En Perspectiva

“¿Por qué resignar una industria que da valor, da empleo y derrama muchísimo en la economía?”, dice Cecilia San Román (ANCAP) sobre la refinería de La Teja

En Perspectiva · Entrevista – Cecilia San Román – Presidenta de Ancap

La presidenta de ANCAP, Cecilia San Román, dijo que la empresa debe equilibrar el impacto de los precios de los combustibles en la economía local con la necesidad de mantener sus finanzas saludables. En entrevista con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, se refirió además a los cambios que traerán la movilidad eléctrica y las energías renovables, y a los planes de la empresa estatal para los próximos años.

Al comienzo de la conversación, San Román dijo que todavía no había una definición anunciada sobre el ajuste de los combustibles de ese mes. Explicó que ANCAP había estado trabajando con los ministerios de Industria y de Economía en distintos escenarios, en un contexto de volatilidad de los precios internacionales y dificultades logísticas.

Sede de ANCAP. Foto: Javier Calvelo/ adhocFOTOS

La presidenta describió la gestión de los precios como un equilibrio entre dos objetivos: reducir el impacto en la economía y no poner en riesgo la situación de la empresa. “Es delicada justamente en mantener el sano equilibrio de tener un menor impacto en la economía nacional, en lo que es la inflación y en el impacto en los sectores productivos, pero a su vez también sin llegar a dañar la economía de la empresa”, dijo.

La diferencia entre el precio de mercado y el costo de producción

Entre abril y setiembre, ANCAP resignó US$ 120 millones al no trasladar a los precios internos todas las subas que se registraron en los mercados internacionales. San Román confirmó la cifra y sostuvo que la empresa no está perdiendo dinero, sino que deja de percibir una parte del precio que no responde directamente a sus costos.

Para explicar la diferencia, tomó como ejemplo el gasoil. Dijo que, en el momento de la entrevista, el Brent se ubicaba en torno a US$ 102 y el precio internacional del derivado estaba unos US$ 90 por encima. “¿Pero realmente cuesta 90 dólares producirlo? No”, planteó. Según explicó, el diferencial responde, entre otros factores, a la situación del mercado y a los costos logísticos. Como referencia ilustrativa, dijo que el valor de producción local podía ubicarse “en el entorno de los 12, 15”, aunque aclaró que varía según los costos y los energéticos utilizados en el proceso.

“Podemos dejar sobre la mesa, sobre la mesa de los uruguayos, podemos dejar esa diferencia de precios”, dijo. En ese marco, defendió la posibilidad de que una empresa estatal maneje los precios de forma diferente a una privada: “La función de una empresa estatal no es la renta por la renta”.

San Román afirmó que ANCAP busca mantener resultados que le permitan planificar sus inversiones y gastos futuros. “Nos enorgullece” poder brindar ese margen al país, dijo, pero subrayó que el objetivo es hacerlo “sin llegar a dañar a la empresa”. La presidenta señaló que la compañía proyectaba cerrar el año con un resultado económico similar al del año anterior.

Estacion de servicio ANCAP en el barrio Centro en Montevideo. Foto: Mauricio Zina / adhocFOTOS

La metodología de precios de paridad de importación que publica la Ursea, explicó, sigue siendo útil en condiciones de estabilidad. “Si estamos en un momento de estabilidad del mercado, la referencia de Ursea es muy válida”, dijo. Para situaciones excepcionales, agregó, corresponde analizar caso a caso. También sostuvo que cuando bajen los precios internacionales, la metodología prevé que se reduzcan los precios de los combustibles.

Durante la entrevista, San Román anunció que Standard & Poor’s había mejorado la calificación individual de ANCAP. Atribuyó la evaluación a la reducción de la deuda, una mayor liquidez y la coordinación con el gobierno central.

La refinería ante la transición energética

Consultada sobre el efecto de los vehículos eléctricos, la presidenta dijo que la demanda de gasolina y gasoil todavía no se había reducido de forma estructural. En el caso de la nafta, mencionó una baja de 0,5% en el mes, pero aclaró que era demasiado pronto para considerarla una tendencia. “No podemos decir que estamos frente a una reducción estructural porque puede deberse a diferentes situaciones”, explicó.

Sin embargo, ANCAP prevé que el consumo de gasolina esté llegando a su máximo. “Estaríamos en este momento, o el año que viene, llegando a ese pico de consumo y comenzaríamos a decaer”, dijo. Para el gasoil, anticipó un rezago, debido a la importancia del transporte pesado y a que las alternativas tecnológicas todavía están en desarrollo.

Vista de la planta de refinado de ANCAP desde el puerto Capurro en Montevideo. Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS

La composición de los combustibles que produce la refinería también condiciona la respuesta de ANCAP. San Román dijo que la planta de La Teja fue diseñada para abastecer la demanda uruguaya y que no puede producir libremente cualquier combinación de derivados a partir de un barril de petróleo. A medida que cambian los patrones de consumo, explicó, pueden generarse excedentes de algunos productos.

La empresa ya exportó pequeñas partidas y, según San Román, esperaba vender otras en octubre y noviembre. Dijo que se trata de volúmenes remanentes, no de una línea de producción organizada para exportar: “Nuestra refinería desde sus orígenes […] era abastecer al país”. Aun así, defendió su aporte industrial: “¿Por qué resignar una industria que da valor, da empleo, derrama muchísimo en la economía?”, preguntó.

Hidrógeno para el transporte pesado

San Román planteó que ANCAP busca acompañar la transición energética con nuevas líneas de trabajo, entre ellas el hidrógeno. La empresa estudia un proyecto piloto para el transporte pesado, mientras que UTE se concentraría en los vehículos livianos.

La presidenta advirtió que la tecnología todavía no es competitiva. Si se produce hidrógeno utilizando electricidad de la red, dijo, el costo de la molécula puede ubicarse cuatro veces por encima del gasoil. Por eso, ANCAP quiere avanzar gradualmente y empezar con pruebas antes de ampliar la escala. “Prefiero ir el paso a paso, porque comprometo dineros públicos”, explicó.

También defendió la diversificación de las fuentes de energía para evitar depender de una sola tecnología. “No podemos jugarnos a tener un país 100% electrificado porque cualquier catástrofe climática o hackeos o cualquier cosa que pueda suceder en la red deja el país en un apagón”, dijo. Para San Román, esa diversificación es parte de la seguridad energética, junto con la soberanía y la disponibilidad de distintos proveedores y tecnologías.

Exploración petrolera y resguardos ambientales

Sobre los permisos para explorar petróleo en la plataforma continental, San Román dijo que el gobierno continuará buscando recursos energéticos autóctonos. “Acá no estamos haciendo una oposición desarrollo versus ambiente”, sostuvo. “No hay que contraponerlos, sino que tenemos que desarrollarnos con todos los cuidados ambientales”, agregó.

La presidenta dijo que ANCAP espera que el primer pozo de esta ronda se realice en el último trimestre de 2027. Aclaró que la empresa estatal no es operadora ni inversora: los trabajos están a cargo de compañías privadas y se hacen a su riesgo.

Fuente: Ancap

San Román también destacó el conocimiento obtenido a partir de las campañas sísmicas realizadas en la plataforma. Dijo que esa información permitió, entre otras cosas, mejorar el conocimiento científico del fondo marino, y estimó su valor en casi US$ 2.000 millones.

Ante las preocupaciones por el impacto de estas actividades en el ecosistema marino, dijo que el Ministerio de Ambiente estableció resguardos y que Uruguay exigió un radio preventivo mayor que el utilizado como referencia internacional mientras se realizaban mediciones locales. Según San Román, los resultados obtenidos se ubicaron en el entorno de los 500 a 600 metros, y “no hay una evidencia clara” que permita asociar los estudios sísmicos con daños en el ecosistema marino.

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