Defensores de oficio denuncian aumento de abusos policiales

Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

La Asociación de Defensores Públicos del Uruguay (Adepu) envió una carta a la Suprema Corte de Justicia en la que denunció un “incremento en la violación de garantías y derechos fundamentales de los ciudadanos en las actuaciones llevadas a cabo por los funcionarios policiales en el ejercicio de sus funciones”. En la carta se narran varios abusos policiales como allanamientos sin orden judicial y con violencia, apremios físicos a detenidos y uso “desmedido” de la fuerza en operativos.

Los defensores de oficio plantean que la situación se agravó tras la aprobación de la Ley de Urgente Consideración (LUC), que dio mayor autonomía y respaldo al accionar policial.

Este lunes el ministro del Interior Luis Alberto Heber dijo, al ser consultado por la carta en rueda de prensa, que “sería bueno estar informado sobre cuáles son los abusos”. Heber sostuvo que preguntó en Fiscalía y no hay denuncias sobre los hechos descritos en el informe.

En el documento entregado a la SCJ defensores señalan que se enfrentan a “la encrucijada de que los detenidos no quieren formular denuncia por las posibles represalias de las que podrían ser víctimas a consecuencias de ello”. Agregan que es “llamativo” que la Policía tenga cámaras para filmar los operativos y no las utilice, “cuando son una garantía” incluso para los propios funcionarios.

La Tertulia de los Miércoles con Gabriel Budiño, Leonardo Costa, Patricia González y Agustín Iturralde.

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3 Comentarios

  • Me sorprende el énfasis del tertuliano abogado en la no denuncia a fiscalía por parte de los defensores de la situación descrita en la entrevista central y que, según él, es pasible de omisión a los deberes del funcionario público.
    Justo lo que piden a la SCJ, luego de constatado el fenómeno, son cámaras, ¿por qué lo hacen?, rompe los ojos y todo abogado lo sabe, para RECABAR PRUEBAS; una denuncia a fiscalía sin prueba comprobable (palabra contra palabra) tiene menos vida que gatito en jaula de león de circo.

    También, y sobran muestras, la policía como cuerpo, ha sido alentada a unos pasos más allá contra los «sospechosos de siempre», a saber, pobres, jóvenes, habitantes de la periferia y no tanto, cualquiera de ASPECTO DELICTIVO ñeri/plancha, discrecional a los ojos según el observador…

    Al ministro NO deben decirle que pasa en su ministerio, él debe averiguarlo, ¿si no, cómo lo dirige? ¿por lo que se entera en las noticias?
    La fuerza pública legítima de la policía debe atenerse al marco prudente de la ley, no deviene en un film de Hollywood con efectos especiales y balas y sangre de utilería.

    La asimetría entre un policía y un ciudadano al momento de un conflicto es obvia y grande, que no sea grave es el asunto que diferencia la actitud e intención de justicia, ¿es fácil?, no, no lo es, ¿es necesario?, sí, si lo es.

    La defensoría de oficio supo nombrarse como de «pobres», recuerdo también al vergonzante «carnet de pobre», es un hecho evidente que, alguien defendido por un abogado de renombre, en especial en la lucrativa materia penal, goza de muchas mejores posibilidades que un pobre (golero de manos atadas para atajar el «penal»)

    La interna policial no está siendo calma, afloran denuncias de unos contra otros, el ministro lo sabe y el anterior también lo sabía; la situación de cárceles no mejoró, empeoró y tampoco antes era buena ni aceptable.

    Por último, ¿se va a usar políticamente éste tema específico del procedimiento policial denunciado?, seguro que sí y en contra de la LUC; el actuar policial es un factor clave en la convivencia ciudadana, de mayor anchura que la convivencia política de intereses políticos, de los mejores y de los otros.

  • Resulta obvio que esta corriente de abogados comenzó la ofensiva contra la LUC.
    Pero esta vez de un modo indisimulado, o sea sin aportar pruebas, sin denuncias previas de los cados y si mn apirtar nombres de los presuntos damnificados.
    O sea que el caso no tiene ningún asidero lo mire por donde lo quieran mirar.
    Queda evidenciado entonces que el único móvil de la denuncia es hacerla pública para que adquiera difusión.
    Es otra de las maniobras desestabilizadoras promovidas por corporativos como éste que son simples operadores contra el Gobierno Democrático.
    Cuidado que así empezamos en los 60 y miren como terminamos.
    Primero con una dictadura y más tarde, llevando a un terrorista a la Presidencia de la República.
    Despierta Uruguay.
    Apoyemos a la LUC.

  • Lo que pide la defensoría está perfecto y yo lo vengo diciendo hace tiempo. Las filmaciones dan garantías a todos. Por ejemplo, estoy totalmente de acuerdo con que resistir un arresto sea de por sí un delito. Pero claro, si es posible saber si la tal resistencia al arresto existió y si es posible valorar que tan resistencia fué (mero cuestionamiento verbal, intento de fuga, la emprende a golpes con el policía, le dispara, etc). Como ciudadano quiero una policía respaldada en su trabajo y una ciudadanía (que integro) con las debidas garantías de que no le van a plantar un arma, acusarlo de un delito en base a un relato para tapar un abuso, etc. ¡Miren el caso Carreras en Buenos Aires! Garantías para la policía, todas siempre que haya pruebas de lo que sucedió. De palabra, ningún privilegio para nadie. Potencialmente todo el mundo puede mentir si conviene a sus intereses.

    Creo que a veces la gente no se da cuenta que la policía sale de donde salimos todos: son ciudadanos uruguayos del S XXI, con sus virtudes y sus miserias. Los policías son en su inmensa mayoría gente honesta que trabaja correctamente, como dice Costa. El resto de los ciudadanos también somos en general gente honesta que trabaja y vive su ciudadanía honestamente. Hoy día felizmente empezamos a poder tener teconología que permite hacer registros objetivos. Podemos eliminar los testimonios como fuente de derecho, darle garantías a todas las partes. Eso disciplina al policía y también al ciudadano que se ve involucrado en un procedimiento policial. Ya no es tan fácil mentir, plantar pruebas o llevar falsos testimonios a un juzgado.

    Aprovecho para decir que de todas las normas de seguridad que se pretenden derogar con el referéndum de la LUC hay 2 que me parecen realmente negativas: Una es la presunción de legítima defensa policial y otra es permitir que los policías hagan interrogatorios. Por mi el resto está bien, pero esas dos yo no las veo como legítimas y de hecho las creo peligrosas. Con las cámaras desaparece la necesidad de presumir nada: la legítima defensa se puede probar mediante una filmación. Lo de los interrogatorios me parece sencillamente un disparate porque un policía no está formado para conducir un interrogatorio y, sin una filmación, jamás sabremos qué clase de apremios sufrió el interrogado. En mi opinión policías interrogando son un peligro, pero si al menos filman, sabremos en qué condiciones lo hicieron. Insisto: la mayoría son gente correctísima, pero también hay de los que golpean a un tipo para obligarle a borrar algo del celular ¿Cómo conduciría un interrogatorio ese policía?

    Resuelto ese aspecto, me parece perfecto que se tienda a minimizar la reducción de penas para reincidentes o delitos de particular violencia, que se castigue el intento de fuga, la resistencia al arresto, que se mantengan antecedentes de delitos de sangre a los menores, etc. Pero cuidado cuando hay una parte de la población cuya palabra vale como una prueba jurídica.

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