Gigantes de la Escena: El Epílogo


Maia Francia y Fernando Medina dialogaron con la audiencia sobre el ciclo, el viaje, sus estaciones y sus temas y la posibilidad de una segunda vuelta, con más autores y obras.

 

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Maia Francia y sus ‘lecturas dramatizadas’. Más de veinte siglos en cinco minutos.

Música: Philip Glass. Manuel de Falla.


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Gigantes de la Escena

De la antigüedad clásica al siglo XX, de la mano de Eurípides y Shakespeare, Calderón de la Barca y Lope de Vega, Ibsen, Chéjov, Lorca, Tennessee Williams y, finalmente, Discépolo.

Todos los sábados en la hora final de Oír con los ojos —con repetición el mismo sábado a las 23 h. y, en la semana, los miércoles a las 15 y a las 22 h.—.

Gigantes de la Escena. Todos los capítulos

Maia Francia y la construcción del personaje

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Maia Francia en Oír con los ojos (T05P36)
Emitido el sábado 9 de octubres de 2021
Conducción: Fernando Medina

Gigantes de la Escena en Spotify.

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Oír con los ojos

Libros, música y otros sueños dirigidos. Conduce Fernando Medina, junto a Natalia Mardero y Lucía Campanella. Participan: Rafael Mandressi y Candela Stewart. Se emite todos los sábados de 11 a 14 h. "La copia infiel", sábados 23 h. "La última oportunidad", lunes a las 14 y a las 21 h. En Radiomundo 1170 AM.

Notas Relacionadas

2 Comentarios

  • ¿Qué decir? Se me pianta un lagrimón con este cierre del ciclo que hoy escucho. No es que falte qué decir; más bien sobra.
    Para empezar digo un gracias gigante. Gigante, el ciclo, gigante Maia y no menos el copiloteo de Fernando. 
    Aclaro que es no es tanto un lagrimón triste y sí es un lagrimón emotivo y celebrante. 
    Creo sentir algo de bueno en este cierre: el bicho humano valora más eso acotado con final previsto; una vacación, ¿tiene el gusto de ser una vacación si resolvemos quedarnos en ese lugar? Se me ocurre que no. Hay placeres que se disfrutan por ser puntuales, como un fiesta. Y este ciclo fue una fiesta. Cada cierre de cada programa me dejó disparadores para seguir al autor, volver a aquel texto que había leído tiempo atrás o salir a buscar el que no; y no menor, también para repensar el tiempo actual bajo la mirada de esos Gigantes.
    Sugerencias, ni falta que yo las haga; sé que tendrán muchas y buenas.
    Tengo más sabor a un hasta pronto que a una despedida. Siento que más temprano que tarde vendrá la segunda parte y eso anima.
    Gracias Maia, gracias Fernando.
    Les dejo un posteo feisbukero que hice hace casi dos meses, en el que mostraba mi entusiasmo por el gran laburo que encararon. Es el mejor resumen que puedo dejarles de lo muchos de bueno que me aportaron.
    ¡Salud!

    Ya lejos, muy lejos de toda expresión política, sanitaria o filosófica, ni para opinar y mucho menos sugerir (sobran quienes lo hacen; bien, unos pocos, claro), expreso ahora mi asombro maravillado por este espacio al que en esta semana he visitado tres veces para ir poniéndome al día en los programas que no escuché. Sí, suena bastante hiperbólico el asombro maravillado, pero no encontré otro modo de decir eso que sentí tal cual así. Al muchacho Fernando Medina lo tenía de picoteos en un espacio y otro, y me agrada mucho su modo de comentar, compartir, con un tono tan serio y formal, como lúdico y pedagógico, y a la vez visceral. Y sabe, sabe mucho, mismo. Dicho esto, aclaro que en Gigantes de la escena, el periodista casi que oficia de interlocutor calificado y no más ( y no menos); es la dama, esta artista de la que no tenía ni idea, Maia Francia quien se luce en esta propuesta. Trae un «paquete» armado que es exquisito (sí, ya sé, los adjetivos etc… pero sí: es exquisito): desde el encuadre del autor con su contexto social, histórico y político, luego el autor con una breve síntesis de vida que ayuda a enmarcar su obra, y luego la obra, el texto, los símbolos, personajes, con relato y análisis traídos a este tiempo, en lo social, económico, filosófico. Eso, pero más: lo emotivo, su voz (imponente) que «actúa» en la lectura dramatizada de un trozo de texto breve en el que se resume buena parte del nudo vital planteado. Todo lo que escribí es en sí un gran embole entreverado en mi afán de sugerirles pedirles rogarles suplicarles exigirles: escuchen este programa, por favor. Una vez, sólo una. No llega a 30 minutos. Luego ven lo que hacen con sus vidas y con el resto de los programas subidos.

  • Gran, gran disfrute este ciclo. Mi agradecimiento a Maia Francia por hacer tan disfrutables estos «gigantes de la escena» — sorprendente talento, profesionalismo y amor por el teatro—, y a Fernando por hacerle tan buena compañía. Realmente espero que vengan nuevos ciclos; por suerte quedan disponibles los audios de este primero para llevar la espera.

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