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El desempleo aumentó hasta 8,1 % en abril: Análisis y perspectivas del mercado de trabajo

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El Instituto Nacional de Estadística divulgó el jueves los datos del mercado de trabajo del mes de abril. Según esta información, el desempleo se ubicó en 8,1 %, marcando un aumento muy importante en relación a los meses anteriores.

¿Cómo debemos interpretar esta suba del desempleo? ¿Qué pasó con otros indicadores relevantes del mercado de trabajo? ¿Qué podemos esperar de aquí en más? En seguida, les proponemos conversar de este tema con el economista Javier Glejberman de la consultora Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA):
Javier, como decía Emiliano recién, el desempleo subió hasta 8,1 % en el total del país. ¿Cómo vieron ustedes estas cifras?

JAVIER GLEJBERMAN (JG):
A ver… Las cifras del mercado de trabajo que conocimos ayer confirman la tendencia de desmejora que ya veníamos viendo en los meses anteriores. Aunque, a decir verdad, el aumento del desempleo fue muy fuerte como adelantaban ustedes.

En abril la tasa de desempleo para el conjunto del país fue de 8,1 %… Estamos hablando más o menos de unas 145.000 personas desempleadas… El dato de abril marca un salto de ocho décimas porcentuales en la tasa de desocupación en relación a marzo y deja una suba de un punto y medio frente a los niveles de cierre del año pasado… Se trata también del nivel de desocupación más alto desde mediados de 2010.

De todas maneras, es importante recordar que las series mensuales de los indicadores del mercado de trabajo tienen mucha volatilidad. Ésta bien puede ser una muestra un poco anómala y podríamos ver en el próximo dato alguna corrección… Pero es significativo que esto coincide con un panorama económico general que se viene aflojando.

RA: Javier, imagino que este aumento del desempleo tuvo como correlato una caída en los niveles de empleo. ¿Cómo fueron los movimientos en ese indicador? ¿De qué magnitudes estamos hablando?

JG: Sí, la contracara de ese aumento del desempleo fue una reducción de los niveles de ocupación… Yendo a las cifras, la tasa de empleo tuvo una caída de casi un punto porcentual en relación a marzo y se situó en 59 %. Esa caída en la tasa significa una pérdida de 25.500 puestos de trabajo aproximadamente. Decía antes que el número de abril puede ser un poco anómalo, pero si promediamos enero-abril y comparamos con un año atrás tenemos la misma conclusión de que hay algo más de 20.000 empleos menos en la economía.

Y otro punto que es importante mencionar es que el aumento de la tasa de desempleo no fue mayor porque al mismo tiempo cayó la tasa de actividad…

RA: ¿Cómo es eso, Javier?

JG: Lo que quiero decir es que cayó la cantidad de personas que se encuentran activas en el mercado de trabajo (ya sea porque están trabajando o porque están buscando trabajo).

Y como explicamos otras veces, para ser definido como desempleado, uno tiene que declarar estar buscando activamente trabajo… Por eso lo que pasa con el desempleo en cada momento depende no sólo de lo que pase con la cantidad de empleos en la economía sino también con la población que efectivamente busca trabajo.

RA: ¿Y a nivel geográfico qué dicen las cifras? ¿Cómo fue la evolución del mercado de trabajo en Montevideo y en el Interior?

JG: En los dos casos hubo una desmejora. Pero el deterioro fue más importante en Montevideo. Vayamos a las cifras para que quede más claro… En la capital del país el desempleo pasó de estar en 7,5 % en marzo a ubicarse en 9 % en abril… Y la tasa de empleo bajó dos puntos porcentuales hasta 59,6 % en abril… Tuvimos en este caso una pérdida de puestos de trabajo muy relevante, que explica prácticamente toda la pérdida que vimos a nivel de todo el país.

En el Interior tuvimos movimientos también negativos, pero menos marcados… La tasa de desempleo aumentó unas cuatro décimas hasta 7,5 %, mientras que la tasa de empleo cayó marginalmente y se ubicó en 58,6 %.

RA: Javier, la semana pasada comentábamos en este espacio la Encuesta de Expectativas Empresariales que hacen en Deloitte y el mensaje general era que había un mayor pesimismo sobre la situación económica… Ahora, ¿cómo se traduce esa percepción global más pesimista en las decisiones concretas de contratar o de despedir personal por parte de las empresas?

JG: De esta última encuesta que hicimos en Deloitte se desprende una visión más pesimista de los empresarios sobre la situación económica general y también se ven respuestas más negativas cuando preguntamos por la situación particular de cada una de las empresas.

Eso se ve en que hay una proporción cada vez mayor de empresarios que piensa que la producción y la inversión de su empresa va a caer y cada vez menos los que tienen una visión positiva en este sentido. Y la verdad es que cuando les preguntamos por el tema empleo, vemos la misma tendencia.

En esta última edición el porcentaje de encuestados que dijo que el empleo se iba a mantener en un horizonte de un año fue de 68 %. Si bien eso muestra que siguen predominando los juicios neutros, hubo una mayor cantidad de empresarios diciendo que espera una caída del empleo (24 % de los encuestados) y una menor cantidad diciendo que espera un aumento del empleo (solamente 8 % de los empresarios)… Eso nos deja con un saldo neto de respuestas (es decir, positivas menos negativas) de -16 %, que es el más bajo desde que hacemos el relevamiento.

RA: Javier, parecería que todos los datos que tenemos apuntan a un deterioro del mercado de trabajo. ¿Qué podemos esperar, entonces, para los próximos meses? ¿Qué proyecciones de desempleo manejan ustedes, por ejemplo?

JG: Es cierto… Son datos que confirman una desmejora en el mercado laboral. Es importante, de todas maneras, volver a recalcar que las cifras tienen mucha volatilidad, pueden mostrar cambios bruscos de mes a mes y no deberíamos apresurarnos a sacar conclusiones demasiado contundentes.

Al margen de eso, estamos viendo esta suba del desempleo en un contexto económico más difícil tanto a nivel internacional como local… Tenemos precios de exportación en niveles más bajos, tenemos una desaceleración de la economía global y a nuestros vecinos, Argentina y Brasil, en recesión.

A nivel local la economía continúa creciendo a un ritmo bueno teniendo en cuenta este contexto regional más difícil, pero es claro que la actividad económica se está desacelerando, que hay sectores en dificultades y que es probable que sigamos viendo tasas de crecimiento más bajas en lo que falta de 2015 y en 2016.

Por lo tanto, pensamos que el mercado de trabajo puede seguir perdiendo firmeza, con niveles de desempleo por encima de 8 % hacia fines de este año… Valores que de todas maneras siguen siendo bajos en una comparación histórica. Es importante marcar esto para no perder la perspectiva, supimos tener en el pasado niveles bastante más altos de desocupación.

De todas maneras, a la luz de estos últimos datos, a nuestro juicio es importante que en las pautas de negociación salarial que el Poder Ejecutivo va a divulgar en las próximas semanas haya un énfasis claro en la necesidad de ir balanceando el objetivo de incremento salarial con el objetivo de cuidar los niveles de empleo. Si eso no ocurriera o no se terminara plasmando en los distintos consejos de salarios, corremos el riesgo de que se terminen generando mayores dificultades a nivel del mercado de trabajo de las que hoy estamos previendo.

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