Javier Calvelo/ URUGUAY/ MONTEVIDEO/ Entrevista a Luis Almagro en su despacho de Cancilleria. En la foto: Luis Almagro. Foto: Javier Calvelo /adhocFotos 2011-06-10 dia viernes adhocFOTOS

Canciller Luis Almagro: «Fuimos contrarios al ingreso de Venezuela en estas circunstancias»

De nuestro archivo: Entrevista emitida el lunes 2 de julio del 2012 


Luis Almagro en su despacho de Cancillería. Foto: Javier Calvelo /adhocFotos. 2011.

Los partidos de la oposición evalúan llevar a cabo acciones políticas para remover al ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro, debido a la postura de Uruguay en la cumbre del Mercosur del viernes pasado –donde se resolvió la suspensión de Paraguay a raíz de la destitución del expresidente Fernando Lugo– y de la incorporación de Venezuela al bloque. Para conocer más sobre esta situación, En Perspectiva dialogó con el canciller Luis Almagro, quien consideró necesario «ser absolutamente celosos de preservar la democracia» con respecto a la situación de Paraguay. «Sin querer entrar a polemizar con nadie, creemos que en el mundo los únicos que han señalado que no hubo ruptura [del orden democrático] fueron los integrantes de la oposición uruguaya», aseguró Almagro. El canciller también manifestó su posición contraria al ingreso de Venezuela en el Mercosur. Dijo tener «objeciones sobre la legalidad del procedimiento» y aseguró que remitirá la declaración de los presidentes del Mercosur a los servicios jurídicos del Ministerio para que analicen «nuevamente la legalidad» de la medida.

EMILIANO COTELO:
En el día de hoy, los partidos de la oposición van a definir acciones políticas y parlamentarias destinadas a remover al ministro de Relaciones Exteriores, Luis Almagro.

Según dice el diario U-Noticias, tanto el Partido Nacional como el Partido Colorado y el Partido Independiente, van a examinar en esta jornada en sus órganos ejecutivos el camino a seguir y después van a unificar criterios sobre como moverse a nivel parlamentario.

El último motivo de descontento con Almagro es la postura de Uruguay en la cumbre del Mercosur del viernes pasado, cuando se resolvió la suspensión de Paraguay, a raíz de la destitución en juicio político del ex presidente Fernando Lugo, y al mismo tiempo la incorporación de Venezuela al bloque, que venía demorada desde hace años ya que faltaba justamente la aprobación del Congreso paraguayo donde no había votos suficientes para ello.

Esta posibilidad que circulaba como una especulación durante la semana pasada había sido descartada por las autoridades uruguayas, en particular por Almagro, tanto en la prensa como en reuniones con líderes de la oposición.

Doctor Luis Almagro, ministro de Relaciones Exteriores, buen día, gracias por acompañarnos.

El lunes hablábamos con usted en En Perspectiva y le preguntaba por la primera resolución que el Mercosur había tomado con respecto a Paraguay, se había suspendido a Paraguay el derecho a participar de la cumbre de Mendoza a raíz del juicio político que había culminado el viernes anterior con la destitución de Lugo. Ahora, en la cumbre de Mendoza se da un paso más, se suspende a la República del Paraguay del derecho a participar en los órganos del Mercosur y de las deliberaciones en los términos del artículo quinto del protocolo de Ushuaia y se agrega además que la suspensión cesará cuando, de acuerdo a lo establecido en el artículo séptimo del protocolo de Ushuaia, se verifique el pleno restablecimiento del orden democrático en la parte afectada. ¿Puede explicar el alcance de esta resolución?

LUIS ALMAGRO:
El alcance de esta resolución es restringir la participación paraguaya en los órganos del Mercosur, o sea que no tiene derecho a participar en las negociaciones hasta que no se restablezca la democracia en el país a partir de un nuevo llamado a elecciones.

EC – ¿Esa sería la fecha en la que Paraguay podría volver a participar de los órganos del Mercosur?

LA – Sí, en principio es esa la fecha que manejamos como alternativa más viable. Pero ha habido otras decisiones de no aplicar a Paraguay ninguna clase de medidas económicas, comerciales, o que puedan tener un impacto social. Incluso, en las negociaciones, Venezuela había tomado la medida de suspender embarques de petróleo. Fue convencido de que continuara esos embarques y el suministro de petróleo a Paraguay.

EC – Usted confirma entonces que quedó sin efecto la medida que había anunciado Venezuela de no venderle más petróleo a Paraguay.

LA – Exactamente, eso se resolvió en la mañana del día viernes.

EC – Quienes critican la medida que tomó el Mercosur con respecto a Paraguay manejan dos grandes argumentos y me gustaría que usted diera las explicaciones con respecto a ambos. En primer lugar dicen que en Paraguay no ha habido ruptura del orden democrático, porque el procedimiento que se siguió para remover a Lugo está previsto en la Constitución. Por ejemplo el ex canciller Didier Opertti dijo: «No ha habido ruptura del orden democrático, esto se da cuando un país desconoce las normas constitucionales básicas que lo organizan y en este caso no fue así, es un disparate hablar de golpe de Estado, la destitución del presidente Lugo la adoptó un parlamento electo democráticamente». ¿Qué dice usted?

LA – Sin entrar a polemizar con el doctor Opertti, los únicos que han señalado eso pertenecen a la oposición uruguaya. Si vemos el informe que eleva el Parlamento europeo a Catherin Ashton, refiere a que hay suficientes elementos como para decir que fue un golpe de Estado parlamentario. Todos los países del Mercosur y de la Unasur, sean de derecha, de izquierda o de centro, han dicho que esto fue un quiebre institucional. Nosotros estamos convencidos al respecto, no por capricho, sino porque estuvimos allí y pudimos entrevistarnos con los involucrados en este acto y estamos seguros de lo que estamos diciendo.

EC – ¿Qué es un golpe de Estado parlamentario?

LA – Golpe de Estado parlamentario, como dice el Parlamento europeo, no es el término que hemos utilizado. Nosotros hemos utilizado el término quiebre institucional. Golpe de Estado parlamentario es cuando el Parlamento, en función de mayorías circunstanciales, hace un abuso de derecho, como en este caso. Porque el juicio político está previsto en la Constitución de Paraguay, lo que no está previsto es que se violen las garantías del debido proceso en ese juicio, se deben dar las máximas garantías al mandatario. Creo que en el juicio político en donde habían dado menos tiempo para defenderse fueron cinco días, pero en general duran bastante tiempo, como el caso de Collor de Mello, que duró cinco meses.

EC – La Constitución paraguaya no establece tiempos para el trámite de juicio político.

LA – Primero se elaboró la acusación por parte de los diputados paraguayos y esa misma tarde, después de la acusación, se aprueba el reglamento para el juicio político que incluía estos plazos. O sea, primero estuvo la acusación y después los plazos. Entonces ahí se desajustan los términos del debido proceso. Y después, los plazos fueron entre quince y diecisiete horas para defenderse, dependiendo de cuando se tome que lo hayan notificado.  Había demasiados indicios de sentencia previa como para obviarla. En ningún país de Sudamérica, ni en otras regiones del mundo, hay dudas al respecto. Las dudas son de la oposición obviamente.

EC – El segundo argumento para cuestionar esta medida dice que, aún aceptando que lo que ocurrió en Paraguay implicara una ruptura del orden democrático, la suspensión fue adoptada por Brasil, Argentina y Uruguay sin cumplir con el procedimiento previsto en el propio protocolo de Ushuaia. El artículo cuarto del protocolo dice: «En caso de ruptura del orden democrático en un Estado parte del presente protocolo, los demás Estados parte promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado. Artículo quinto: cuando las consultas mencionadas en el artículo anterior resultaran infructuosas, los demás Estados parte del presente protocolo, según corresponda, considerarán la naturaleza y alcance de las medidas a aplicar». Según Opertti, lo primero que debieron hacer Argentina, Brasil y Uruguay era hablar con el nuevo presidente paraguayo, Federico Franco, y luego, si hubieran llegado a la conclusión de que no existe una fórmula para superar la situación, aplicar la medida de suspensión.

LA – Las consultas entre los Estados parte del Mercosur y con los cancilleres se hicieron. Con el Partido Colorado, Partido Liberal y el propio vicepresidente de ese momento, y después presidente, también se hicieron, pero ya fue en el interinato. Al respecto hemos oído suficiente, y así lo consideramos cuando se tomó la decisión el sábado.

EC – ¿No faltaron las consultas posteriores a la decisión con las nuevas autoridades?

LA – El tema es si ha habido un quiebre institucional. Creo que las consultas que se hicieron fueron suficientes como para tener los elementos claros para suspender a Paraguay de la reunión pasada.

EC – ¿No fue un juicio tan sumario como el que se le critica al Congreso paraguayo?

LA – No. El presidente Lugo tuvo dos horas para defenderse. Escuchamos desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde a dirigentes de la oposición. Tuvieron cuatro veces más tiempo para exponer sus puntos de vista.

EC – ¿Por qué se es tan severo con Paraguay? ¿Qué es los que se quiere frenar? Se lo pregunto aludiendo a lo que dijeron las autoridades argentinas en la cumbre de Mendoza. La presidenta Cristina Fernández advirtió sobre los golpes suaves que ocurren bajo la pátina de cierta institucionalidad, y reclamó que esa modalidad no se instale en la región.

LA – Lo dijimos en nuestro discurso del jueves en Mendoza, ¿qué pasa con este quiebre institucional en Paraguay? Hace sentir que, incluso dentro de un núcleo bastante cerrado como es el Mercosur, somos vulnerables. Entonces, si actuamos con mayor firmeza, mejores van a ser las condiciones para evitar estos quiebres institucionales en el futuro, que no deben darse. Debemos ser absolutamente celosos de preservar la democracia. Y no es ser duro con Paraguay. Hay países que dicen que si no aplicamos sanciones de otro tipo a Paraguay, esto no le va a importar y va a seguir haciendo lo mismo. Nosotros creemos que es suficiente con las sanciones políticas y diplomáticas. Tenemos que dar una señal clara ante esta muestra de vulnerabilidad que hemos tenido en un núcleo cerrado de cuatro países que pensábamos que estábamos un poco más allá de estas situaciones.

EC – ¿Pero ustedes perciben que hay otras posibilidades de movimientos de este tipo en otros países de la región?

LA – Mire lo que pasó en Honduras. Después pasó algo semejante en Ecuador, con el presidente retenido en un hospital policial mientras se presentaba una moción en cámara de diputados de imposibilidad de desempeño del cargo. Eso se logró frenar, esta vez no fue así. Son demasiados casos en poco tiempo. Tenemos que prestar mucha atención a lo que está pasando y debemos ser muy celosos de cuidar las institucionalidades de nuestros países.

EC – Varias de las declaraciones de dirigentes de la oposición, pero también de oyentes que mandan sus mensajes esta mañana, preguntan por qué no se es tan severo con Venezuela.

LA – Nunca vi un país que tenga más elecciones en mi vida que Venezuela, no podemos acusarlo de falta de consultas populares. Son casos absolutamente diferentes. No ha habido temas de violación, ha habido intento de golpe de Estado contra el presidente Chávez. El respeto a las consultas populares para la elección de presidentes es básico, y el respeto a los fueros y a la separación de poderes también.

***

EC – Si la suspensión de Paraguay como miembro del Mercosur despertó cuestionamientos de la oposición uruguaya, mucho más dura fue la reacción cuando se conoció que Brasil, Argentina y Uruguay aprovechaban esa circunstancia para aprobar el ingreso pendiente de Venezuela al bloque. Es algo que venía demorado desde 2006 porque faltaba la ratificación de uno sólo de los parlamentos, el de Paraguay. ¿Por qué Uruguay termina votando esta resolución cuando la semana pasada usted mismo descartó, en distintas ocasiones, que algo así pudiera suceder?

LA – En este caso el presidente hizo lo correcto. El ingreso de Venezuela al Mercosur es correcto porque tiene una especial significación en términos económicos, comerciales, energéticos. Es nuestro cuarto socio comercial, le da al Mercosur un peso y una capacidad de proyección internacional. Lo que procuramos es defender el trabajo y la productividad nacional. También está contemplada en la declaración de los presidentes la visión estratégica que de sumar más países al Mercosur.

EC – De todas maneras, entendiendo el  motivo por el cual el Gobierno uruguayo considera conveniente el ingreso de Venezuela al Mercosur, todavía hay que examinar la legalidad del procedimiento.

LA – Yo dije que el presidente hizo lo correcto. Lo que debo decir es que en el marco negociador que teníamos el jueves, fuimos contrarios al ingreso de Venezuela en estas circunstancias.

EC – O sea, usted llevó una posición contraria a la aprobación del ingreso de Venezuela en la reunión de ministros.

LA – Exactamente.

EC – Usted había dicho por qué, había adelantado el fundamento en declaraciones a la prensa.

LA – Y lo puedo volver a decir.

EC – Usted dijo: «Venezuela no va a ingresar como miembro pleno. La suspensión de Paraguay implica eso: suspensión, no quiere decir que Paraguay haya dejado de ser miembro del Mercosur. Por lo tanto, sigue pendiente la aprobación por parte del Congreso paraguayo del acuerdo que hace a Venezuela miembro pleno del Mercosur».

LA – Exactamente. Esa es la posición que llevamos a las negociaciones y que defendimos en el grupo Mercado Común y en la reunión del CMC [Consejo del Mercado Común].

EC – ¿Qué es lo que hay que entender? Como dice el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, ¿el Gobierno actuó como «peón de la actitud imperialista de Argentina y Brasil»?

LA – No. Creo que el Gobierno dio muestras de haber defendido la otra posición de una forma bastante implacable. Sí, esto se termina resolviendo en una reunión cerrada de los presidentes.

EC – ¿Es una imposición de Argentina y/o Brasil?

LA – No. La reunión cerrada de los presidentes empezó con un pedido de la presidenta Dilma Rousseff para hablar con Cristina [Fernández] y con el presidente [José] Mujica. Con ese pedido los cancilleres nos tenemos que retirar de la reunión. Y es de allí que sale este acuerdo.

EC – Por lo que usted está señalando, la iniciativa fue más bien brasileña.

LA – Sí.

EC – Efectivamente fue de Brasil.

LA – Brasil y Argentina estaban muy contestes en este asunto. El posicionamiento de Brasil fue decisivo en esta historia.

EC – ¿Cuál es el fundamento? Porque el Mercosur se expone a quedar muy mal parado en el contexto internacional con un procedimiento como este. Yo he escuchado dos interpretaciones. Una refiere a un escarmiento al Congreso paraguayo, en el sentido de que si operan de la forma que han operado destituyendo a Lugo, el Mercosur puede operar de manera similar, levantando una objeción que han mantenido tan firmemente, la de que no ingresara Venezuela al Mercosur.

La otra es que éste sería un gesto con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a raíz de su delicado estado de salud, para que se produjera cuanto antes el ingreso de Venezuela al Mecosur.

LA – No he manejado ninguno de esas dos opciones. Debo decir que no sabemos exactamente cuál fue el planteo de Brasil en esa reunión cerrada de los presidentes que duró una hora y media.

EC – ¿El presidente Mujica no se lo comentó a usted?

LA – No me lo comentó después. Cuando se lee la declaración del ingreso de Venezuela yo no permanezco en sala.

EC – Según decía Subrayado de Canal 10, hubo un par de gestos con los que Uruguay quiso mostrar su disconformidad. En el momento en que se lee la declaración final, Mujica dejó su lugar en la mesa principal al embajador en Buenos Aires, Guillermo Pomi, y se sentó en segunda fila. Y por otro lado, usted se retiró de sala.

LA – Yo me retiré de sala por eso. No sé las razones por las que Mujica se sentó en segunda fila.

EC – Así que no tengo que leerle los argumentos que han manejado distintos voceros de la oposición para cuestionar esta medida. Usted los comparte, desde el punto de vista de la legalidad del procedimiento, usted tiene las mismas objeciones que están haciéndose desde el Partido Nacional, el Partido Colorado, el Partido Independiente.

LA – Yo tengo las mismas objeciones sobre la legalidad del procedimiento. Tengo que pasar esta declaración a los servicios jurídicos y a la Dirección de Asuntos de Derecho Internacional del Ministerio [de Relaciones Exteriores] para analizar nuevamente la legalidad de esta medida. Tengo que pasar esta decisión con un ingreso suspendido hasta el 31 de julio, o sea que no es efectivo a la fecha. Para mí, la última palabra sobre este tema no está dicha. Nosotros tenemos que actuar en el marco del Tratado de Asunción y de los demás tratados y normativa vigente del Mercosur. Porque siempre lo hemos defendido, y para seguir defendiéndolo tenemos que tener una actitud más fuerte en defensa de los compromisos que tenemos.

EC – Además de la legalidad misma del procedimiento, hay cantidad de preguntas que se disparan a partir de esta resolución, algunas las hacía el doctor Luis Alberto Lacalle: «¿Alguien negoció algo con Venezuela? ¿Se sabe qué productos? Porque los países que integramos Mercosur, los cuatro originarios, estuvimos tres años con las listas, ¿se acuerda? Y la baja de aranceles eran de a poco y se sabía que productos eran más sensibles o menos, pero acá entra Venezuela a hacer lo que quiera».

LA – No, eso está negociado oportunamente. Antes de firmar el tratado de adhesión, hubo que negociar todas las listas de producto. Todo eso está negociado hace bastante tiempo.

EC – Sí, pero ahí hay otro problema. Yo tuve a la vista ese protocolo negociado con Venezuela y en alguno de los capítulos incluye un cronograma que tiene fechas específicas y no plazos. Fechas que ya no se van a poder cumplir porque eran del año 2010, 2011, 2008, 2009.

LA – Todas las reducciones, o los cronogramas de reducciones arancelarias comprometidos, se han ido cumpliendo de hecho y se han venido cumpliendo. Sin perjuicio de lo que se pueda señalar al respecto, sobre lo bueno o malo que haya sido la negociación, todo los compromisos que Venezuela adoptó con el Mercosur los ha cumplido en el marco de la bilateralidad con Uruguay.

EC – Y una última consulta sobre las consecuencias de esta medida. Dice el ex canciller Opertti: «Aparecemos en el mundo integrando un mecanismo de integración que viola sus propios acuerdos constitutivos. Esto significa, por lo tanto, una pérdida de legitimidad incluso para la negociación externa con la Unión Europea o con terceros países, porque un organismo que no cumple en la interna de su organización con las normas básicas que le dan vida y funcionamiento, qué autoridad tiene desde el punto de vista internacional para negociar en un plan de igualdad y respeto mutuo con otras organizaciones y países». ¿A usted no le preocupa este tipo de repercusiones?

LA – Las negociaciones con la Unión Europea van a tener su propia lógica de complicación que no va a ser esta, y nosotros vamos a tener que ser el motor impulsor de estas negociaciones. Pero, por lo que vi en la reunión de Asunción, somos los únicos que estamos impulsando este acuerdo y creo que necesitamos un poco más de compromiso de los demás países. Ese es el principal problema que tiene esas negociaciones.

EC – ¿Pero si hablamos de la imagen del Mercosur en general?

LA – El doctor Opertti omite algo muy importante y es que hasta el propio parlamento europeo ha señalado que lo de Paraguay ha sido un golpe de Estado parlamentario.

EC – Pero la pregunta viene a propósito de la incorporación de Venezuela. El politólogo Oscar Bottinelli, quien compartió las medidas tomadas por el Mercosur con respecto a Paraguay y que llegó a calificar la remoción de Lugo como un golpe de Estado parlamentario, ayer en su columna en El Observador se preguntó si en sustancia preocupó la democracia y la institucionalidad en Paraguay o fue un recurso para otro golpe institucional dado al Mercosur.

LA – A nosotros nos preocupa lo que pasa en Paraguay y la institucionalidad del Mercosur. A Uruguay le pesa la historia con Paraguay. Es una historia muy dura en la cual nosotros formamos parte de la Triple Alianza. Personalmente tengo agravantes, porque la guerra de la Triple Alianza empezó en Paysandú, entonces tenemos que ir por un proceso que asegure la legalidad y vigencia de la ética política en este procedimiento de entrada de Venezuela al Mercosur. Y las observaciones que yo pueda o deba hacer como canciller de la República de aquí al 31 de julio al respecto, las voy a hacer.

EC – ¿Usted insiste en que esta discusión aún está abierta?

LA – Nada es definitivo. Si todo el mundo hubiera estado seguro, Venezuela hubiera entrado el viernes pasado. Por algo los países se toman este plazo hasta el 31 de julio.

EC – ¿Cuándo va a estar pronto el estudio técnico-jurídico de los servicios de la cancillería entorno a esta medida?

LA – A la brevedad posible.

***

EC – Sus respuestas me han sorprendido, y creo que a los oyentes también. La diferencia de criterios que terminó dándose dentro de la delegación uruguaya entre su posición como canciller y la que termina aceptando el presidente Mujica en la reunión con sus colegas Cristina Fernández y Dilma Rousseff.

LA – El presidente tiene razón. La política exterior siempre es política real y cuenta mucho el interés del país en los términos que señalé. A mí me están pesando otras cosas.

EC – ¿Cuáles?

LA – Ese componente histórico, filosófico, emocional, probablemente.

EC – ¿Ingresaron en ese análisis otros de los temas que se discutieron y se aprobaron en la cumbre de Mendoza? Por ejemplo, el pedido de Uruguay de que se autorizara a los países del Mercosur a firmar acuerdos bilaterales con otros países de América Latina, o la posición que llevaba Uruguay ante el planteo de Argentina para que se aumentara el arancel externo común hasta el máximo nivel permitido.

LA – Salvo el tema del ingreso de Venezuela, nuestra posición logró afirmarse en las negociaciones de los demás asuntos que llevamos como delegación de Uruguay. El tema del arancel externo común lo dejamos como habíamos señalado que iba a ser, cien excepciones más a lo que se firmó en Montevideo, o sea que no son excepciones para el arancel externo común, sino cada país las va regulando de acuerdo a su interés, pero no nos afecta en los costos de nuestras importaciones.

EC – ¿Uruguay no queda obligado a subir el arancel externo en esos cien productos?

LA – No, para nada.

EC – Es una posibilidad que tienen los países y que Argentina y Brasil van a utilizar.

LA – Eventualmente la utilizarán. Nosotros no. Fuimos los primeros en marcar la medida de ir por las sanciones políticas y diplomáticas sin que se aplicaran sanciones económicas y comerciales. Hubo un planteo del ministro [Fernando] Lorenzo en cuanto a las negociaciones Mercosur-Unión Europea. Esperemos que a partir de la próxima reunión exista la posibilidad de intercambio de ofertas en determinadas condiciones. Este fue el tema en el que el posicionamiento previo uruguayo quedó resuelto de una manera diferente.

EC – Por último, esto que solicitaba Uruguay de que se permitiera la negociación de acuerdos de libre comercio bilaterales con otros países de América Latina, ¿Para qué lo solicitó? ¿En qué está pensando concretamente?

LA – En que muchos países tienen que entrar en el Mercosur, tenemos que incorporar a los demás en la agenda del Mercosur y tener una dinámica de comercio mucho más fuerte con los países de la región. Si decimos que apuntamos a la Unión Europea, China, Medio Oriente, resto de Asia, tenemos que apostar primero a los demás países latinoamericanos. Y la construcción que se está haciendo del arco del Pacífico nos parece muy interesante. Son clave las futuras negociaciones con Perú y Colombia son claves.

EC – ¿Le permiten a Uruguay saltar el Pacífico?

LA – Lo que le permiten a Uruguay es saltar al Pacífico y apuntar a un comercio con valor agregado que solamente es viable en el ámbito regional.

Candela Stewart

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