Entrevista central, lunes 9 de mayo: Raúl Bertón, Leonel Passarino

EC —¿Hubo heridos?

RB —Hubo dos heridos de escasa entidad, a los dos días ya estaban en sus casas.

EC —Agrego para los oyentes: acá se ve cómo volaron algunas de las chapas, están entreveradas con otros restos. Algunas están enrolladas en columnas de hormigón que estoy viendo acá…

RB —Esas columnas de hormigón quedaron del transformador que estaba ahí. Justo hace poco tiempo el transformador había sido llevado hacia la entrada de Cadol, allí, a la calle, entonces quedaron las chapas enredadas en las columnas.

EC —Pero, claro, muchas otras de las chapas de estos techos salieron por la ciudad y se fueron más lejos, ¿dónde las han encontrado?

LP —Nosotros encontramos chapas -sanas y retorcidas, de todo- a unos 20 o 25 kilómetros de acá, donde no pasó el tornado, en un campo que tenemos. Se han encontrado también en el resto de la ciudad y en los campos -en Rodó, en algunos lugares más lejanos todavía, a unos 100 kilómetros- restos de cosas que salieron volando con el tornado, que las elevó, y cayeron en varios lados.

EC —Estas son chapas que además pudieron haber dañado a otra gente en la ciudad, acá cerca, en el propio barrio o más lejos, en ese trayecto que hizo el tornado. Es, de nuevo, impactante enterarse de que la cantidad de muertos, que trepó a seis hace pocas horas, no fue mayor. Dejando de lado eso, hablemos del presente y del futuro. Supongo que cuando ustedes llegaron acá la noche del viernes 15 debe haber sido más fantasmagórico que nunca. ¿Cómo hicieron para sobreponerse al día siguiente?

RB —Yo llegué acá el día siguiente a la tarde, creo, porque estaba con los problemas de mi casa y la de mi hijo, acomodando un poco, mi hijo se tuvo que trasladar a mi casa… Cuando mi hijo me llamó [y me dijo] que había habido un tornado yo lo primero que pregunté fue cómo estaba él y si no había habido algún otro lastimado. Me dijo: “Yo estoy bien. Acá al lado mío mis compañeros están todos bien, no sé el resto”. Ahí se cortó la comunicación, porque yo no estaba en Dolores en ese momento.
Después vine [a Dolores] y lo primero que hice fue ir a la casa de mi hijo a auxiliarnos entre nosotros y a ponerme a la orden de la gente que estaba en la vuelta. Como sabía que en Cadol no había ningún lesionado grave vine recién al otro día a ver esto, que ya me imaginaba cómo estaba.

EC —Difícil imaginárselo, hay que verlo.

RB —Pero como me habían dicho que no quedaba nada, nada, que era un montón de chatarra y eso…

EC —¿Cómo funciona la cooperativa a partir de un desastre como este?

RB —Ahí se reunió toda la directiva, inmediatamente. Se tomó la decisión de empezar a tercerizar todos los trabajos que se estaban haciendo en ese momento, como el recibo de la cosecha, que estaba arrancando -ya había entrado algo de soja a la cooperativa-, y el tema del molino, que se estaba haciendo ración -se estaba trabajando bastante bien con eso-. Tuvimos que tercerizar y también derivar para otras cooperativas todos esos trabajos urgentes. Todas las empresas del medio se pusieron a la orden y hubo una reunión el día sábado con el ministro de [Ganadería], Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, y [el director de Servicios Agrícolas del MGAP, Inocencio] Bertoni.

Pablo Izmirlian

Editor de EnPerspectiva.net y responsable del proyecto EN PERSPECTIVA radio. Comenzó su carrera como periodista en el año 2000 en el diario El Observador. Trabajó también en Búsqueda, La Diaria, Bla, El Espectador y The Washington Post.

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