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¿Qué actitud deberían adoptar medios de comunicación, ciudadanos e instituciones ante el narcotráfico?

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Foto: Captura de video, Santo y Seña

¿Qué actitud deberían adoptar los medios de comunicación, los ciudadanos y las instituciones ante el narcotráfico?

El tema estuvo en debate las últimas dos semanas a raíz de la entrevista al narcotraficante Sebastián Marset realizada por el programa Santo y Seña de Canal 4.

Narcotráfico, límites éticos y responsabilidad de la publicidad y de los medios de comunicación. ¿Alcanza con la simple difusión de una noticia o de una entrevista, en este caso, a un narcotraficante buscado por la ley? ¿El silencio ético, o peor aún, el discurso retórico y las falacias lógicas, por parte de los periodistas y de la población y las instituciones en general, es neutralidad o es irresponsabilidad?

La Tertulia de los Jueves con Alejandro Abal, Marcia Collazo, Juan Grompone y Gonzalo Pérez del Castillo.

Continúa en: Caso de acoso laboral desató crisis en el Poder Judicial

Comentarios

2 Replies to “¿Qué actitud deberían adoptar medios de comunicación, ciudadanos e instituciones ante el narcotráfico?”

  1. Avatar Leonardo Nidingas dice:

    La entrevista a Marset consistió en ponerle un micrófono y dejarlo hablar. Marset tuvo la ocasión de decir lo que quería, de dar su testitmonio, más que de responder preguntas. Acepta que trafica drogas prohibidas, pero al mismo tiempo dice que es un buen muchacho, respetuoso y abnegado de su familia. Y que topea la violencia al 1% de sus conflictos, porque no quiere lastimar a nadie. Sólo cuando no tiene más remedio, porque las deudas hay que cobrarlas para que los que deben sigan pagando.

    Pienso que la gente es inteligente y sabe que cuando ve un testimonio, le pueden estar mintiendo. Todo el mundo miente un poco cuando cuenta un contencioso, rebajando sus propias culpas y culpando a las circunstancias. Ni en un juicio un delincuente está obligado a testificar en su contra, así que en una distendida entrevista parece raro que no mienta. ¿Alguien cree en ese testimonio? Alguna cosa le creo. Que no quiere que legalicen las drogas debe ser cierto, porque el "valor agregado" que él le pone a la mercadería es el que corresponde a la logística de un mercado ilegal.

    ¿Está mal hacer esa entrevista? Es un producto a mitad de camino entre el entretenimiento y la prensa amarilla. ¿Deberían los periodistas hacer una editorial moralisante, hablando de lo malo que es vender drogas prohibidas? Yo creo que eso sobra y que es tratar a la gente de boba. Todos sabemos que el deber moral de un ciudadano es no delinquir. Y sin embargo, la gente delinque. ¿Será porque nadie les dijo? ¿Les faltó una editorial contra el delito? No me lo creo. Hasta los tipos que andan a 170km/h en la ruta saben que eso moralmente está mal porque es ilegal, pero lo hacen igual.

    Aunque se fue de tema, el que a mi juicio dijo lo más relevante para el problema de fondo fue Grompone. Hay que creerle a Marset y pensar que si él no quiere que se legalicen las drogas, entonces tal vez ese sea el talón de aquiles del negocio. Y usando toda la plata que ponemos en perseguir siempre de atrás un mercado ilegal, podemos mitigar daños. De paso el negocio pagaría impuestos, como todo negocio legal. ¿Liberales dijo? No los veo por la neblina.

  2. Avatar Juan Torres dice:

    Estrictamente, la entrevista que suscitó el tema de esta tertulia, no fue una entrevista, todo estuvo pautado, empezando por las preguntas; hay que decirlo, fue un entretenimiento, acaso un narco show editado y carente de espontaneidad.
    El público, entre eso indefinido y variado que llamamos genericamente, público, hay ancha versatilidad; tampoco es sorprendente que halla
    -siempre lo hubo- parte de la audiencia proclive a consumir morbo y heces.

    El narco-pop-star, así se lo presentó, tuvo entonces escenario, cámara, micrófono y alfombra para jugar a su juego de vedette que, al parecer, disfruta.
    Cosas interesantes mostrando costumbres mafiosas que cambiaron, el protagonista con tatuajes hasta en el cuello que lo hacen identificable con facilidad, alta exposición pública (no hace demasiado había una consigna: "no se olviden de Cabezas" aquel que fue asesinado por con una foto develar la cara de otro pesado y peligroso)
    Subyace cierta idiosincrasia de red social que para legitimar la existencia hay que estar en la imagen.

    Quedé pensando sobre la reflexión de Emiliano sobre que Marset no es libre, no lo es efectivamente, tiene sí margen de movimiento y ha viajado bastante mas que muchos, quizás la mayoría, de los integrantes de nuestra sociedad; por otro lado, pienso en una realidad flagrante, la delincuencia que se ejerce desde las cárceles y estar preso no les resulta óbice (por ejemplo el primer comando capital que es poderoso y mucho, tiene en las prisiones sus oficinas) se puede concluir que, de hecho, es un narco estilo de vida.

    Abal dijo sobre la dificultad de regular este tipo de asuntos seudo periodísticos y el conflicto con la libertad de expresión, digo yo que acaso ni siquiera es necesario regular nada y ni siquiera proceder a la auto censura, alcanzaría entonces con un poco de decencia, otro poco de honestidad, una pizca de transparencia…y que el periodista no termine cantando "cocaine" del prócer Clapton para agasajar al anti prócer Marset.

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