
Foto: Daniel Rodriguez /adhocFOTOS
EMILIANO COTELO (EC): Los precios del ganado vienen subiendo semana a semana en los primeros meses de este año. Los informes semanales de la Asociación de Consignatarios de Ganado marcan aumentos generalizados por categoría y los operadores del sector destacan que el mercado se mantiene ágil y demandado.
En un contexto donde los precios de varios commodities, sobre todo los granos, permanecen en valores relativamente bajos, nos pareció oportuno dedicar el espacio de análisis económico de hoy a repasar los factores que están por detrás de esta dinámica particular que estamos viendo a nivel de la ganadería. Para eso estamos en comunicación con la economista Delfina Matos, de Exante.
ROMINA ANDRIOLI (RA): Delfina, empecemos por comentar las subas que han tenido los precios del ganado en las últimas semanas, ¿de qué magnitud han sido?
DELFINA MATOS (DM): Bien. Como decía Emiliano recién, los precios del ganado han aumentado sostenidamente en lo que va de este año. De hecho, ya habían tenido una recuperación el año pasado, pero en los últimos meses la suba ha sido muy generalizada y firme semana a semana.
Por ejemplo, el precio del novillo gordo en cuarta balanza se acercó a los US$ 4,5 por kilogramo a mediados de mes según los datos semanales de INAC. Eso marca una suba de 5% en un mes y de 7% desde el cierre de 2024. De esta forma, el novillo gordo tiene un precio hoy alrededor de 20% superior al de un año atrás.
Y algo similar e incluso más intenso se observa en los precios del ganado de reposición. Según las cifras semanales de la Asociación de Consignatarios de Ganado, tanto los terneros como los novillos livianos registraron incrementos de más de 10% de sus precios en lo que va del año, alcanzando valores que no se veían desde los picos del invierno de 2022.
RA: ¿Y qué está impulsando estas subas? ¿Hay algún factor particular que esté explicando esta valorización del ganado?
DM: Bueno, hay varios factores. Algunos los determina el contexto externo y otros son más de índole local.
Empezando por lo externo, la demanda internacional (sobre todo desde algunos mercados, como Estados Unidos y Europa) ganó dinamismo en los últimos meses. Y en ese marco, ya desde octubre del año pasado el precio de exportación de la carne bovina uruguaya tuvo un repunte importante. Concretamente, después de un año en torno a los US$ 4.000 la tonelada carcasa, en diciembre los valores ya superaban los US$ 4.500 por tonelada y en lo que va de este año han seguido subiendo. De hecho, en las últimas semanas INAC informó precios de exportación por unos US$ 4.700 la tonelada carcasa en promedio, lo que marca precios alrededor de 15% más altos a los de un año atrás.
RA: Y en el ámbito local, ¿qué factores están contribuyendo a estos incrementos de precios del ganado?
DM: A nivel local, ese escenario de incremento de los precios de exportación está empujado la demanda por ganado de la industria frigorífica. Esa mayor demanda, en un marco de oferta limitada de ganado terminado, es lo que está presionando los precios al alza. A su vez, las buenas condiciones climáticas de los últimos meses han llevado a una gran disponibilidad de forraje para la alimentación del ganado, lo que le da mayor margen a los productores para manejar con más libertad el ritmo y momento de venta.
RA: Bien. Decías recién que la industria está demandando más, ¿eso se ha traducido en un aumento de la actividad del sector? ¿Cómo ha sido la evolución de la faena en los últimos meses? Lo pregunto especialmente porque ha habido muchas noticias sobre paros de la actividad en varios frigoríficos, en medio de conflictos sindicales y también de dificultades en algunas plantas, como coletazo de la crisis de los fondos ganaderos.
DM: Si. Es cierto que el sector ha enfrentado dificultades (que se hicieron sentir en meses pasados), pero este escenario de mejores precios ha impulsado una actividad firme en las últimas semanas. De hecho, tras cierta caída de la actividad sobre finales de 2024, en lo que va de este año (con cifras hasta la semana pasada), la faena bovina tuvo un aumento leve respecto al mismo período del año pasado.
Y eso mismo se refleja en el volumen exportado de carne bovina. Las cifras del último trimestre de 2024 mostraban una reducción relevante, pero en enero y febrero de este año ya se vio un repunte de la cantidad de carne exportada.
Quizás algo interesante a destacar en ese sentido es el cambio que se ha producido a nivel de destinos de exportación de la carne.
RA: ¿A qué te referís con eso, Delfina?, ¿cuáles son los cambios en los destinos de exportación de la carne vacuna?
DM: Lo más llamativo es que China viene bajando fuertemente su participación como destino de la carne uruguaya. Desde el pico que se vio en 2022, cuando el 70% de la carne vacuna uruguaya se vendió a China, esa participación fue bajando y en el último tiempo eso se profundizó: en los últimos meses las ventas a China representaron poco más del 30% del total.
En contrapartida viene subiendo sostenidamente la participación de Estados Unidos en el total exportado de carne vacuna. Hace tres años Estados Unidos representaba menos del 10% del total y en los meses más recientes absorbió el 30%. Esto se explica por un escenario de escasez de ganado en Estados Unidos.. el stock de ganado en ese país es el más bajo en varias décadas, lo que ha resultado en una caída de la producción local de carne. Y recomponer ese stock va a llevar unos años. De hecho, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que las importaciones de carne tendrán un pico este año, reduciéndose hasta normalizarse recién en el 2029.
RA: Está claro. Y con esa mayor relevancia de Estados Unidos en las exportaciones, ¿estiman que Uruguay tendrá algún impacto con las medidas arancelarias que está imponiendo la economía norteamericana?
DM: La realidad es que por ahora hay mucha incertidumbre en torno a este tema. No podemos descartar que se aumenten los aranceles generalizadamente para todos los países. Pero, en cualquier caso, la carne uruguaya ya paga aranceles elevados para entrar a Estados Unidos; las ventas fuera de cuota están gravadas con un 26%. Y la cuota es de unas 20.000 toneladas. Para tener una idea, el año pasado se exportaron algo menos de 100.000 toneladas a Estados Unidos, por lo que ya se pagan aranceles importantes en la exportación de carne al mercado estadounidense.
El empuje proteccionista de Estados Unidos puede derivar en una reducción de alguna desventaja arancelaria de Uruguay en otros mercados, pero como decía antes, por ahora, son solo especulaciones.
RA: Entendido. Para cerrar quería preguntarte qué estiman en Exante en términos de resultados para el sector cárnico este año, ¿este escenario de suba de precios se traduciría en mejores márgenes en el sector?
DM: En el caso de los frigoríficos, estamos estimando un incremento de los ingresos a instancias de la mayor demanda y de los mejores precios de la carne, pero al mismo tiempo estamos viendo un encarecimiento fuerte del costo por el ganado, que es el principal componente de costos de la industria. En ese marco no aguardamos una mejora relevante (o generalizada) de la rentabilidad en los frigoríficos.
Ahora, para los productores ganaderos, la suba del precio del ganado va a dejar mayores ingresos en este ciclo, y al mismo tiempo resulta esperable cierta moderación de los costos ante la suba del dólar y el abaratamiento de algunos insumos en el último año, por lo que los márgenes sí deberían mejorar a nivel de la fase primaria, aunque seguramente con diferencias también dependiendo del modelo de negocios. No hay que perder de vista que para los invernadores, la reposición también se ha encarecido mucho y eso está presionando los márgenes en estas actividades.