

La periodista Silvia Pérez reconstruyó en El profe Aventura el recorrido de un preparador físico que trabajó con clubes, selecciones y entrenadores de distintos países. El libro nació de más de 30 horas de conversaciones durante la pandemia.
La historia de Juan Antonio Tchakidjian va mucho más allá de las canchas. Preparador físico, atleta, guardavidas, docente y también pintor, el protagonista de El profe Aventura recorrió distintos deportes y países, y compartió equipos con figuras del fútbol uruguayo. La periodista Silvia Pérez, pionera del periodismo deportivo femenino en Uruguay, convirtió ese recorrido en un libro a partir de una serie de encuentros y grabaciones.
La idea surgió de conversaciones casuales en la rambla. Pérez yTchakidjianse conocían desde hacía décadas y solían cruzarse durante sus caminatas. Durante la pandemia, la periodista empezó a visitarlo una vez por semana para grabar sus recuerdos. “Fueron más de 30 horas de grabación”, contó el profesor. Pérez, acostumbrada a trabajar con entrevistas por su labor en prensa, fue ordenando el material semana a semana.
El resultado reúne episodios de una carrera que abarcó numerosos clubes uruguayos, entre ellos Nacional y Peñarol, y experiencias en países como México, Perú, Paraguay, Chile y Arabia Saudita. Según Pérez, Tchakidjian trabajó con alrededor de 40 entrenadores. En el libro aparecen jugadores y figuras del fútbol, además de relatos sobre sus años en otros deportes, como el rugby y el atletismo.
Una de las historias que rescata el libro ocurrió cuando Tchakidjian trabajaba en Rentistas. Un jugador, preocupado por la posibilidad del descenso, recurrió a un pai y regresó convencido de que un futbolista marcaría dos goles de cabeza. El jugador cumplió la predicción. Para el preparador físico, la experiencia dejó una enseñanza sobre el peso de la motivación y la confianza. “No hay una lógica de motivación”, reflexionó en la entrevista.
Pérez destacó que el libro no está dirigido únicamente a los aficionados al fútbol. Entre sus recuerdos más personales está el de la infancia de Tchakidjian. Cuando tenía 11 años, tras la muerte de su padre y mientras su madre estaba internada, se hizo cargo de su hermana Rita, que era apenas una bebé. También se cuenta su trabajo con personas mayores en el Peñarol del Campo, donde, según recordó, tuvo que crear actividades de educación física en una época en que esa tarea todavía no estaba desarrollada.
“Al final de la vida es como al comienzo: el respeto es el mismo”, dijo Tchakidjian al evocar esa experiencia. La frase sintetiza una trayectoria marcada no solo por la exigencia deportiva, sino también por la vocación docente y el vínculo con las personas.

El libro muestra, además, una faceta menos conocida del profesor: su pasión por la pintura. Durante su etapa en Arabia Saudita, pintó para ayudar a conseguir pasajes para que las familias de él y del entrenador Pablo Forlán pudieran viajar. Más adelante realizó una muestra de retratos de futbolistas en el Museo del Fútbol.
El profe Aventura, de Silvia Pérez, está disponible en librerías y en la web de la editorial Doble Clic, según se informó durante la entrevista.















