Ediciones de la Banda Oriental</a> y vinos finos de bodegas <a href="http://www.gimenezmendez.com/" target="_blank">Giménez Méndez</a>. El ganador recibirá además una pequeña ballena tallada en madera, obra del artista plástico José Luis Curcio Bado, también conocido como Pepe Corvina.</p>
<p>***</p>
<p><strong>Enlaces relacionados</strong><br />
<a href="https://www.enperspectiva.net/home/conoce-a-los-nominados-por-el-jurado-y-vota-por-tu-cuento-favorito/" target="_blank"><em>Cuentos con ballenas</em>: Conocé a los nominados por el Jurado</a></p>
<p><a href="https://www.enperspectiva.net/tag/concurso-cuentos/" target="_blank">Ganadores de las ediciones anteriores del <em>Concurso de Cuentos</em> de <strong>En Perspectiva</strong>, para leer y escuchar</a></p>
<p>***</p>
<p><strong>Secretaria del Jurado:</strong> Carol Milkewitz<br />
<strong>Locución:</strong> Rafael Mandressi, Rosario Castellanos<br />
<strong>Producción cuentos versión audio:</strong> Fernanda Gómez Pascual/Javier Castro<br />
<strong>Guión:</strong> Rodrigo Abelenda<br />
<strong>Puesta al aire:</strong> Ariel Gómez</p>
<p>***</p>
<p><strong>Crédito imagen:</strong> Džoko Stach.</p>
</p><p>La entrada <a href="https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-ballenas-los-ganadores-del-mes-de-marzo-para-leer/">&lt;em&gt;Cuentos con ballenas&lt;/em&gt;: Los ganadores del mes de marzo para leer y escuchar</a> se publicó primero en <a href="https://enperspectiva.uy">Radiomundo En Perspectiva</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://enperspectiva.uy/home/cuentos-con-ballenas-los-ganadores-del-mes-de-marzo-para-leer/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
