Violación grupal a una mujer: Repudio y avance lento en la justicia

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

La fiscal Sylvia Lovesio está a la espera de una orden judicial para que habilite una prueba de ADN a dos hombres mayores edad que se encuentran emplazados junto a un adolescente como presuntos autores de la violación en grupo a una mujer de 30 años el domingo en el Cordón.

Ayer, mediante una primera orden judicial, se tomó muestra de ADN al menor, que el lunes se había negado a realizarse el test voluntariamente. Los dos mayores también se negaron a ceder por iniciativa propia una muestra de ADN.

Estas órdenes judiciales demoran más de 48 horas en ser emitidas, lo que excede el plazo máximo en que una persona puede estar detenida sin ser imputada. Por eso, Lovesio liberó a los arrestados y los emplazó con restricción de acercamiento a la víctima y prohibición de salir del país. De todas maneras, Lovesio adelantó que “ni bien” tenga “los resultados de los informes y las pruebas de ADN”, estas personas serán citadas a declarar “y se va a pedir la formalización”.

En diálogo FM Del Sol, la fiscal se refirió en particular a la indignación que generó el hecho de que se tratara el caso como de “presunta violación” y explicó el procedimiento que se está siguiendo. “Hasta que no tengamos evidencia contundente para poder ir al juez de garantías a pedir que se formalice la investigación de la Fiscalía, nosotros tenemos que entender que el o los denunciados son inocentes” en la medida que no se haya probado lo contrario “en un juicio oral y público”.

De todas formas, afirmó que empatiza con los reclamos que se suscitaron en redes sociales: 

Me pasa lo mismo que al resto de la gente; a nosotros, que estamos todos los días trabajando con víctimas, nos gustaría que el sistema cambiara. Es lo que reclamo todos los días: poder tener las evidencias con mucho mayor inmediatez, para poder actuar más rápido, para poder darle a la víctima una respuesta.

Lovesio dijo que es necesario «cambiar» el proceso actual por el que pasan las víctimas de ese delito para poder dar «respuesta rápida», pero lamentó que los delitos sexuales en Uruguay «no son una prioridad en materia de políticas públicas».

La mujer denunciante relató que concurrió con una amiga a un boliche donde conoció a un hombre con el que se fue a un apartamento en la calle Jackson y Guaná y que mientras mantenía relaciones sexuales con él, llegaron otros dos que entraron en la habitación y la violaron.

 

La Tertulia de los Miércoles con Gabriel Budiño, Mariella de Marco, Teresa Herrera y Agustín Iturralde.

 

Continúa en…

Rusia despliega tropas en la frontera con Ucrania y eleva la tensión con Estados Unidos

Candela Stewart

Notas Relacionadas

4 Comentarios

  • Ítem 1ro: Aledaños (- importante)

    Allá hacían trueque, entregaban monedas o comida y obtenían sexo, la respuesta: «…no voy a dar lecciones de moral…»

    Espichó Ayemiro, huésped en Dgo. Arena por asuntos de lesa humanidad, su tortura favorita era humillar, sí, mediante la violación; consecuencia…homenaje en el Mtrio. del Interior y bandera a media asta en la Jefatura de Cerro Largo.

    Los nuevos dichos: «…es una aberración y que les caiga todo el peso de la ley con una pena ejemplarizante…»

    Otra pifia adicional, sí, efectivamente es cuestión de género, del masculino precisamente.
    ¿Entonces?
    ¿Y la coherencia dónde queda?

    No podía faltar porque la cosa se puso crocante por el referéndum, la LUC como salvación de todos los crímenes y a lo buitre, a obtener la porción de carniza de la tragedia; ruin miseria de gente con discurso sin alma.
    Una ligera mención a la estupidez dañina decimonónica y de mucho antes también ¿qué estaba haciendo? ¿cómo iba vestida? ¿…etc de gastadas muletillas…?
    Nadie es tonto todo el tiempo, nadie.

    Ítem 2do: Sustantivo (+importante)

    La víctima, la MUJER, ese ser humana incordiada que no tiene chance de ser desviolada, la herida perenne y la vida que no es larga.

    ¿Cómo podrá ella seguir los días y los pulsos y las cosas, cómo?

  • En estos asuntos estamos siempre al filo de la navaja, se diga lo que se diga. Entre los indignados que quieren prender fuego a los acusados y los que le quieren dar consejos a la pobre mujer para que se cuide, no sé qué es peor. Me siento bastante desubicado, por mi obstinación y apego con el derecho positivo, con las garantías del proceso y mi convicción de que la cárcel es lo único que tenemos para hacer profilaxis del delito. La cárcel no reeduca, pero delincuente preso (casi) no delinque. Por eso casi todo lo que escucho o leo sobre este tema me parece desacertado, porque todo el manejo de lo delictivo está fuertemente contaminado por la corrección política.

    Que uno se tiene que cuidar, siempre es así. Este país es muy violento y la integridad física siempre está un poco en riesgo. Si yo voy caminando y veo venir una turba a los gritos, rompiendo todo, me voy. Si un tipo grande y violento me trata de pegar, trato de huir. Y eso no significa que no tenga derecho a seguir caminando, o a que no me peguen, significa que les tengo miedo y que ellos no tienen miedo de atacarme porque en general no tienen consecuencias.

    Ahora, ¿cuál es el límite razonable? ¿debería una mujer rechazar un convite a tener sexo con un tipo que le atrae por si aparecen en escena otros y la violan? Y bueno, una sociedad en la que ese «consejo» es útil y necesario está bastante más enferma de lo que describí recién. Tal vez estamos en una sociedad tan enferma que al final las mujeres tienen que sobrevivir buscando siempre estar acompañadas u observadas en un lugar público. Tal vez con ese criterio las mujeres tengan que renunciar al sexo casual, por ejemplo. En mi opinión eso nos lleva a una sociedad conservadora, pacata y puritana, donde el sexo se sacraliza y la gente es menos libre de disfrutarlo con quien quiera y sólo con quien quiera. Una sociedad sexualmente reprimida es una sociedad menos libre. Comentarios como lo del conductor Fablet espero que estén más motivados por su necesidad de notoriedad que por convicciones reales.

    En cambio al caso lo veo bien encaminado y me asombra la prisa que alguna gente parece tener. La justicia tiene identificados a los sospechosos, la pericia forense probó que existió violación, los sospechosos se negaron a dar muestras para cotejar ADN (lo cual parece indicar que tienen algo que ocultar) y la justicia los va a obligar a entregar la muestra que permita materialmente inculparlos. Porque la gente juzga esto muy a la ligera: si bien la mujer fué violada, como establece la pericia forense, eso todavía no prueba quién o quiénes la violaron. Me espanta ver cómo hay gente que quiere que se juzgue ya, sin cotejar más pruebas. Supongo que una cosa que hay que determinar es quiénes participaron en la violación, ¿no? ¿O a nadie le importa ya la verdad material de los hechos y nos contentamos con el testimonio de la víctima? ¿Qué es lo que no pueden esperar? ¿No les interesa saber la verdad de acuerdo a pruebas científicas? La fiscal está haciendo lo correcto, pero me asombra que no parece creer que sea necesario, sino que lo hace porque cree que la ley da garantías que no debería dar. No cree en la presunción de inocencia, parece.

    Otra cosa que me parece disparatada es centrarse exclusivamente en «darle respuesta a la víctima», como si un delito fuera un asunto entre particulares. Una violación es un delito contra toda la sociedad y un violador es un peligro para toda la sociedad. Todos precisamos que se sepa quién o quiénes violaron y, perdón por la incorrección política, personalmente quiero que les den a los culpables toda la cárcel que sea posible, porque no quiero que ni yo ni ningún ser querido algún día se los encuentre. No creo en la capacidad de nadie para reeducar a un violador y sí creo que lo mejor que podemos hacer es evitar que siga violando. Perdón por mi incorrección política.

    Otra cosa que hay que entender es qué rol jugó el tipo que la invitó a su casa. A mi no me pasa que una turba de degenerados se me metan en mi casa y creo que en general no son cosas que le pasen a la gente normalmente. He leído que el tipo que la llevó allí dice que les alquiló un cuarto en su casa. ¿Sabía a la trampa que la estaba llevando? ¿Recién ahí se dió cuenta a la clase de gente que metió a vivir en su casa para hacerse unos mangos? ¿Hizo algo para protegerla? ¿O era parte del complot para someter a esta mujer? El rol del hombre que la llevó a esa vivienda es algo que bien vale la pena investigar, porque sinceramente me cuesta creer que no supiera lo que podía llegar a pasar. En esto estoy con Demarco.

    Hablando de la relación de la política con el delito: Con el referéndum, me pregunto porqué diablos la intersocial que armó la lista de 135 artículos, junto a muchos que yo también quisiera derogar, metió el artículo 86. Lamentablemente el senador Da Silva tiene razón en eso: quienes sean condenados por esta violación no podrán redimir la pena por trabajo o estudio siempre que ese artículo 86 siga vigente. Eso significan más años de reclusión para el violador y menos oportunidades de seguir violando (al menos fuera de la cárcel… pero ese es otro tema porque en la cárcel un hombre sólo puede violar hombres y delincuentes… a nadie le preocupa eso).

    Algo similar sucede por ejemplo con el art. 77, que prevé por ejemplo no otorgar régimen de semilibertad para menores violadores, el 76 prevé que no se aplique el límite máximo de 5 años de pena para algunos delitos que incluyen la violación cuando esté perpretada por un menor (sí, un menor homicida o violador tenía un tope de 5 años de pena), el 78 permite mantener los antecedentes en el caso de menores violadores, para que si reinciden no se los juzgue como primarios. En este caso hay un menor acusado por la denunciante. ¿Las organizaciones feministas que integran la intersocial no vieron que estaban derogando artículos que aumenta penas a un delito que tanto les indigna? A veces parece que piden la hoguera para los presuntos violadores sin más trámite que escuchar un testimonio y otras terminan por rechazar el endurecimiento de las penas para condenados judicialmente por estos delitos. No comprendo. Por eso me abstuve de firmar y sigo sin saber qué diablos hacer en marzo, porque hay todo un lote de artículos de seguridad que quisiera que quedaran, pero el resto casi que lo borraría todo y con gusto.

    Es curioso cómo la corrección política clama por juicios sumarísimos para acusados de violación, pero es contraria a que los condenados tengan penas que nos protejan más tiempo de ellos.

    • Disculpe Leonardo, discrepo profundamente.

      Tal hecho deleznable, por cierto que sí atañe a toda la sociedad; la posibilidad de padecerlo se remite a media sociedad, concretamente, a las mujeres.

      Al Senador que usted nombra, ni siquiera alude a la víctima, nada le importa el asunto sino para abalanzarse a obtener rédito, lo cual me resulta asqueroso.

      Saludos fraternos y permítame repetirme:

      ¿Cómo podrá ella seguir los días, los pulsos y las cosas, cómo?

      • Estimado Torres,

        Trato en lo posible de no poner esto como una guerra de géneros, como a veces se intenta. El delito en Uruguay es en su enorme mayoría cometido por hombres. La aplastante mayoría de ellos son hurtos simples, no homicidios ni violaciones, ni siquiera rapiñas. Las cárceles están llenas de hombres, las mujeres presas son muchas menos y en general por delitos de poca o nula violencia. Somos horribles los hombres, unos delincuentes en potencia, mejor cruzar de vereda si ve venir a uno. Pero el revés de la moneda es que el 95% de los homicidios son contra hombres. ¿Para qué sirve eso? Estrictamente para nada, porque los delitos no los cometen poblaciones, sino individuos. La idea de que existen «poblaciones peligrosas» basado en datos estadísticos es profundamene totaliaria y se hace sobre una clasificación arbitraria. Figúrese que podríamos por ejemplo estudiar la variación del delito por zona de residencia y entonces poner todo en términos de «los de tal barrio son intrínsecamente ladrones», si las cuentas así se lo dicen. ¿Qué dice eso sobre el vecino que labura y se la banca sin robar una alfiler? Nada, absoluamene nada. ¿Dice que conviene vigilar más lo que sucede allí? Probablemente. Así funcionan los «puntos calientes» del PADO. Pero sobre cada individuo considerado de a uno, una estatdistica no dice absolutatmente nada.

        Creo que mucho más útil es centrarse en la gente que efectivamente sabemos que cometió delitos, que seguramene tiene muchas características además del género del registro. Quizás tratar de hacer lo que se pueda para rescatar a esa enorme mayoría de delincuentes que cometen hurtos simples, cuanto más primarios, mejor. Cuando la violencia entra en juego, ya es otro tema y probablemente sea mucho menos lo que se puede recuperar. Cuando llegamos al homicidio, la tortura o la violación, la cosa se pone fea. Pero ese genérico «los varones son tal o cual cosa» es en mi opinión profundamente totalitario. Aprovecho para decirlo, porque hoy en la tertulia estuvo sobrevolando la autoflagelación de tipos que se sienten culpables de ser hombres porque otros hombres hacen cosas que ellos (quiero creer) no sólo no hacen sino que aborrecen. La conversación ha ido para un lado tan absurdo que ahora se espera de nosotros ese acto de contrición, so pena de considerarnos cómplices o avalando delitos ajenos. Es el gran mal de una idea ineresante, como es el estructuralismo. Declaran que todos tenemos la culpa de todo y al decir eso, la conclusión inmediata es, como dice el tango, que «al mundo le falta un tornillo, que venga un mecánico pa’ ver si lo puede arreglar» . Al final el problema termina viéndose como «esencialista»: es que estamos todos enfermos y parece que la solución la tiene un «deus ex machina» que está de licencia hace 20 siglos más o menos.

        Pieso que lo importante es que los delitos los cometen algunos contra otros pero ofenden a toda la sociedad y a su orden jurídico y reglas de convivencia. No podemos pensar que el tema es entre vítcima y victimario. No podemos centrarnos en tener un fallo rápido y huirle a la pregunta de qué hacemos con el violador una vez que lo tenemos probado que lo es. «No hablemos de las penas», decían hoy. Pero si lo único que podemos hacer con la justicia es penar. ¿Para qué quieren el fallo exprés?

        El senador que nombro no importa si nombra o no a la víctima, porque está hablando argumentando en favor de un artículo de una ley. Sinceramente, me duele en esta estar en las antípodas de la izquierda y coincidir con un tipo retrógrado como Da Silva en que ese artículo es preferible que se quede. Obviamente, cada vez que hay una votación todo se puede ver como rédito político. El gobierno dice que este referéndum es contra el gobierno porque cree que mantiene los votos con los que ganó el balotatge (con los que le alcanza). Cuando escucho eso, casi que estoy ensobrando el SI, porque yo a este gobierno lo quiero con freno de mano puesto, porque va contra mis intereses de clase. La oposición insiste en que no es contra el gobierno, que lo que importan son las normas concretas. Entonces ahí es cuando tengo un corso a contramano. Miro toda una lista de articulos sobre cuestiones de seguridad y normas penales que me parecen positivos, miro otras que me parecen bien negativas y no sé para donde salir. Es curioso como cada campaña me da argumentos a favor de la otra parte.

        Yendo a su pregunta final, lamentablemente esta mujer nunca más va a tener la vida anterior. ¿Cómo podrá seguir, pregunta usted? Nadie puede ponerse en su lugar. Si sabe que quienes la violaron están guardados bajo llave una buena cantidad de años, por lo menos sabe que mientras tanto no se los va a cruzar ni ella ni más nadie. Quizás, con un poco de suerte piense egoístamente que por haber hecho eso se está perdiendo una pare importante de su vida en una celda y cuando salga cuide más la vida que le queda. Es algo, ¿no? Creo que como sociedad frente a estas monstruosidades no mucho más se puede hacer. Cuanto más tiempo esté encerrado el violador, más seguros estaremos los demás.

        Saludos cordiales y gracias por su comentario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*Es obligatorio poner nombre y apellido