
La frontera que importa no siempre se ve en el mapa. Para un país que vive de vender alimentos, se cruza —o no— con un certificado sanitario.
Esta semana en La Hora Global: Lula agradeció a Orsi la cesión del excedente de la cuota uruguaya en China, y Uruguay sigue sin llenar su cupo. Cuotas, salvaguardias, «no conformidades microbiológicas».
Suena a trámite. Es geopolítica. Hablamos con Joaquín Milans Macias, licenciado en Ciencia Política (FCS-Udelar), que hizo su pasantía en la oficina del Ministerio de Ganadería que negocia, mercado por mercado, que nuestra carne y nuestra leche puedan entrar al otro lado del mundo. Su tesis tiene filo: el Mercosur protegió más a Brasil y Argentina que a Uruguay, la reputación sanitaria es un bien público tan estratégico como un puerto, y Uruguay ha votado en foros internacionales pensando en sus exportaciones.



















