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¿Qué perspectivas hay para la zafra agrícola del verano 2023-2024? Análisis de Delfina Matos (Exante)

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Foto: Pablo La Rosa/ adhocFOTOS

EMILIANO COTELO (EC): Se está sembrando una nueva zafra de cultivos de verano en nuestro país y, de acuerdo con datos preliminares, la intención de siembra apunta a superar el área del verano pasado.

Luego de una zafra de verano 2022/2023 marcada por la peor sequía de la historia y que dejó pérdidas muy significativas para los cultivos de secano, ¿cuáles son las perspectivas para esta campaña agrícola que está comenzando? ¿Habrá revancha para los productores? Lo conversamos con la economista Delfina Matos, de Exante.

ROMINA ANDRIOLI (RA): El verano pasado la soja fue uno de los cultivos que más sufrió el impacto de la sequía. Con ese antecedente, ¿qué estimaciones se están manejando para esta campaña?

DELFINA MATOS (DM): La expectativa es que el área sembrada con soja tenga un aumento este año. Después del desastre productivo del verano pasado, los pronósticos de buenas lluvias para los próximos meses están alentando estimaciones de aumento de entre 5% y 10% de la superficie de soja. Partiendo de las cifras de área de URUPOV para el año pasado, eso nos dejaría con algo más de 1.300.000 hectáreas sembradas, que sería la superficie de soja más alta en 9 años.

Además, los pronósticos climáticos más favorables permiten prever un fuerte rebote en términos de rendimientos del cultivo. El riesgo que se viene planteando para este verano por parte de los expertos es ahora de exceso de lluvias en Uruguay, pero a priori resulta esperable que los rindes vuelvan al eje de los 2.500-2.600 kilogramos por hectárea, más del triple que en la campaña pasada, cuando se levantaron unos 700 kilos por hectárea a nivel promedio país.

RA: Entonces, con un aumento de área y buenas productividades, vamos a ver un salto importante de la cosecha y de las exportaciones, ¿verdad?

DM: Si. Concretamente en Exante estamos trabajando con una expansión de 8% del área sembrada con soja y un rendimiento promedio país de unos 2.600 kilogramos por hectárea. Y con esos supuestos, la cosecha de soja se acercaría a los 3,5 millones de toneladas en la zafra 2023/2024, más de 4 veces lo que se cosechó este año debido al impacto por la sequía. Y eso, evidentemente se va a reflejar en una recuperación marcada de las exportaciones también.

RA: Está claro. Ahora, en otras oportunidades hemos comentado que en los últimos meses hubo un ajuste a la baja de los precios en el mercado internacional, ¿cómo están viendo el escenario de precios para esta zafra de soja?

DM: Si, el precio de la soja en Chicago evolucionó a la baja en los últimos meses, ante una perspectiva de mayor oferta mundial y una menor demanda desde China. Pero en las últimas semanas ha mostrado bastante volatilidad, cotizando alrededor de los US$ 500 la tonelada. Estamos viendo en particular expectativas climáticas cambiantes para Brasil, que podrían reducir la cosecha de ese país por las muy altas temperaturas y la falta de lluvias en el centro-norte que trae el fenómeno del Niño sobre esa parte del territorio brasileño y, al mismo tiempo, exceso de lluvias en el sur.

En este contexto, en Exante manejamos un precio promedio de US$ 440 por tonelada para la soja local en la zafra 2023/2024, que es inferior a los US$ 515-520 por tonelada que se obtuvieron en las dos campañas anteriores.

De todos modos, si bien los precios de venta serían menores, también los costos medidos en dólares bajarían este año, sobre todo por la reducción de los precios de los fertilizantes y los agroquímicos desde los picos que habían alcanzado en la primera mitad del año pasado. En Exante estimamos que los costos de producción de soja de la zafra 2023/2024 se reducirían alrededor de 5% medidos en dólares, ubicándose en unos US$ 820 por hectárea en promedio (antes del pago de la renta de la tierra y de costos financieros y de estructura).

RA: Entonces, ¿qué estiman en términos de rentabilidad para el cultivo de soja?

DM: Bueno, pese a la baja del precio de venta, la moderación de los costos de producción y sobre todo el rebote de los rendimientos del cultivo resultarían en una mejora fuerte de los márgenes en el cultivo de soja después de las pérdidas abultadas de la campaña pasada. En Exante estamos estimando un margen promedio por hectárea de unos US$ 320 (siempre antes del pago de la renta de la tierra, de costos financieros y de estructura), que es un buen nivel en una comparación histórica.

Y las perspectivas de mejores resultados no son solo para la soja, para el cultivo de arroz también son alentadoras, aunque el contexto es bien distinto.

RA: A ver, vayamos a las perspectivas para el cultivo de arroz, ¿por qué decís que el contexto es distinto?

DM: Decía que el contexto es distinto porque, a diferencia de la soja y de la agricultura de secano en general, al ser el arroz un cultivo de riego no sufrió mayores impactos por sequía el verano pasado. De hecho, los rendimientos fueron récord en el verano 2023.

Pero las consecuencias de la sequía sí se están sintiendo en esta zafra. De hecho, de acuerdo con la Asociación de Cultivadores de Arroz (la ACA), hace algunos meses la intención de siembra era de aumento frente al año pasado, pero la falta de agua en las represas hizo que primero se redujera esa intención a unas 160.000 hectáreas (es decir más o menos lo mismo que el año pasado) y finalmente se terminarían implantando según las últimas estimaciones cerca de 150.000 hectáreas dada la disponibilidad de agua para riego. La buena noticia es que casi la totalidad del cultivo se habría sembrado en fecha óptima, por lo que el potencial productivo es bueno.

Si asumimos un rendimiento alto, superior a los 9.000 kg/há aunque sea algo más bajo que el pico del año pasado, la producción de arroz tendría una caída, pero totalizaría más de 1.350.000 toneladas, que es un volumen alto en la comparación histórica.

Y otro factor que es distinto frente al panorama que veíamos para el cultivo de soja es la situación a nivel de precios.

RA: ¿Por qué decís eso? ¿En qué sentido es distinto lo que está pasando a nivel de precios el arroz?

DM: Es distinto porque contrariamente a lo que hablábamos sobre los precios de la soja, las referencias internacionales de precios del arroz vienen subiendo desde el año pasado y tuvieron un impulso adicional en los meses más recientes asociado al cierre de las exportaciones de India (que es el principal exportador mundial) ante temores de escasez de oferta local por la sequía en ese país. Esto ha llevado a incrementos de los valores de exportación de la industria local y deja una perspectiva de precios más altos para el arroz pagado a los productores, que aguardamos que se fije en torno a los US$ 13 por bolsa de 50 kilos para esta próxima cosecha.

Además, al igual que en la soja, los costos de siembra del arroz también habrían bajado, en torno a 10% en dólares según nuestras estimaciones, ubicándose en unos US$ 2.000 por hectárea en promedio.

RA: Entonces, ya para terminar, ¿podríamos decir que las perspectivas son buenas en términos de rentabilidad para esta próxima zafra de verano?

DM: Si, antes dije que esperamos una recomposición significativa de los márgenes en el cultivo de soja. Y, para el arroz, bajo estos supuestos que recorríamos, nuestras estimaciones en Exante son de un margen promedio que estaría en unos US$ 330 por hectárea para los productores propietarios de la tierra y en el entorno de US$ 200 por hectárea para los que arriendan la tierra, subiendo en ambos casos tras un deterioro el verano anterior y consolidando así un período de unas 5 zafras con resultados positivos en este cultivo.

En definitiva, todo apunta a una mejor zafra agrícola de verano 2023/2024, tanto en términos productivos como de resultados económicos.

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