Putin anunció mayor movilización militar en Ucrania y amenazó con armas nucleares: ¿Cuál es el futuro de esta guerra? Con Ricardo Barboza, Cap. de Navío (R) y Lic. en RRII

Foto: En Perspectiva

La guerra entre Rusia y Ucrania entró ayer en una nueva fase de mayor tensión.

El presidente Vladimir Putin anunció una movilización militar parcial entre la población de su país y aseguró que la medida es fundamental para defender la soberanía y la integridad territorial.

En el primer discurso televisado a la nación desde que se inició la invasión de Ucrania, en febrero, Putin reiteró que esa operación fue «absolutamente necesaria», acusó a Occidente de buscar «debilitar, dividir y destruir» a Rusia y lanzó una advertencia: “Ante una amenaza a la integridad territorial de nuestro país, utilizaremos todos los medios a nuestro alcance [incluidos los nucleares] para proteger a Rusia y a nuestro pueblo; esto no es un bluf”.

Putin insistió en que se trata de una movilización parcial, que abarca sólo a las personas que están en la reserva militar y agregó que tendrán prioridad quienes hayan servido en las fuerzas armadas y tengan especialización militar y experiencia.

De todos modos la redacción del decreto es más amplia y habilita a que “cualquier persona puede ser llamada a filas, excepto los empleados del complejo militar-industrial”, según advirtió la politóloga Ekaterina Shulman.

El Ministerio de Defensa informó luego que serán convocados 300.000 reservistas, sin aclarar a dónde serán destinados. Además, los combatientes que ya luchan en Ucrania y cuyos contratos iban a expirar próximamente los verán prolongados de manera indefinida “hasta el final del periodo de movilización parcial”.

Este giro llega cuando las fuerzas armadas de Ucrania han ido recuperando zonas del territorio que estan controladas por los invasores y horas después de que las autoridades instaladas por Moscú en varias regiones de Ucrania convocaran de manera urgente referendos de anexión a Rusia que se celebrarán entre este viernes 23 y el martes 27 de setiembre.

¿Qué implican todas estas novedades?

¿Cuál es el futuro de esta guerra?

Conversamos En Perspectiva con Ricardo Jorge Barboza, capitán de navío retirado, licenciado en Relaciones Internacionales, docente en la Facultad de Derecho de UdelaR y colaborador habitual de La Hora Global en Radiomundo.


Destaques de la entrevista:

  • Putin «tuvo que salir a hacer algo que supongo que no quería hacer, porque llamar a los reservistas implica que el conflicto se empieza a meter en las familias de la sociedad rusa. Como pasó en el inicio de la debacle de Rusia con Afganistán, cuando era una cruzada libertadora y después pasó a ser el ocultamiento de los muertos y los heridos».
  • Duración de la guerra: «Hay que esperar a que venga la primavera en el hemisferio norte, seis meses, y ahí veremos que pasa. Yo creo que va a ir para largo, puede haber una guerra de guerrillas. Acá lo importante para Ucrania es no perder, es una guerra de Vietnam, vos sabías que estaba EE.UU, estaban los vietnamitas y EEUU avanzaba pero no ganaba y los otros perdían pero no eran derrotados. Esto va a muy largo y hay una decisión de occidente, con EEUU a la cabeza, que es aportar tres mil millones de dólares por mes en equipamiento para cubrir el lado Ucraniano, que están en una guerra de sexta generación, o sea, de alta tecnología. Rusia por otro lado está en cuarta o quinta generación, tienen tecnología pero no tan moderna».
  • «Si nosotros vemos a los actores políticos de toma de decisión, el presidente ruso y el ucraniano, ninguno de los dos está dispuesto a negociar. China está tratando de mediar para que negocien porque la guerra no le sirve a nadie, ni a Rusia, ni a Ucrania ni al sistema internacional. Ninguno está dispuesto a negociar, el pte. ucraniano no puede negociar porque perdió no sólo territorio sino vidas militares y también civiles. Y el pte. ruso planteó toda una argumentación que de un día para el otro no la puede cambiar, se encierra con sus mismas palabras».
  • «Hubo amenazas por parte de Putin que después no las pudo cumplir».
  • «Hoy Europa depende un 10% del gas ruso cuando antes dependía un 40%».
  • «Lo que tiene claro China es que el conflicto no le sirve porque le está afectando económicamente. No directamente pero sí en las ventas porque la recesión de Europa va a implicar menos compra a los productos chinos».
  • «China estuvo planteando la posibilidad de una negociación, de intermediar, para buscar una solución al conflicto, porque no le sirve ponerse en contra de occidente que es el gran comprador. A su vez no le sirve dejar de lado a Rusia, que en una visión a largo plazo, si tuviera un problema es el puerto de entrada para abastecimiento a China».

En Perspectiva

Periodismo con vocación de servicio público. Conducen Emiliano Cotelo y Romina Andrioli. Con Gabriela Pintos, Rosario Castellanos y Gastón González Napoli. Producción: Rodrigo Abelenda y Agustina Rovetta. De lunes a viernes de 7 a 12 en Radiomundo 1170.

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1 Comentario

  • Lo del final aclara todo el resto de la historia: USA vive permanentemente trabajando para desangrar a Rusia, haga lo que haga Rusia y tenga la ideología que tenga su gobierno. No servía la Rusia marxista, no sirve esta Rusia de derecha ni servirá nada que no renuncie a ser un poder regional en Eurasia. El intento de Rusia de integrarse al comercio y a la seguridad europeas siempre se topó con la diplomacia taimada de USA, la que horada permanentemente la imagen de cualquier país que quiera ejercer influencia en alguna zona del mundo. Para USA no hay otro desenlace posible de la historia que un imperio global gobernado desde la Casa Blanca. La única opción que no llevaría a confrontar a Rusia y a China con USA es que se pongan de rodillas. Desde el 91 para acá cada gesto de renuncia o de «distracción» de Rusia frente al avance hacia sus fronteras perpetrado por USA se interpretó como un signo de debilidad y una oportunidad para cerrar más la tenaza. USA siempre tiene sus narices allí donde Rusia trata de desarrollar mercados y proyectar influencia y desde Obama para acá ya agregó a China también a su lista de países a acorralar. Ahora también anda por el mundo tratando de impedir que China desarrolle su tecnología de comunicaciones 5G o su «Nueva ruta de la seda». China y Rusia tienen para resolver nada menos que el famoso «dilema del prisionero» de la teoría de juegos. Si los prisioneros cooperan, ponen todas las posibilidades que tienen de su lado. Si se desconfían mutuamente, entonces gana el carcelero.

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