
Foto: AFP
Gran parte de Bolivia se encuentra bloqueada por grupos que presionan para que su presidente Rodrigo Paz renuncie.
Las protestas, que han derivado en choques con la policía, llevan más de 20 días. Ayer, tras llegar al centro de La Paz, grupos de manifestantes intentaron ingresar a la plaza donde Paz tiene sus oficinas, y cuyas vías de acceso estaban cercadas por cientos de policías antimotines que los repelieron con gases lacrimógenos.
Los manifestantes se enfrentaron con piedras, palos, petardos y cilindros recortados de dinamita. Una decena de ellos fueron detenidos.
Los bloqueos de carreteras se han ido extendiendo en los últimos días a departamentos como Oruro, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz. La situación provocó desabastecimiento en La Paz y El Alto, lo que obligó al gobierno a implementar puentes aéreos para el traslado de alimentos.
Las protestas son lideradas por campesinos, la Central Obrera Boliviana y sectores afines al expresidente Evo Morales, actualmente prófugo por un caso de presunta trata de una menor. Aunque inicialmente cuestionaban los niveles salariales de las autoridades, el reclamo evolucionó hacia la exigencia de renuncia del mandatario. El domingo, Morales instó al gobierno a llamar a nuevas elecciones en 90 días.
"Tiene dos caminos: una decisión suicida, militarizar, o (…) la pacificación, transición, elección en 90 días".
En un intento por calmar las protestas, ayer el presidente Paz anunció que reducirá a la mitad su salario y el de sus ministros. Lo hizo en un acto celebrado en Sucre. “Este presidente ha asumido la decisión, como parte del esfuerzo y el compromiso con el país, de rebajarse el salario en 50%”, afirmó.
“Bolivia tiene una Constitución y la haremos respetar, que junto al sistema judicial, reitero, estoy para que cada punto de esa Constitución se haga respetar, por encima de las libertades. Una minoría no puede gobernar, una minoría no nos puede abusar. Y haremos cumplir claramente la Constitución”.
Para profundizar sobre esta situación y analizar lo que puede ocurrir en los próximos días, Romina Andrioli conversó con Marcelo Arequipa, politólogo, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de Madrid y docente universitario.















