Lengua curiosa
Atorrante

Por Ricardo Soca ///

En el Río de la Plata existe un mito según el cual la palabra atorrante se habría formado a partir de inscripciones en unos caños de alcantarilla instalados en el algún lugar de Buenos Aires, dentro de los cuales solían guarecerse personas en situación de calle hacia fines del siglo XIX. Esos caños tendrían impreso en relieve el nombre del fabricante, un tal A. Torrant.

El problema de esta “etimología”, divulgada en la prensa y algunos libros, es que nunca nadie pudo mostrar un caño con esas características, ni un documento en que se mencionara el nombre del supuesto fabricante, a pesar de los esfuerzos de investigadores contemporáneos. Se trataba de una etimología falsa, inventada no sin algún ingenio.

En realidad, se trata de un vocablo peninsular, participio activo del verbo atorrar, muy poco usado en España, pero que podemos encontrar en escritos de autores como Emilia Pardo Bazán, Ramón del Valle Inclán y Camilo José Cela.

La palabra atorrante se conservó con más vitalidad en las Islas Canarias, desde donde llegó hasta nosotros. Llama la atención que el Diccionario de la Real Academia Española la localice, como regionalismo, en Argentina y en Uruguay, pero que la tercera acepción, ‘vagabundo sin domicilio fijo’ la sitúe, además, en Costa Rica y República Dominicana. No debe ser casual el hecho de que todos estos países hayan recibido un abundante caudal inmigratorio procedente del archipiélago canario.

La Academia Canaria de la Lengua recoge el vocablo como un canarismo que define así:

1. adj. Dicho de una persona, que elude el trabajo con picardía. U.t.c.s. Aquí hay que justificarse y trabajar, que para atorrante estoy yo, que soy el patrón.

2. adj. Fv. Golfo, bribón. U. t. c. s. Se casó con un atorrante y ahora tiene que trabajar más que antes.

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Lengua curiosa, el blog de Ricardo Soca en EnPerspectiva.net, actualiza los martes con los secretos que albergan las palabras en su significado. El primer martes de cada mes incluye también una de sus Grageas de lenguaje.

Ricardo Soca

Magíster en Ciencias Humanas, opción Lenguaje, Cultura y Sociedad, licenciado en Lingüística. Periodista. Ex corresponsal en Río de Janeiro de El País de Madrid, Brecha y Reforma (México). Autor de La fascinante historia de las palabras.

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