Análisis Económico

“India es hoy el gran motor emergente de la economía mundial”: ¿Qué explica su crecimiento y cuáles son sus desafíos? Con Alejandro Vallcorba (Exante)

Foto: Diptendu Dutta / AFP

En Perspectiva · Análisis económico – India, la economía que más crece entre las grandes.

EMILIANO COTELO (EC): 

El lunes pasado, en Nueva Delhi, el Mercosur e India lanzaron formalmente las negociaciones para ampliar el acuerdo comercial preferencial que rige entre ambos bloques desde 2009. El anuncio estuvo a cargo del canciller Mario Lubetkin, en ejercicio de la presidencia pro tempore del Mercosur. 

Una semana antes, el lunes 7, Binoy George, el primer embajador de India residente en Montevideo, presentaba sus cartas credenciales al presidente Yamandú Orsi. Ese acto implicó un cambio relevante, porque hasta ahora la relación con nuestro país se conducía desde la embajada en Buenos Aires.  

A partir de este acercamiento entre Uruguay e India, hoy vamos a dedicar el análisis económico a ese país, el el más poblado del mundo.

La idea no es explorar qué le podemos vender a India o qué inversiones pueden llegar desde ese origen, sino hacer el foco en qué economía es India hoy. ¿Cómo ha sido su evolución en los últimos años? ¿Qué peso tiene en la economía mundial? ¿Qué tan sólido es su crecimiento? ¿De qué depende? ¿y cuáles son los desafíos y las perspectivas para los próximos años? 

Lo conversamos en los próximos minutos con el economista Alejandro Vallcorba, de Exante.

EC – Alejandro, para ponernos en contexto, ¿qué tan grande es la economía de India y a qué ritmo viene creciendo? 

ALEJANDRO VALLCORBA (AV): India tiene un PIB del orden de los 4 billones de dólares, que la ubica entre las seis economías más grandes del mundo. Si uno corrige por las diferencias de precios entre países, es decir, en paridad de poderes de compra, India es la tercera mayor economía del mundo detrás de Estados Unidos y China, y por amplio margen.

Ahora, más allá del tamaño de la economía, también es importante la dinámica reciente. India es el país que más crece entre las grandes economías del mundo. En la última década creció a un ritmo de 6% promedio anual y, en los años más recientes incluso más, por encima del 7%.

Para tener una referencia de lo que eso significa, hace veinte años India representaba 4% del producto mundial, hoy más de 8% y se espera que siga ganando peso en los próximos años.

Y por último Emiliano, un dato que también me parece que sirve para dimensionar la importancia global de India: este año India va a explicar en torno al 17% del crecimiento de la economía mundial. Es el segundo aporte individual después de China, y bastante mayor que el de Estados Unidos o el de Europa.

EC – ¿Y cuáles son esos motores de crecimiento? 

AV – Bueno ese es uno de los puntos que vale la pena detenerse, porque India se diferencia bastante con la idea que uno tiene de las economías asiáticas como máquinas exportadoras basadas en fábricas y manufactura a gran escala.

En India la principal palanca de crecimiento viene de la demanda interna. El consumo privado viene creciendo a un ritmo cercano a 8% anual. Eso responde principalmente a factores estructurales de India, como una población que ha aumentado mucho, ingresos que crecen rápido desde niveles muy bajos y una clase media urbana que se va ampliando.

A eso se suma un proceso de mayor bancarización, con el crédito a los hogares creciendo fuerte, aunque también desde niveles muy bajos para los estándares de las economías desarrolladas… pero le da margen para que el crédito siga empujando el consumo durante bastante tiempo.

El segundo motor de crecimiento es la inversión, que representa en torno a un tercio del PIB y crece a una tasa en torno a 8% anual. Pero acá hay un matiz importante, que es que el empuje viene sobre todo del sector público, con un programa de infraestructura muy grande, mientras que la inversión privada no termina de acompañar. 

Y algo parecido ocurre con el capital extranjero, India no está logrando atraer inversión externa en una magnitud acorde a su tamaño y a su ritmo de crecimiento, y de hecho, la IED oscila en torno a 1% del PIB, un nivel bajo en una comparación internacional y especialmente en la región.

Bandera de India. Foto: Yann Olvida / Wikipedia

EC – Decías entonces que India se diferencia de esa idea de las economías asiáticas volcadas al mundo. Pero, ¿qué tan cerrada es realmente la economía india? ¿Y qué exporta?

AV – No, no es una economía cerrada. La suma de exportaciones e importaciones de bienes y servicios, como una aproximación a la apertura comercial que tiene India, equivale a 45% del PIB, lo que es un nivel de apertura mayor al de China o al de Estados Unidos.

En bienes, India exportó el año pasado unos 450.000 millones de dólares, con una canasta bastante diversificada. Lo que más vende es maquinaria y electrónica, que representa un 20%, y después combustibles refinados y productos químicos y farmacéuticos, con 14% cada uno. El principal destino es Estados Unidos, con 20%, seguido de la Unión Europea y Emiratos Árabes.

Del otro lado, importa unos 750.000 millones, con lo cual tiene un déficit comercial de bienes enorme, de más de 300.000 millones de dólares anuales. Casi un tercio de lo que compra son combustibles, y su principal origen de lo que importa desde otros mercados es China.

Hasta ahora hablaba de comercio de bienes, pero la economía india tiene otra particularidad respecto a otros países asiáticos, que es que exporta casi tantos servicios como bienes. 

EC – Claro, porque cuando uno piensa en India también piensa en el software, en las empresas del mundo que tercerizan ahí sus servicios tecnológicos. ¿Y eso alcanza para compensar el déficit en bienes?

AV – Compensa buena parte, aunque no todo. India tiene un superávit en el comercio de servicios de unos 217.000 millones de dólares (5% del PIB), y eso es lo que le permite financiar parte del déficit que le deja el comercio de bienes.

Se trata básicamente de lo que decías, empresas de todo el mundo que tercerizan en India desde el desarrollo de software hasta la contabilidad o la atención al cliente. La mitad de las exportaciones de servicios de India son servicios de tecnología de la información y casi otro tercio son servicios empresariales. El principal destino, otra vez, es Estados Unidos.

EC – Ahí aparece un punto que te quería consultar, Estados Unidos es su principal socio en bienes y en servicios. Y en el último año India venía siendo señalado por la prensa internacional como uno de los países potencialmente más afectados por la guerra arancelaria de Trump. ¿Dónde quedó eso? 

AV – En agosto del año pasado Estados Unidos le aplicó a India un arancel de 50%, 25% dentro del esquema general que aplicó a todo el mundo, y otro 25% como castigo por comprarle petróleo a Rusia. En febrero se alcanzó un acuerdo que lo bajó a 18%, y hoy rige la tasa básica de 10%. El impacto en la economía terminó siendo acotado, porque los aranceles terminaron no subiendo tanto y también porque la economía no es tan dependiente de ese flujo exportador. Como decía antes, India es una economía traccionada en gran medida por su mercado interno.

En paralelo, India viene avanzando en acuerdos comerciales con otros socios: cerró hace pocos meses un tratado de libre comercio con la Unión Europea, tiene acuerdos con Reino Unido y otros países, y más recientemente, lo que comentabas al principio de que comenzó a negociar con el Mercosur para ampliar el acuerdo comercial actual.

Eso sí, el frente con Estados Unidos no está cerrado. Esta semana el Congreso aprobó un proyecto que permite poner aranceles de hasta 100% a los mayores compradores de petróleo a Rusia, entre los que está India.

De todas formas, el mayor riesgo actual para India en el frente externo no pasa tanto por lo arancelario, sino por la guerra en Medio Oriente y los precios de la energía. India importa la enorme mayoría del petróleo que consume y casi la mitad viene de Medio Oriente. En gas ese porcentaje es más extremo todavía, cerca del 80%.

EC – Alejandro, vayamos a un plano más estructural. Cuando se habla de India siempre aparece el argumento demográfico, el país más poblado del mundo, con una población joven. ¿Cuánto de esa ventaja se está aprovechando?

AV – Ahí hay dos cosas que conviene separar.

Por un lado, India tiene casi 1.500 millones de habitantes y es una población joven, con una porción muy grande personas en edad de trabajar. Eso efectivamente es una ventaja, porque hay muchas personas en condiciones de producir y pocas dependientes. Aunque, en ese sentido, hay una novedad importante, y es que en los últimos años la fecundidad cayó por debajo del nivel de reemplazo. Entonces, si bien esa ventana, ese bono demográfico, sigue abierto por varias décadas, ya tiene fecha de vencimiento.

Ahora, tener gente en edad de trabajar no alcanza. Para que eso se convierta en crecimiento, esas personas tienen que estar efectivamente trabajando, y ahí India está por debajo de sus posibilidades. La tasa de empleo es de 56%, bastante menos que otros países comparables.

El problema está sobre todo en las mujeres, probablemente asociado a factores culturales. Entre los hombres, la tasa de empleo es de 78%, un nivel alto en cualquier comparación. Pero entre las mujeres es de 32%, cuando en el mundo es 50%, y en China por ejemplo es del 60%.

Entonces, India tiene el recurso, pero lo está aprovechando a medias. Y ahí hay un potencial de crecimiento enorme, si logra incorporar a esa población al mercado de trabajo.

EC – Y para ir cerrando, después de décadas creciendo a tasas altas, ¿cómo viene evolucionando el ingreso por habitante?

AV – Si bien ha aumentado marcadamente en los últimos años, el ingreso de la población india sigue siendo muy bajo en una comparación internacional. Si lo medimos a través del PIB per cápita ajustado por paridad de poderes de compra, India está en el puesto 125 entre más de 190 países.

Algo parecido pasa con el Índice de Desarrollo Humano, que combina ingreso, educación y salud. India está en el puesto 130, y como referencia, Uruguay está en el puesto 48.

En definitiva, India es hoy el gran motor emergente de la economía mundial y tiene una macroeconomía bastante más sólida de lo que se suele suponer. Pero convive con un nivel de ingresos que sigue siendo muy bajo, y ahí está la distancia entre ser una economía grande y ser una economía rica.

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