
Fotos: Thomas Coex y Burak Akbulut / AFP
Pedro Sánchez adelantó las elecciones generales en España, previstas para 2027, y disolvió las Cortes para convocar a los votantes el próximo 29 de noviembre. La decisión llegó luego de que el Congreso de los Diputados rechazara dos medidas sobre vivienda impulsadas por el Gobierno.
El Congreso es la cámara que inviste al presidente del Gobierno y aprueba las leyes. El Ejecutivo puede dictar decretos-ley para responder a situaciones urgentes, pero los diputados deben convalidarlos. El rechazo de los decretos dejó en evidencia la fragilidad de los apoyos parlamentarios de Sánchez.

“Poco a poco la misma coalición se fue deshilachando en diferentes puntos”, dijo a En Perspectiva Homero Fernández, periodista y corresponsal del programa desde Barcelona. El PSOE gobernaba en minoría y necesitaba el respaldo de varias fuerzas para aprobar sus medidas. Entre ellas había partidos de izquierda, como Sumar y Podemos, y formaciones regionales, como el Partido Nacionalista Vasco (PNV), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Junts.
Estos partidos no integran todos el gabinete de Sánchez: su importancia está en los votos que pueden aportar en el Congreso. Junts, independentista catalán y de orientación conservadora, rechazó los decretos de vivienda; el PNV apoyó uno, pero no el otro. “No había forma de que esa legislatura llegara hasta el final”, resumió Fernández.
La apuesta por la movilización
El corresponsal interpretó el adelanto electoral como una apuesta de Sánchez para aprovechar las protestas por el acceso a la vivienda y movilizar a votantes que, de otro modo, podrían no concurrir a las urnas. “El salvavidas que tenía Sánchez para hacer esto es el momento de subirse a esa ola de movilización”, dijo.
“Él sabe que no puede tener más votos de los que tiene si no moviliza a la gente, si no moviliza a los jóvenes de izquierda”, agregó Fernández. Al anunciar la convocatoria, Sánchez planteó la necesidad de ampliar el apoyo parlamentario para “doblegar a las élites” y avanzar en reformas sociales.
La vivienda podría ser uno de los ejes de la campaña. Fernández describió el problema entre los jóvenes españoles: “A veces viven pagando 700 o 600 euros por un cuarto, cohabitando con tres o cuatro personas más”. Se refería al alquiler de una habitación —no necesariamente de una vivienda entera— y a la dificultad de acceder a una casa propia.
El líder del opositor Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, celebró el adelanto de los comicios. “Por fin decidirán los españoles, no unos pocos, no uno solo”, dijo. Según Fernández, el PP buscará centrar la campaña en Sánchez, a quien presenta como responsable de los problemas del Gobierno, además de cuestionar sus políticas de impuestos y migración.
La derecha, adelante en los sondeos citados
Fernández señaló que el PP lideraba las encuestas y que Vox —partido de derecha radical— venía creciendo. En el promedio de sondeos que mencionó, el PP aparecía con 33% y el PSOE con 27%. No identificó las encuestadoras, por lo que las cifras deben tomarse como las que presentó el corresponsal durante la entrevista, y no como una proyección definitiva.
También estimó que el bloque de derecha podría alcanzar 52% frente a 36% de la izquierda. En el sistema español, sin embargo, el porcentaje nacional no determina por sí solo quién podrá gobernar: los 350 diputados del Congreso se eligen por provincias y los partidos regionales pueden ser decisivos para formar mayorías.

Fernández destacó, además, el avance de Vox: “El que sí viene subiendo cada vez es Vox”. La fuerza participa junto al PP en gobiernos de cuatro comunidades autónomas, es decir, regiones con autoridades propias. Según el periodista, todavía no había sufrido el desgaste que puede implicar gobernar.
La campaña formal durará 15 días. Fernández prevé una contienda polarizada, con grandes principios en disputa, pero poca discusión sobre medidas concretas. “Posiciones extremas uno contra el otro […] sin entrar en cosas concretas”, describió.
El voto por correo y el factor Puigdemont
Otro tema que podría generar controversia es el voto por correo. Dirigentes del PP y Vox pusieron en duda la seguridad del sistema y plantearon la posibilidad de fraude. La directora de Correos defendió el procedimiento y sus controles; Fernández señaló que cada voto deja un registro y que la persona debe identificarse al solicitar y depositar la documentación.
El periodista también mencionó a Carles Puigdemont, expresidente de Cataluña y figura central del independentismo catalán. Su eventual regreso a España podría incidir en la campaña y ayudar a Junts a recuperar apoyo frente a otras fuerzas que compiten por el voto independentista. “Puede ser un gran captador de votantes para Junts”, sostuvo Fernández.
La elección definirá quién obtiene más apoyo, pero también qué fuerzas podrán reunir los votos necesarios para formar una mayoría en el Congreso.















