Análisis Económico

AmBev paraliza su planta de malta en Paysandú: ¿Por qué? ¿Cómo está el sector en Uruguay? ¿Qué se puede esperar a futuro? (Exante)

Planta de la Maltería Paysandú, Ambev, ex Norteña, en Paysandu. Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS

Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS

En Perspectiva · Análisis Económico Exante -¿Cómo se analiza la noticia de la parada de la planta maltera de amev en Paysandú?

EMILIANO COTELO (EC): Esta semana se conoció que AmBev detendrá la actividad de su planta de malta en Paysandú (Cympay) y enviará al 90% del personal al seguro de paro. Se trata a priori de una parada transitoria de 2 meses, aunque, según se informó, existe la posibilidad de que se extienda. 

Planta de la Maltería Paysandú, Ambev, ex Norteña, en Paysandu. Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS
Planta de la Maltería Paysandú, Ambev, ex Norteña, en Paysandu. Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS

La noticia preocupa no sólo porque se trata de una empresa grande para el departamento de Paysandú, sino porque, además, se suma a otros anuncios recientes de conflictos, cierres y despidos masivos por de grandes firmas que operan en el país.  

¿Qué hay detrás de este anuncio de AmBev? ¿Qué está pasando en general con el desempeño de la industria maltera en nuestro país en los últimos años? ¿Cuáles son las perspectivas de este sector? Conversaremos con la economista Florencia Carriquiry, socia de Exante

ROMINA ANDRIOLI (RA): Florencia, si te parece, comencemos por situar a los oyentes respecto a las características de la industria maltera uruguaya. ¿Cuán grande es esta industria en nuestro país y, en particular, cuán relevante es AmBev como jugador en este sector? 

FLORENCIA CARRIQUIRY (FC): Me parece bien Romina. La industria maltera es una agroindustria de pocas empresas en el país, pero grandes. Concretamente, en nuestro país hay dos grandes jugadores en este sector: AmBev es el más grande, con dos plantas (la planta de Cympay en Paysandú y Maltería Uruguay en Nueva Palmira, Colonia). Y luego está Maltería Oriental, cuya planta está al norte del departamento de Montevideo. 

Se trata de una industria esencialmente exportadora, cuyo destino principal es el mercado brasileño, como parte de la cadena de producción de cerveza. 

Para tener una referencia de tamaño, la industria maltera uruguaya tiene una capacidad instalada de producción (entre ambos jugadores) de unas 465.000 toneladas de malta y exportó en el último año unos US$ 250 millones. De ese total, AmBev representó algo más de la mitad (el 53%, con sus dos plantas) y Maltería Oriental el 47% restante. 

Y si lo miramos por destino, Brasil concentra habitualmente más del 80% de las ventas totales del sector. 

RA: En una industria de sólo 3 plantas industriales, la parada de una de ellas es una señal relevante, ¿no es así? 

FC: A ver, varios comentarios respecto a esto. Un primer elemento a tener presente es que, cómo decía Emiliano, se trata de una parada a priori transitoria. Y, además, las paradas de planta (por algunas semanas) para realizar tareas de mantenimiento son frecuentes. 

Dicho eso, lo novedoso si se quiere esta vez es que esas paradas de mantenimiento suelen hacerse en el período de menor demanda (es decir, en el invierno) y no en pleno verano cómo está sucediendo en este momento. Como decía recién, la industria maltera uruguaya produce esencialmente para exportar a Brasil, en donde la malta se utiliza para producir cerveza. De allí que habitualmente el pico de demanda de malta es en el verano, cuando la demanda y la producción de cerveza es más alta. 

Y, por otra parte, si bien la empresa señaló que la idea a priori es parar por un par de meses, en su comunicado advirtió que ese plazo podía alargarse, haciendo énfasis a su vez en una serie de dificultades de competitividad que está enfrentando la industria. 

RA: Vayamos a eso, Florencia. ¿Cuáles son las dificultades a las que hizo referencia AmBev al anunciar esta parada de la planta de Paysandú? 

FC: Básicamente la empresa mencionó un escenario de caída de demanda desde Brasil y de exceso de stocks en la planta. 

Del lado de los stocks, esto no solo tiene que ver con mayores dificultades en la venta, sino que también hay que tener presente que venimos de años en que la cosecha de cebada fue muy abundante (con productividades muy altas y un área sembrada que había tocado un pico histórico en el invierno 2024). Concretamente, en 2024 la superficie sembrada con cebada (en un amplio porcentaje contratada por las malterías) había tenido un aumento fuerte, en un escenario de precios altos de la malta en el mercado regional. Eso se tradujo en una cosecha de cebada maltera muy fuerte, superándose el 1.100.000 toneladas (un volumen que duplica la capacidad de malteo de la industria). En ese marco, la industria comenzó 2025 con volúmenes muy abundantes de materia prima para procesar, pero con un escenario de precios y de demanda que se modificó drásticamente respecto a la situación de inicios del 2024, cuando se habían tomado esas decisiones de producción de cebada. En el transcurso de 2024 los precios de la malta bajaron muy significativamente y la demanda desde Brasil se debilitó y en ese marco las exportaciones de cebada malteada (y también de cebada cruda) cayeron el año pasado. Concretamente, en el conjunto del año pasado las exportaciones de cebada malteada cayeron 12% y las de cebada cruda (que tienen un menor procesamiento) se redujeron en un 20%. 

Y ese debilitamiento de las ventas tiene que ver con un contexto de desaceleración del consumo de cerveza (que es un fenómeno que no sólo se está dando en el mercado brasileño), pero también de mayor competencia en el mercado maltero regional, por parte de otros proveedores, sobre todo desde China. 

RA: Justamente, sobre esto último, la empresa menciona dentro de las dificultades que llevan a esta decisión la creciente competencia de China en el mercado regional. ¿Qué peso tiene eso?

FC: Si. AmBev destacó dentro de las dificultades que enfrenta en la coyuntura actual a la creciente presencia de proveedores de China en el mercado regional. Una competencia que llega con precios bajos, en base a una mayor escala, costos energéticos y laborales menores y una logística muy eficiente. A la industria local, con costos sensiblemente más altos, se le hace muy difícil competir en ese contexto.  

En definitiva, Romina, detrás de esta decisión de AmBev hay problemas muy propios y coyunturales de este sector, pero también hay otros elementos más transversales al sector productivo y a la industria manufacturera en particular, relacionados a la falta de competitividad que arrastra la economía uruguaya.

RA: ¿A qué te estás refiriendo con esto, Florencia? 

FC: Me refiero a que las dificultades de competitividad no se reducen a la industria maltera. Si recuerdan, hace algunos meses, allá por finales de setiembre, inicios de octubre, en Exante compartimos un hilo en las redes que analizaba un análisis del desempeño que venía teniendo la industria y en particular la tendencia de destrucción de empleos en el sector en una perspectiva de mediano plazo (Pablo Rosselli conversó sobre eso en este mismo espacio a inicios de octubre). Y en ese análisis ya advertíamos sobre un panorama desafiante en el sector manufacturero uruguayo. 

Volviendo a recordar algunas tendencias que enfatizábamos en ese análisis, lo cierto es que cuando una hace una mirada de mediano y largo plazo, el núcleo de la producción industrial ha permanecido prácticamente estancado desde hace más de 10 años. Esto quiere decir que, si se excluye la refinería de petróleo de Ancap, la rama de celulosa y la rama de Alimentos diversos (cuya dinámica está dominada por la producción de la planta de concentrados de Pepsico), no hay crecimiento en general de la producción industrial. Y en ese contexto, el empleo industrial cayó fuertemente, en torno a 30% en esa comparación con 2011-2012, un fenómeno de destrucción de puestos de trabajo en la industria que además ha sido muy generalizado entre ramas. Incluso las ramas que crecieron en producción bajaron empleo en la última década.

A nuestro juicio y más allá de fenómenos muy estructurales de caída del empleo industrial asociado a la incorporación de tecnologías, en Uruguay estas tendencias de pobre desempeño de la producción y de caída del empleo tiene que ver con una pérdida de competitividad que se ha ido agravando a lo largo de la última década, con costos de producción extraordinariamente altos y subas de salarios reales que fueron muy importantes incluso en ramas que mostraron un muy pobre desempeño. 

RA: Desde esa perspectiva, ¿cómo están analizando en Exante noticias como la de AmBev de estas horas? ¿Qué implicancias o impactos tienen esto en el escenario económico local para Paysandú, pero también en una mirada más general? 

FC: En la perspectiva local, para el departamento de Paysandú, sin dudas que esto es una muy mala noticia, porque además se suma a dificultades en la planta de Paycueros en meses previos y a los anuncios de cierre de la planta de cemento de ANCAP en ese departamento, por mencionar dos casos que también acapararon titulares en el último tiempo. En este caso estamos hablando de una parada a priori transitoria, como decía antes, pero es un golpe de todas maneras para la dinámica y el ánimo departamental. 

Ahora, más allá del impacto local y en los trabajadores de la empresa en particular, desde la mirada macroeconómica lo miramos con creciente preocupación, porque este tipo de situaciones son un termómetro de lo que está pasando con el señor transable en nuestro país. No se trata de situaciones aisladas sino de varios casos que se han ido sumando en los últimos meses. Y son consistentes con el diagnóstico que te mencionaba antes, de severas dificultades de competitividad en la industria manufacturera, que son muy transversales y que se arrastran desde hace ya mucho tiempo. 

En ese sentido, nuestras proyecciones de crecimiento económico vienen desde hace tiempo contemplando un escenario de aumento del PIB muy magro, en torno a 1,5% este año y de enfriamiento en la creación de empleos, pero lo cierto es que en los últimos meses se vienen advirtiendo riesgos crecientes de que el freno de la economía y el deterioro del mercado de trabajo sea incluso mayor a lo que veníamos previendo. 

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