Entrevistas

Festejos del Año Nuevo chino en Uruguay reflejan una creciente "demanda" por conocer la cultura de ese país

Facebook Twitter Whatsapp Telegram

Este año Uruguay se sumó con fuerza a la conmemoración del Año Nuevo chino, que comenzó ayer y se extenderá durante dos semanas. El domingo 7 de febrero más de 1.000 personas asistieron al evento organizado por el Centro de Integración Cultural Uruguay-China en la plaza Líber Seregni. Yufei Tai, profesora de chino de la Universidad de Montevideo y directora del Instituto Fénix, dijo a En Perspectiva que nota un creciente interés por la cultura china. 

EN PERSPECTIVA
Martes 09.02.2016, hora 10.18

EMILIANO COTELO (EC) —Cuando China aparece en los titulares informativos uruguayos suele estar en la sección de Economía, porque ese país es el principal socio comercial del país. Sin embargo, allí no se agota la relación entre estos dos mundos.

Este año Uruguay se sumó con más fuerza a las celebraciones del Año Nuevo chino, que comenzaron ayer y se extenderán durante dos semanas. Este es el período del año donde se da la mayor migración humana del planeta, porque millones de personas viajan a sus ciudades y pueblos natales para celebrar el nuevo año.

¿Qué características tiene esta conmemoración? ¿Cómo ha sido su incorporación a las tradiciones uruguayas? ¿Cómo viene el intercambio cultural entre los dos países?

Vamos a aprovechar la fecha para conversar con Yufei Tai, profesora de idioma chino de la Universidad de Montevideo y directora del Instituto Fénix, dedicado a la enseñanza de lenguas no tradicionales.

Yufei Tai, feliz año. ¿Cómo es tu relación con China?

YUFEI TAI (TY) —Yo nací en China, viví gran parte de mi vida en Uruguay, pero cuando me preguntan si me siento más uruguaya o más china y yo siempre digo que las raíces son fuertes -sobre todo en un país con tradiciones tan importantes- y que me siento más china que uruguaya, a pesar de que a algunos amigos no les gusta que les diga eso.

EC —Para empezar hablemos de la celebración del Año Nuevo chino, también llamado Festival de la Primavera. Son 15 días, constituye una de las fechas más importantes del calendario chino. El año que comienza es el 4714. ¿Cómo se estableció el año 1?

TY —En realidad yo diría que la mayoría de los chinos no saben en qué número de año estamos. No es tan relevante la cuestión del conteo cronológico, la cantidad de años, eso es más importante para la cultura occidental; para nosotros importa más saber que estamos en el año del mono. Esto es porque para nosotros se cumplen ciclos, cada uno es de 60 años, los ciclos son de los 12 animales del horóscopo por los cinco elementos [metal, madera, agua, fuego y tierra]. El año 1 es cuando se empieza a utilizar este sistema, que es cuando se empieza a festejar también el Año Nuevo en función del horóscopo.

NICOLÁS BATALLA (NB) —¿Cómo es el cálculo que se realiza para el comienzo de cada año?

TY —Mostros utilizamos un calendario lunar, que es diferente al gregoriano. El calendario lunar tiene menos días que el gregoriano -por ejemplo, diciembre tiene 30 días-, y en vez de compensar el desfasaje del tiempo año a año, en vez de años bisiestos, nosotros tenemos un mes extra en determinados años para completar esos días que nos faltan en el calendario.

EC —¿Y la celebración del Año Nuevo cómo es?, ¿podemos describirla a grandes rasgos?

TY —La celebración de Año Nuevo es bien importante en China, es la más importante, es cuando todo el país se paraliza, porque las fábricas y las empresas cierran; es como la licencia anual, es similar a lo que sería Navidad en Occidente. En realidad empieza una semana antes, porque el 30 de diciembre -el último día del año- todas las familias se juntan a conmemorar ese día con una reunión familiar y un festejo. Las fiestas continúan a partir de ese día durante 15 días. Es una semana antes y dos semanas después del último día del año.

NB —Eso que mencionabas es lo que motiva el dato que dábamos al principio, que puede llamar un poco la atención: es el momento del año en el que se da la mayor migración planetaria, porque un montón de gente se traslada a sus localidades natales.

TY —Claro, lo que pasa es que los chinos somos muy tradicionalistas. A veces puede ser un poco contradictorio, pero para nosotros la familia es muy importante y poder juntarse con la familia es importante. Lo que sucede en China es que como es tan grande muchas veces las personas no residen en las ciudades en las que viven sus padres o sus familiares, entonces tienen que trasladarse de una punta a la otra del país para poder encontrarse con sus allegados. Eso, debido al tema laboral, no es algo que se pueda hacer muy seguido, entonces Año Nuevo siempre es un momento para hacerlo y se generan ese tipo de migraciones.

EC —Tú decías que muchos no viven en el mismo lugar que sus padres: muchos no viven en el mismo lugar que sus hijos. Veía justamente ayer un video muy cortito en Al Jazeera, bastante impresionante, a propósito de un matrimonio de jóvenes chinos que por razones de trabajo tuvieron que dejar a sus hijos con sus padres e irse a otra ciudad. Llegada esta fecha hacen el reencuentro familiar, y para eso, además, no pueden trasladarse en ómnibus porque, dicen, el precio del pasaje aumenta en estas épocas, para ellos es un precio prohibitivo, y entonces hacen el trayecto en moto, durante horas y horas, para llegar a la casa de sus padres.

TY —Lo que pasa es que en China durante miles de años el sistema de seguridad fue más bien familiar que social. Entonces, la responsabilidad de la manutención de las personas [mayores] va recayendo en las generaciones económicamente más activas, y las generaciones más viejas se hacen cargo de la crianza de los bebés en la época en que dan más trabajo. Los abuelos crían a los nietos hasta una determinada edad en la que pueden vivir con sus padres sin darles demasiado trabajo, sin entorpecer la actividad laboral, que es la que mantiene no solamente a esa familia joven sino también a toda la familia, incluyendo a las personas mayores. Por eso también esa cuestión del espíritu del Año Nuevo, que es una fiesta del espíritu donde miles de personas están ansiosas y expectantes de ese momento tan especial que se da una o dos veces al año.

NB —Tú decías que más importante que el conteo de años es el ciclo que se abre, que en este caso es el del mono de fuego, ¿cuáles son las características de este año, qué es lo que se prevé?

TY —En general nosotros asociamos las características del año con las del animal. Por ejemplo, el chancho es un animal que está siempre quieto, de repente bañándose en el lodo… El mono es un animal muy activo, muy móvil, muy juguetón, se va trasladando de un lado al otro, no está quieto, por lo tanto es un año que puede traer muchos cambios, que puede traer augurios diferentes, variaciones.

NB —El domingo en Montevideo el Centro de Integración Cultural Uruguay-China festejó por primera vez de manera pública el Año Nuevo chino. Más de 1.000 personas se reunieron en la Plaza Líber Seregni para la ocasión, hubo muestras de artes marciales, música, comida y la tradicional danza del dragón, que es uno de los puntos principales de la celebración. ¿Qué implica esta apertura, el hecho de que esta fiesta sea celebrada de manera pública por primera vez?

TY —El hecho de que se celebre de manera pública en realidad es como una muestra del interés que ha ido creciendo a nivel del público por la cultura china y en particular por la festividad y todo lo que implica. Las danzas tradicionales del dragón y del león para nosotros son una muestra de alegría y una demostración del espíritu festivo. También lo que abre es toda la gama de actividades que se han ido sumando en Uruguay de manera inédita, por ejemplo, hay mayor interés en los viajes, por lo tanto a nivel del instituto tenemos más demanda por cursos vinculados a los viajes, por seminarios de historia o cultura china. Hay por primera vez una exposición de arte contemporáneo chino en Uruguay, que termina el 28 de febrero, están todos a tiempo de ir a visitarlo. Además, en agosto el Instituto Fénix va a organizar la competencia del idioma chino internacional, que hace ocho años que se celebra y ya está llegando a Uruguay para los liceales que estudian chino.

NB —¿Cómo es esa competencia?

TY —El gobierno chino organiza anualmente una competencia para estudiantes de chino de edad liceal. Se realiza una competencia a nivel nacional en cada uno de los países, se selecciona a los candidatos que representan a su país y viajan a China a competir con los representantes de los otros 199 países que participan.

NB —Además de estas actividades que habrá a lo largo del año hay, ni que hablar, algunas propuestas para estos días que tienen que ver con los festejos del Año Nuevo. Por ejemplo, va a haber celebraciones en la Explanada de la Intendencia de Montevideo y en la Plaza Artigas de Punta del Este, también en Piriápolis. Hay una serie de actividades que se van a sumar a las que ya tuvimos el domingo pasado.

TY —Sí, eso es correcto, la idea de las instituciones que participan en esto junto con la embajada china en Uruguay es poder acercar esta festividad, que es bien lejana, a la población en general para que las danzas del dragón o del león no sean algo que se escucha por ahí y que no se sabe qué es, sino que puedan acercarse -de repente alguno que quiera puede aprender también a hacerlo para participar en los próximos años- y realmente aproximar a dos culturas distantes que en realidad tienen muchos puntos en común.

NB —¿Podés explicarnos un poco en qué consisten estas danzas y qué representan estos animales en la cultura china, el león y el dragón?

TY —Para nosotros los animales están muy cercanos a los seres humanos porque los chinos tradicionalmente somos bastante supersticiosos y consideramos que podemos visualizar en el mundo animal aspectos del mundo humano. Trasladamos y colocamos en los animales místicos, como el dragón, aspectos, deseos o proyecciones de los ideales de los humanos.

El dragón, por ejemplo, es un animal al que se asocia al emperador, que es el hijo del dragón, el descendiente del cielo, que viene a gobernar el mundo de los humanos en representación de los dioses del cielo, por lo tanto es el mejor animal dentro del mundo animal y también dentro del horóscopo chino. Siempre decimos que el signo del dragón es el sumun de los signos que hay para los chinos y representa esa fuerza, esa vigorosidad, esa energía tan importante para nosotros.

El león se acerca un poco más a lo real, es el rey de la selva, para nosotros representa también la energía, la fortaleza y la defensa. Los leones aparecen, por ejemplo, en las puertas como guardianes, representando un estatus dentro de la sociedad.

NB —El nuevo embajador uruguayo en Pekín, Fernando Lugris, decía días atrás que el gobierno se fijó como objetivo reforzar este año la relación con China a nivel político, comercial y también cultural. Si miramos el intercambio comercial, como decíamos, China es el primer socio de Uruguay, por poner un ejemplo: el año pasado el 23 % de los envíos al exterior fueron hacia ese país. Ese es uno de los factores que ha impulsado este acercamiento entre China y Uruguay. El caso tuyo es un buen ejemplo de eso, como decíamos, sos profesora de idioma chino y negociación china en la Universidad de Montevideo, porque para hacer negocios con China no solo hay que poder comunicarse, también es necesario seguir todo un protocolo para que una negociación llegue a buen puerto.

TY —Sí, eso es correcto. La gente se acerca mucho por el tema de la negociación. A veces uno piensa que es una cuestión de idioma y no, la negociación va mucho más allá, uno tiene que entender por qué los chinos actúan como lo hacen o utilizan determinadas estrategias para resolver problemas. Eso a veces utilizando los lentes de la cultura occidental resulta bastante incomprensible y hasta extraño. Creo que esa la parte más difícil de vencer es la de sacarse los lentes que uno tiene puestos para poder interpretar desde otro lugar tratando de comprender antes de sacar conclusiones.

NB —Estrictamente por el lado del plano cultural se anunció la apertura de un Centro Confucio en Montevideo y el reforzamiento de un programa mediante el cual estudiantes chinos de la Universidad de Harbin vienen a Uruguay a estudiar español. ¿Qué implica la apertura en Montevideo de un Centro Confucio?

TY —Implicaría una institucionalización diferente del aprendizaje del chino. Como el Centro Confucio no solamente se dedica a la enseñanza de lenguas sino también a la difusión cultural, lo que vamos a ver es una mayor oferta en términos culturales y más actividades como las que ya hemos mencionado a lo largo de la entrevista.

NB —La enseñanza del idioma chino es parte de lo que viene creciendo en los últimos años. Sobre este tema nosotros te entrevistamos hace unos años, en 2012, en aquel entonces había unos 30 adultos y un grupo de niños que asistían al Instituto Fénix, que tú diriges, a aprender chino mandarín. ¿Cómo han evolucionado estos números?

TY —En el aprendizaje del idioma chino en este momento tenemos una matriculación de unas 360 personas, de las cuales un tercio son adultos, el resto niños y adolescentes. Creo que ha evolucionado bien, tenemos cada vez más alumnos y demanda, también hacia otros cursos que no son estrictamente de idioma sino de historia, cultura china o incluso cosas específicas para irse de viaje. A mí me parece que esto va a seguir creciendo, sobre todo en lo que tiene que ver con cursos para niños y adolescentes, porque cada vez más el idioma chino aparece en los currículums de las personas que intentan mejorar su actividad laboral o insertarse en el sistema de trabajo. Me parece que puede seguir creciendo.

NB —Esto es a pesar de que en realidad la comunidad china en Uruguay es relativamente pequeña, estamos hablando de 200 o 300 personas, ¿no?

TY —Es correcto, la comunidad es pequeña, pero en realidad los que se acercan más a estudiar esto son los uruguayos, que ahora no solamente se interesan por formarse en cuestiones tradicionales como el inglés o el francés, sino que buscan un plus, un diferencial, que en el currículum a futuro les pueda significar la apertura de nuevas puertas.

Nota relacionada
Crónicas de verano: Uruguay también celebra el Año Nuevo chino

***

Transcripción: Andrea Martínez

Foto: Celebración del año nuevo lunar, Plaza Líber Seregni, Montevideo, Uruguay, domingo 7 de febrero de 2016. Crédito: Ángela Reyes/EnPerspectiva.net.

Comentarios