Diego Labat (BCU): Las expectativas de inflación son el principal desafío y “preocupan más” que el dato puntual

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El gobierno se muestra confiado en que este año la economía crecerá más de lo estimado y se crearán unos 40.000 puestos de trabajo. Lo señaló este martes, en una conferencia, la ministra Azucena Arbeleche.

La contracara de estas buenas noticias, según señalan los analistas y también varios dirigentes de la oposición, es la inflación, que se ubica por encima de las metas fijadas por el gobierno e impacta, por ejemplo, en la pérdida de salario salario real.

A este desafío se suma la caída persistente del dólar, que preocupa a los exportadores y a los operadores turísticos, por la pérdida de competitividad.

De estos y otros temas habló este jueves el presidente del Banco Central, Diego Labat.

En Perspectiva

Periodismo con vocación de servicio público. Conducen Emiliano Cotelo y Romina Andrioli. Con Gabriela Pintos, Rosario Castellanos y Gastón González Napoli. Producción: Rodrigo Abelenda y Agustina Rovetta. De lunes a viernes de 7 a 12 en Radiomundo 1170.

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1 Comentario

  • La dolarización de nuestra economía fue una situación a la que se llegó como consecuencia de los altos índices de devaluación, cuando ésta registraba valores de dos y hasta tres dígitos por año. Las cifras en pesos no se podían comparar de un período a otro, y por eso se usó el valor en dólares. Cuando yo empecé a actuar profesionalmente con valores inmobiliarios, en la década del setenta, los precios de las propiedades se fijaban en pesos; sólo las viviendas en Punta del Este se negociaban en dólares. Igualmente, el mercado de automotores usados se manejaba en pesos. Para comparar valores en períodos distintos se usaban índices de actualización: el dólar, o la UR del BHU para inmuebles. Fue a lo largo de los años ochenta que se fue imponiendo la modalidad de establecer todo en dólares. O casi todo: lo único que quedó en pesos fueron los salarios, y los alquileres para casa habitación. Cómo será la cosa que en el discurso público, hasta las cifras del Presupuesto Nacional se manejan en dólares, pese a que las leyes las fijan en pesos. Los gastos; las inversiones; la obra pública: todo se anuncia en dólares. Y ahora que las cifras de inflación andan en un dígito, incluso en los valores más bajos, y desde hace ya muchos años, sería buen momento para hablar de montos en pesos.

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