«Angustia» por paro general el Día de la Mujer… y otros telegramas

Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS

La Tertulia de los Lunes con Miguel Brechner, Martín Bueno, Santiago Gutiérrez y Ana Laura Pérez.

Viene de…

Ministro Heber utiliza camioneta incautada a narcotraficante como vehículo oficial

Cuatro hombres imputados por golpiza a joven a quien confundieron con un ladrón en Punta del Este

En Perspectiva

Periodismo con vocación de servicio público. Conducen Emiliano Cotelo y Romina Andrioli. Con Gabriela Pintos, Rosario Castellanos y Gastón González Napoli. Producción: Rodrigo Abelenda y Agustina Rovetta. De lunes a viernes de 7 a 12 en Radiomundo 1170.

Notas Relacionadas

2 Comentarios

  • La lógica de lo que plantea Pérez es la misma por la que nos echaron a los hombres del 8M. En ese momento recuerdo que lo conversamos con mi señora, con quien íbamos año a año. Los dos concluimos que el tema es que si íbamos los hombres, no se visualizaba a un enemigo. La idea es construir la subjetividad de que esas mujeres en la calle están luchando contra nosotros, sus opresores, los hombres. Entonces, el movimiento no es ideológico, sino meramente gregario e identitario. No les importa si la mujer trabaja en una procesadora de pescado o es la dueña de la fábrica, si es la vicepresidente o su empleada doméstica. Con el criterio de Pérez caben en esa marcha la empleada boliviana que denunció a los Fernández Mahinard y la «patrona» que la empleada denunció que la hacía trabajar de sol a sol de lunes a domingo, sin un sólo dia de descanso. No cabe en cambio el jardinero de los Fernández Mahinard, que fue el que según ella, le dijo a su compañera de trabajo que tenía derechos y que denunciara el Ministerio. Porque para la construcción de este feminismo posmaterialista, ese jardinero es un opresor. Tiene el «pecado original» de haber nacido hombre. Tiene «privilegios de género», así que seguro algo malo a alguna mujer le hizo. Se busca poner a mujeres contra hombres, borrando toda noción de clase, toda construcción ideológica. Nosotros con mi señora dejamos de ir a la marcha porque nos excluyeron a los hombres, porque había mensajes violentos contra los hombres en general (el «muerte al macho», por ejemplo) y porque si no es para pedir igualdad entre hombres y mujeres, no queremos estar allí. A mi me angustia ver que cada vez nos miramos más el «ombligo» queriendo poner todo en términos identitarios. El debate ideológico es el gran invisibilizado en esta lógica de la visibilización de colectivos organizados sin ninguna lógica ideológica.

    Sobre el tema que planteta Bueno, basta ver la lentitud y tibieza con la que se reaccionó frente al linchamiento del hijo de Pablo Romero para entender que en este país ser violentado cuando se es hombre es infinitamente menos grave y genera mucha menos indignación que serlo cuando se es mujer. La justicia especializada en violencia de género no busca ni quiere ser garantista de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres porque cree que tiene que ser desigual para «cobrarse» una deuda histórica. Justicia para unas, injusicia para los otros. Lamentablemente ya no se puede debatir en el espacio político de este asunto y desde la racionalidad. El día que los hombres salgan a la calle a protestar, el sistema político va a sentir la necesidad de ocuparse del tema. Por ahora, estamos callados quienes pensamos así, seamos hombres o mujeres.

    • Yo nunca fui a las marchas del 8 de marzo, pero en los primeros tiempos también las miraba con simpatía. Hasta que empezó a pasar lo que Ud. dice.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*Es obligatorio poner nombre y apellido