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“Uruguay es un socio natural para nosotros”: ¿Cuáles son las oportunidades que tiene el país si profundiza el vínculo con la OCDE? Con Mathias Cormann, secretario general

En Perspectiva · Entrevista Mathias Cormann – Secretario General de la OCDE

Presentan: FACAL & Cía, BROU y Carlos Picos Legal Tax Accounting

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Mathias Cormann, dijo que el memorándum de entendimiento propuesto a Uruguay apunta a ampliar y sistematizar el trabajo conjunto, pero no supone iniciar un proceso de adhesión al organismo.

“Actualmente ya trabajamos con Uruguay en diferentes políticas: impuestos, inversión, competencia, educación”, dijo Cormann en diálogo con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, durante su visita al país. La propuesta, explicó, es pasar de esos acuerdos puntuales a una cooperación más amplia: “La conversación actual es cómo podemos pasar de una relación cálida y positiva, donde nos centramos en temas específicos, a una charla más amplia que incluya más temas”.

Cormann distinguió esa iniciativa de una eventual membresía. “Adherirse a la OCDE es una decisión independiente”, dijo. “La adhesión a la OCDE sería algo que podría contemplar o no el gobierno. Pero esa no es la conversación que estamos teniendo ahora”.

Un socio “natural” para la organización

El secretario general sostuvo que Uruguay es “un socio natural” para la OCDE por su compromiso con la democracia, el Estado de derecho y los principios de mercado, además de la solidez de sus instituciones y su estabilidad macroeconómica. También destacó que el país ha podido sostener reformas estructurales a través de distintos ciclos políticos.

Mathias Cormann y Yamandú Orsi. Foto: Camilo dos Santos Ayala (Presidencia)

“Uruguay ya está en la familia de la OCDE, está actuando, está siendo líder, y eso ayuda también a que Uruguay tenga una voz en los debates globales”, dijo. Como ejemplo de una política que otros países observan, mencionó la generación eléctrica: “Uruguay le va muy bien. Casi toda su matriz eléctrica se genera con energías renovables”.

Cormann explicó que la OCDE reúne información para que los gobiernos comparen sus resultados y examinen qué políticas podrían adaptar. “Lo que hacemos en primer lugar es reunir datos, informar sobre qué hacen diversos países en un gran espectro”, dijo. Mencionó, entre otros ejemplos, las pruebas PISA y los datos sobre desempeño e inversión.

El objetivo, señaló, es que los países puedan preguntarse por qué a otros les va mejor en determinada área y qué pueden aprender de esas experiencias. Pero advirtió que no existe una receta única: “Todos los países son diferentes. Tienen diferente historia, contexto económico. […] Cada país debe adaptar esas mejores prácticas a sus propias circunstancias”.

Una eventual adhesión y la soberanía

Consultado sobre los posibles beneficios de ingresar a la OCDE, Cormann dijo que los países miembros acceden a datos, análisis y asesoramiento sobre políticas públicas, y participan en las discusiones donde se definen estándares internacionales.
También vinculó la adopción de esos estándares con la inversión. “Cuando los inversores saben que ustedes quieren ajustarse con las mejores prácticas internacionales, eso genera confianza, reduce el riesgo y aumenta la seguridad. Y eso atrae a más inversores”, señaló.

Ante la preocupación de que una eventual adhesión implique una pérdida de soberanía, respondió: “Nosotros no brindamos una receta, damos consejos. El país es el que decide qué es lo que quiere hacer con respecto a los consejos, a qué ritmo y en qué forma”.

Cormann agregó que Uruguay tendría más posibilidades de defender sus intereses si participara en las discusiones internacionales, en lugar de recibir reglas acordadas por otros países. “Ustedes estarían en una posición más fuerte para poder defender sus intereses si están en la mesa”, dijo.

Cormann durante su visita oficial a Uruguay junto a Gabriel Oddone y Valeria Csukasi. Foto: Presidencia

El secretario general se mostró de acuerdo con que la decisión de solicitar la adhesión sea precedida por un debate nacional. “Ese proceso suele ser más exitoso cuando se cuenta con un gran consenso en la población y, sobre todo, en el espectro político”, señaló. Explicó que el proceso puede atravesar varios períodos de gobierno, porque las reformas necesarias no siempre se completan durante una sola administración.

Cormann dijo que no ve desventajas en recibir asesoramiento de la OCDE y participar en sus discusiones, aunque reconoció que corresponde a Uruguay analizar los costos y beneficios. “Yo solo veo beneficios para el país cuando un país participa en este proceso”, dijo.

Sobre las condiciones de Uruguay, destacó su compromiso con la democracia, el Estado de derecho y la cooperación internacional, pero aclaró que no puede determinar si las políticas y la legislación del país se ajustan a los estándares de la OCDE sin una revisión formal. El proceso de adhesión, explicó, requiere que distintos comités analicen las normas y prácticas del país e identifiquen eventuales reformas.

“No hay un tiempo predeterminado”, dijo. Como referencia, señaló que las adhesiones anteriores llevaron entre tres y cinco años. La duración depende del ritmo con que cada país entregue información y avance en las reformas necesarias.

Cormann comparó el memorándum con el programa país que la OCDE acordó con Paraguay y dijo que este supone “un nivel mayor de compromiso con el ajuste a las prácticas” del organismo, mientras que Uruguay deberá decidir qué nivel de asociación le interesa. “Nosotros estamos abiertos a hacer lo que funcione mejor para el gobierno uruguayo”, señaló.

Crecimiento, productividad y tributación

La OCDE está comenzando un estudio económico sobre Uruguay. Cormann describió al país como “una economía muy estable”, pero dijo que existe una oportunidad para mejorar el crecimiento. “Hay un gran desafío con respecto a que crezca la productividad”, señaló.

Explicó que el aumento de la productividad incide en los ingresos y en los niveles de vida, y ayuda a que la población pueda enfrentar mejor el costo de vida. Aclaró, sin embargo, que las decisiones sobre eventuales cambios corresponden al país: “El gobierno, el pueblo de Uruguay, a través del gobierno que elijan, son ellos quienes van a decidir qué es lo que van a hacer, qué reformas van a aplicar y a qué ritmo”.

También valoró los cambios realizados por Uruguay en materia de transparencia tributaria desde 2009. “Uruguay ha hecho muchísimo para mejorar sus prácticas”, dijo, y lo describió como “uno de los líderes en América Latina” en esa área.

Sobre el impuesto mínimo global para las grandes multinacionales, Cormann dijo que Uruguay está alineado con normas internacionales importantes. “Una multinacional debe pagar su parte correspondiente de impuestos”, señaló. Agregó que más de 140 países, incluido Uruguay, acordaron avanzar con ese marco, cuyo objetivo es reducir las posibilidades de que las empresas eviten pagar impuestos en los países donde operan.

Multilateralismo e inteligencia artificial

Cormann consideró que la OCDE es “más importante ahora que nunca”, en un contexto internacional que describió como cada vez más fragmentado y con mayores presiones sobre las organizaciones multilaterales. Dijo que los países necesitan espacios para analizar datos y negociar políticas por consenso.

En ese sentido, señaló que ocho países están en proceso de adhesión y que otros buscan acercarse a la organización. Entre los países latinoamericanos que mencionó están Argentina, Brasil y Perú.

Sede de la OCDE en Château de la Muette, París. Foto: OCDE

Cormann participó en Montevideo en la cumbre ministerial del Programa Regional de la OCDE para América Latina y el Caribe, centrada en innovación inclusiva e inteligencia artificial. Dijo que la IA ofrece “oportunidades enormes, muy interesantes para mejorar la productividad”, pero también puede causar interrupciones y perjuicios.

Por eso, sostuvo, las políticas públicas deben procurar que los beneficios lleguen a toda la sociedad y establecer salvaguardas para que su uso sea “seguro, responsable y se centre en los humanos”.

Al referirse a las diferencias que mantiene la OCDE con algunos de sus países miembros, incluido Estados Unidos, dijo que no siempre es posible llegar a acuerdos. “A veces los países tienen que estar de acuerdo en estar en desacuerdo”, señaló. Aun así, sostuvo que el organismo puede ofrecer una plataforma para negociar y alcanzar entendimientos en la mayor cantidad de temas posible.

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