
Foto: Presidencia Uruguay
El presidente de la República, Yamandú Orsi, regresó ayer a Uruguay tras su participación en la Décima Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se desarrolló el sábado en Bogotá. Durante el encuentro, Colombia traspasó a Uruguay la presidencia pro témpore de la Celac.
En su discurso, Orsi remarcó que América Latina es una zona de paz y llamó a fortalecer la cooperación regional frente a los principales desafíos.
“En un mundo donde el conflicto armado vuelve a expandirse, nuestra región ha logrado algo que no es poca cosa: seguir siendo una zona de paz. Ese logro es fruto de decisiones políticas sostenidas durante décadas. Y también es una responsabilidad. Preservar la paz exige cooperación, instituciones, espacios donde los países puedan encontrarse, incluso cuando sus miradas no coinciden”.
Orsi identificó como prioridades la seguridad alimentaria, la transición energética, la gestión de riesgos, la educación superior y el desarrollo productivo. También planteó la necesidad de coordinar posiciones regionales, incluso de cara a la futura elección del secretario general de Naciones Unidas.
Otro de los ejes de su mensaje fue el avance del crimen organizado. El presidente advirtió que, pese a ser una región sin conflictos entre Estados, América Latina concentra más del 30% de los homicidios del mundo, y señaló que la respuesta debe ser conjunta. En ese marco, agradeció a Paraguay y Bolivia por su cooperación en la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
“El crimen organizado no reconoce fronteras. Nuestra respuesta debe ser regional para estar a la altura de las circunstancias. En este sentido, quiero aprovechar la oportunidad para agradecer, en nombre de mi país, al gobierno de Bolivia y también al de Paraguay por la cooperación brindada estos últimos días, que permitió la captura de un peligroso narcotraficante de origen uruguayo y la prosecución de la justicia donde se debe impartir”.
Al igual que en la cumbre de noviembre entre la Unión Europea y la Celac, el encuentro no contó con la mayoría de los jefes de Estado de la región. De los 33 países miembros, solo participaron tres presidentes: los de Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; y Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
En la declaración final, los países reafirmaron su compromiso con la integración regional y con el fortalecimiento de la Celac como espacio de diálogo y cooperación. También destacaron la vigencia de América Latina y el Caribe como zona de paz y la necesidad de resolver los conflictos por vías pacíficas.
El documento incluyó pronunciamientos sobre Cuba y Haití. En el primer caso, se reiteró el rechazo al bloqueo de Estados Unidos y a las medidas con efectos extraterritoriales, aunque varios países —entre ellos Argentina, Chile, Paraguay y Perú— se desmarcaron de ese punto, lo que evidenció diferencias internas en el bloque.
Sobre Haití, en tanto, se expresó apoyo al gobierno y al pueblo de ese país en sus esfuerzos por alcanzar estabilidad política, económica y social.
La declaración no incluyó referencias a Venezuela, aunque el tema estuvo presente en los discursos de algunos representantes.
En materia global, los países plantearon la necesidad de que América Latina y el Caribe postulen un candidato propio para la Secretaría General de la ONU. También reafirmaron la importancia de fortalecer la cooperación regional para enfrentar el crimen organizado y avanzar en acciones coordinadas frente al cambio climático.
La cumbre también dejó críticas al contexto internacional. Presidentes como Lula da Silva y Petro cuestionaron el accionar de potencias globales y la falta de respuestas de organismos como la ONU frente a distintos conflictos.
Emiliano Cotelo conversó con la doctora Magdalena Bas, experta en Relaciones Internacionales y Comercio Exterior.

Magdalena Bas
- Doctora en Relaciones Internacionales (Universidad Nacional de La Plata – Argentina)
- Magíster en Comercio Exterior (Universidad Complutense de Madrid)
- Especializada en Estudios Internacionales (Udelar)
- Profesora agregada de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho – Udelar















