
El acuerdo entre el Poder Ejecutivo y la empresa española Solaria para instalar dos centros de datos y una planta fotovoltaica en Uruguay todavía requiere varios pasos para concretarse. La iniciativa prevé una inversión total de US$ 5.700 millones e incluye centros de datos de 200 megavatios en Canelones y 300 en San José, además de una planta solar de 350 megavatios en Florida.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, definió el acuerdo firmado como un marco para avanzar, no como el cierre de todos los aspectos del proyecto. “Es como un paraguas que está estableciendo variables mínimas que tenían que darse para que la empresa tomara la decisión de que fuera en Uruguay”, explicó en diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva.
Entre los asuntos pendientes mencionó la definición de los terrenos, los permisos ambientales y los contratos específicos con UTE (Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas). “El Poder Ejecutivo acordó, dentro de su competencia, lo que podía acordar”, señaló. Si los padrones que elija la empresa requieren trámites ante las intendencias o las juntas departamentales, agregó, Solaria deberá gestionarlos.
La empresa aún no definió los terrenos para los centros de datos. “Solaria los está negociando. Eso es lo único que puedo mencionar”, dijo Cardona. También aclaró que el financiamiento le corresponde a la compañía: “La forma, el esquema de cómo lo va a financiar es un tema de la empresa”.
El comodato y el papel de UTE
El terreno previsto para la planta fotovoltaica está vinculado a UTE. Cardona explicó que se negoció un comodato y destacó que la infraestructura construida quedaría en manos de la empresa pública. “La infraestructura queda para UTE, va a quedar como patrimonio de la UTE”, afirmó.
Consultada sobre el pago por el uso del predio, respondió: “El esquema es que paga”. No dio detalles de los montos ni de las condiciones comerciales, que, según explicó, forman parte de los acuerdos específicos entre las partes.
UTE también deberá asegurar el suministro eléctrico de los centros de datos. Cardona sostuvo que el proyecto combina generación y consumo: “Lo que se genere va a ser para consumo de ese datacenter en el mismo momento”. Según explicó, la energía producida por la planta se inyectará a la red y UTE abastecerá a los centros de datos.
La ministra dijo que la infraestructura necesaria para el proyecto está contemplada en la planificación de UTE. “Este proyecto lo que hizo fue modificar en qué momento se hacía una parte y por dónde se empezaba”, señaló, “pero no le está modificando lo que UTE había pensado que tenía que hacer para el Uruguay”.
Primera fase: 350 megavatios
Uno de los puntos que Cardona quiso aclarar es que los 350 megavatios de generación solar no están previstos para abastecer los 500 megavatios de ambos centros de datos desde el inicio. La planta se vinculará con la primera etapa, que incluye un centro de datos de 200 megavatios.
“Los 350 megas que hablamos de la solar están pensados para los 200 megas del primer datacenter”, sostuvo. Y resumió: “No estamos hablando de 350 para 500”.
La segunda etapa sumaría otros 300 megavatios de centros de datos. Cardona dijo que para cubrir esa demanda adicional se deberá completar la generación. “Está previsto en el acuerdo que la empresa, que es Solaria, y UTE trabajen cómo va a completar esa generación”, indicó.
La energía solar, que depende de la disponibilidad de sol, debe complementarse con energía firme para garantizar que los centros de datos funcionen de manera continua. La ministra no confirmó una ampliación específica de una central térmica y señaló que UTE está analizando cómo asegurar el suministro.
Cardona descartó que el proyecto vaya a reducir la participación de las fuentes renovables en la matriz energética. “No nos va a modificar el porcentaje de renovables que venimos defendiendo hace tanto tiempo”, afirmó. Añadió que Uruguay abastece, en promedio, alrededor del 98% de su demanda con energía renovable.
Sobre el posible efecto en las tarifas, la ministra no reveló el precio del contrato de compraventa de energía ni sus condiciones. Sí afirmó que evitar un impacto para los usuarios fue uno de los objetivos de la negociación: “Una de las cosas que buscamos es que ese esquema de negocio no tuviera un impacto en la gente y es lo que puedo decir hoy”.
Hidrógeno, zona franca y empleo
Cardona negó que el proyecto de Solaria suponga postergar los planes de hidrógeno. “Esto no posterga la discusión y el intercambio sobre hidrógeno en Uruguay, ni los proyectos que están presentados”, dijo. Aclaró, no obstante, que la disponibilidad de nodos eléctricos y la capacidad de ejecución de obras serán factores a considerar a medida que avancen los proyectos.
“Todo esto se va a dar a la vez y no se está desplazando”, sostuvo, al referirse también a otras iniciativas de generación solar. “Esto es obra, esto es empleo y esto es producción en el interior”, agregó.
La ministra defendió que los centros de datos funcionen bajo el régimen de zona franca. Dijo que el planteo de beneficios tributarios fue parte de la negociación con la empresa y el Ministerio de Economía y Finanzas, pero sostuvo que los beneficios para el país no se limitan a lo tributario. “El país está ganando en externalidades y en beneficios que no tienen que ver solo con lo tributario”, afirmó, y mencionó las obras en el interior, la generación de empleo y el posicionamiento de Uruguay como centro de datos y energía en la región.
El anuncio oficial estimó 3.100 puestos durante la construcción y 1.500 empleos permanentes cuando el sistema esté operativo. Cardona explicó que la cifra de empleos permanentes corresponde al proyecto en su conjunto y se apoya en informes de consultorías internacionales. “Tienen que ver con este proyecto como un todo”, dijo.

La ministra señaló que se contemplan tareas de operación y mantenimiento, además de perfiles de ingeniería eléctrica y mecánica, eficiencia energética, ambiente, tecnología, logística y conectividad. “Te estoy nombrando perfiles que no se nos pasaba por la cabeza en Uruguay, que iban a poder tener una oportunidad de trabajo”, expresó. También aclaró que el plan de operación de los centros de datos dependerá de decisiones que Solaria aún debe tomar.
Un cronograma “muy desafiante”
Cardona dijo que el objetivo del gobierno es que las obras puedan comenzar en mayo de 2027. “Nosotros estamos pensando en que en esa fecha podamos estar en obra. Es la idea”, afirmó.
La finalización de la primera fase —la planta solar y el centro de datos de 200 megavatios— está prevista para 2029. La ministra describió el cronograma como “muy desafiante” y señaló que las obras de generación y del centro de datos deberían avanzar en paralelo, para que ambas estén operativas al mismo tiempo.
Cardona presentó la inversión como un proyecto de largo plazo, que podría continuar más allá del actual período de gobierno. “Es una buena noticia para Uruguay”, dijo. Y añadió que la intención es que la iniciativa “derrame en el interior del Uruguay” y genere empleo.

















