
Foto: Turismo Rocha
La victoria de los orientales en la Batalla de Sarandí, el 12 de octubre de 1825, permitió despejar el centro del territorio de los invasores del Imperio del Brasil.
La cruzada libertadora lograba así otro avance pero con eso no alcanzaba: la frontera aún seguía controlada por los brasileños.
Así fue hasta el 31 de diciembre de 1825 cuando el coronel Leonardo Olivera llegó a esa zona con sus hombres:
“Los soldados imperiales que hacían guardia en Santa Teresa no imaginaron quiénes éramos hasta que los detuvimos dentro, al despuntar el alba.
Tan sorpresiva fue la jugada que a la mayoría de los prisioneros los agarramos en camisa y despertando.
Poder liberar el suelo donde nací y donde nace el sol para la Patria fue un deber y un honor.”
Con un video, Presidencia de la República reconstruyó esta semana aquel episodio de fines de 1825 que, junto a la acción siguiente, en la Guardia del Chuy, ya en 1826, conforma la llamada “liberación de las fortalezas”.









