Parlamento del Uruguay

Informe EP: ¿Cómo transcurrió el debate de la Ley Trans en el Senado?

El proyecto de Ley Integral para Personas Trans fue aprobado en el Senado en la tarde de ayer, con los 16 votos del Frente Amplio y el del independiente Pablo Mieres. El texto pasa ahora a discusión en la Cámara de Diputados

Las barras de la cámara alta estuvieron colmadas por manifestantes a favor del proyecto, distinguidos con pañuelos amarillos, al estilo de los pañuelos verdes y celestes que signaron la discusión por la legislación del aborto en Argentina. Estos militantes aplaudieron y vitorearon cuando se conoció el resultado de la votación.

Mientras tanto, en el exterior del Palacio Legislativo se nuclearon personas que se oponían al proyecto, portaban pañuelos azules y se alineaban tras el eslogan “Todos somos iguales”. Entre ellas se encontraba el diputado nacionalista Carlos Iafigliola.

Luego de la votación general, el Partido Nacional solicitó que se desglosara el proyecto para votarlo artículo por artículo. En esa instancia, la oposición votó de manera dispar.

El proyecto

Hagamos un breve repaso del proyecto. La Ley Trans abarca desde la facilitación del trámite para el cambio de nombre hasta el establecimiento de cuotas para este colectivo en becas estudiantiles, cursos del Inefop (Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional) y llamados para proveer cargos de funcionarios públicos.

El texto hace particular énfasis en la salud, donde se exige a todos los prestadores de salud, estatales y privados, que garanticen la realización de procedimientos de transición de sexo, con intervenciones quirúrgicas o mediante terapia de hormonas.

El tema movilizó fuertemente a la sociedad civil. Durante el proceso de discusión del proyecto en la Comisión de Población, Desarrollo e Inclusión, se entregaron unas 40.000 firmas contrarias a su aprobación y otras 60.000 a favor.

Polémica

La división entre los parlamentarios se centró en dos puntos.

A su vez, el más polémico de los dos fue el artículo 21, que permitiría a menores de edad atravesar procedimientos quirúrgicos y tratamientos de hormonización, aun sin el consentimiento de sus padres.

Luego de varias idas y venidas en el oficialismo durante los meses en que la ley se trató en comisión, el texto definitivo establece que la anuencia de los representantes legales es necesaria para una intervención quirúrgica, no así para otros tratamientos. Más allá de estos cambios, el artículo en cuestión solo fue respaldado por el Frente Amplio.

Otro artículo controvertido y que solo votó el oficialismo es el que establece un régimen reparatorio para las personas trans nacidas antes del 31 de diciembre de 1975, que hubieran sido discriminadas durante la dictadura militar. Concretamente, se les otorga una prestación vitalicia mensual de alrededor de $11.000.

Según la Asociación Trans del Uruguay, podrían aspirar a este beneficio no más de 50 personas.

Además, ningún senador opositor votó el inciso que estipula que los menores de edad que quieran cambiarse de nombre sin aprobación de sus representantes legales podrían hacerlo mediante un mecanismo judicial.

Tampoco recibió respaldo opositor el artículo 12, que establece una cuota del 1% de los nombramientos de funcionarios en el Estado que deberá llenarse con personas trans.

A favor

Vayamos ahora al debate parlamentario en sí.

Los senadores frenteamplistas acompañaron todos los artículos, si bien se hicieron algunas pequeñas modificaciones.

La senadora de Asamblea Uruguay Daniela Payssé criticó la forma en que se discutió en torno a este proyecto en la sociedad. Afirmó que se mintió y se engañó, y no solo “por parte del colectivos de iglesias”, según dijo, sino también por integrantes del Parlamento. Quienes juntaron firmas contra la ley, sostuvo

Payssé, decían que el Estado iba a mutilar los genitales de niños y niñas. Se dio “una especie de terrorismo verbal” sobre este tema, dijo la senadora.

Juan Castillo fue en una línea similar. También apuntó contra colectivos religiosos conservadores, y contra las campañas en redes sociales.

«El derecho a tener asco por las personas LGTB, asco, desprecio, ¿esos son los valores familiares que dicen defender? Esos sectores conservadores y religiosos parten de la base de que hay personas que no deberían tener los mismos derechos que el resto. Y frente a los avances generados en nuestro país, algunos de ellos con votos de los distintos partidos políticos buscan crear un clima de hartazgo. Buscan la idea de que las mujeres y las personas LGBT deberían estar satisfechas con los derechos obtenidos y dejar tranquilas al resto.

Como si fuera un logro que a las mujeres se les permita trabajar. ¿Y encima reclaman el mismo sueldo? Como si fuera loable que las personas trans ya no sean encarceladas. Los homosexuales se demuestran su amor en privado, está bien, ¿pero por qué tienen que casarse públicamente? Para esas mentalidades siempre es mejor esconderlo» dijo Castillo.

El senador independiente Pablo Mieres, si bien aclaró desde el principio que no acompañaría la totalidad del articulado, argumentó a favor del proyecto porque “va en la línea de la consagración de la libertad, de la no discriminación sobre un colectivo que ha sido objeto de una fuerte intolerancia”.

En contra

En los otros sectores de la oposición, una de las posturas más fuertes en contra del proyecto fue la de la precandidata presidencial nacionalista Verónica Alonso, quien sostuvo que colectivos como Ovejas Negras hicieron perder el foco al Frente Amplio.

«¿Dónde quedó la equidad que pregonaba este gobierno? Equidad, equidad en el acceso a la salud. Equidad en el acceso a la salud, al trabajo y en ayuda económica al más necesitado. Por qué priorizar en una población beneficios, y no derechos a otras. ¿Acaso la presión de determinados grupos, como los colectivos y en especial algunos que han influido muchísimo en el Ministerio de Desarrollo Social, que trabajan casi en sociedad, como el caso de Ovejas Negras, que han hecho presión, les han hecho perder el foco de la equidad?» señaló Alonso.

El colorado Pedro Bordaberry fue otra de las voces muy críticas con el proyecto.

«La preocupación en esto, señora presidente, sabe cuál es: pensamos que vamos a legislar para hacer algo y termina sucediendo otra cosa. Legislamos en su momento la regulación de la marihuana para que se consumiera menos marihuana. ¿Cuál fue el resultado? La fiesta de la marihuana. Aumentó el consumo por todos lados.

Hoy queremos legislar para que no discriminen a la población trans. Sí, está bien, pero lo hacemos de tal forma que quizás, y creo que sin quizás, vamos a estar ocasionando mayores problemas» dijo Bordaberry.

Bordaberry aseguró que la Ley Trans podría provocar un aumento de las intervenciones quirúrgicas y tratamientos hormonales de transición de género. Para afirmarlo, se sustentó en datos del Reino Unido.

«Están estudiando ahora qué les pasó. Hubo un aumento de 4.400% del número de niñas derivadas para tratamientos de transición en la última década. Eran 40 niñas derivadas por médicos, pasaron a ser 1.806. Los niños eran 57 y pasaron a ser 713. Algunos dirán “es la nueva ley que ha permitido que haya más personas que se acojan”, no, no, ahora dicen los educadores de allá “acá hay un problema serio, un aumento del 4.400% no está bien.

Dicen que la promoción de los problemas de este tipo en las escuelas sembró confusión en las mentes de los niños, y que además alentar a cuestionar el género y muchas veces las operaciones quirúrgicas se ha convertido en una industria» indicó Bordaberry.

La intervención de Bordaberry fue una de las que despertó más comentarios en las redes sociales. Por ejemplo, Federico Graña, director de Promoción Cultural del Mides y uno de los impulsores de la Ley Trans, publicó en Twitter: “Te agitan el cuco de la invasión trans como si fuera la invasión zombi”.

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Foto: Parlamento del Uruguay

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Agustín Magallanes

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2 Comentarios

  • Al parecer ya no somos todos iguales ante la ley. Ahora mismo estoy pensando en una ley que acoja y proteja al colectivo de los que viven en Ciudad del Plata, de modo de evitar sean ultrajados sus derechos ya tan vulnerados. Quiero un cupo del 10% en los empleos públicos pero en cargos superiores; un 8% de los cargos ejecutivos en empresas multinacionales deberían ser ocupados también por esos ciudadanos con sus derechos vulnerados, y en las jubilaciones los topes tienen que ser el doble que el común, así como las jubilaciones incrementadas con un 50%. De esta forma protegemos los derechos de ese colectivo vulnerado que está situado al otro lado del Río Santa Lucía….. y de esta forma también volvemos a crear diferencias entre los hombres por ley, y ya no sólo se toma en cuenta su talento, esfuerzo, trabajo, dedicación, sino algo que está por fuera. En realidad creo que todos somos iguales y no tendrían que existir discriminaciones de ningún tipo, ya sea católico, mormón, musulman, judio, boliviano, chino, japones, alemán, uruguayo, argentino, hombre, mujer, gay, homosexual, trans, blanco, negro, amarillo, colorado, gordo, flaco, alto, petiso, vivan al norte o al sur……y un montón más que se nos pueda ocurrir.

  • La igualdad de todas las personas ante la ley ya está consagrada en la Constitución. Si estos grupos de personas se han sentido discriminadas, cosa que tal vez sea cierto, tienen que reclamar su igualdad amparándose en la disposición constitucional, y no inventar una ley para que se los contemple especialmente, porque eso también es discriminación. Por ejemplo: en un llamado a aspirantes para ingresar a cargos públicos, ¿se hará uno especial para personas LGBTI y otro para el común de la gente? Una persona de esos colectivos, ¿se podrá inscribir en los dos, porque el primero es para ellos y para el segundo no puede haber distinciones? Y se da también una discriminación ante otros grupos como los que sugiere el Sr. Hebert Alvarez, que no tienen un «colectivo» con el mismo poder de presión nacional e internacional. Y, por otro lado, entiendo que no se debe admitir ninguna forma de tratamiento para cambio de sexo a menores de edad. Si se acepta que no tienen madurez intelectual, al punto de que no se les permite manejar, ni tener un comercio, ni que sean sancionados penalmente, ¿por qué sí se les va a permitir alguna forma de transformación de su cuerpo?

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