

En “Manos sucias”, su nueva creación para la Comedia Nacional, Marianella Morena vuelve sobre el texto de Jean-Paul Sartre para preguntarse qué ocurre cuando las convicciones, el poder y la necesidad de sobrevivir entran en conflicto. Pero más que trasladar la obra de 1948 al presente, Morena propone una relectura desde el Uruguay de hoy, donde la verdad parece disputarse tanto como los hechos y donde la estrategia, el lobby y la corrección política atraviesan cada vez más los vínculos.
La dramaturga y directora habla de su relación con Sartre, de la necesidad de que el arte incomode y habilite el disenso, y de su rechazo a las fórmulas y a las estrategias como forma permanente de relacionamiento. También cuenta cómo construyó un espectáculo en el que conviven drama, comedia, sátira y música, con personajes duplicados por distintos intérpretes y una estructura que invita al espectador a armar su propio rompecabezas sobre quién dice la verdad, qué verdad termina imponiéndose y cuánto estamos dispuestos a negociar para alcanzar aquello que creemos necesario.
La conversación también se detiene en su método de trabajo, en la importancia del conflicto y de los equipos creativos, en la búsqueda permanente de aquello que todavía no conoce y en su defensa de una experiencia teatral capaz de provocar reacciones genuinas: emoción, reflexión, desacuerdo, enojo o entusiasmo.















