Análisis Económico

Investigación penal a la FED y su presidente revive el debate sobre la independencia en que opera el organismo (Exante)

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Foto: AFP

ROMINA ANDRIOLI (RA): El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, informó que la fiscalía de Estados Unidos inició una investigación penal para determinar si mintió ante el Congreso cuando explicó detalles de la renovación de US$ 2.500 millones que se está realizando en la sede central del organismo.

A pesar de que suele ser mesurado en sus declaraciones públicas, el jerarca difundió el domingo un video que la amenaza de procesamiento es “consecuencia directa de fijar las tasas de interés de un modo independiente y no seguir las preferencias que tiene el presidente Donald Trump”.

El episodio reavivó el debate sobre el grado de independencia con el que opera el principal banco central del mundo, en un contexto en el que Trump deberá nominar el reemplazo de Powell, cuyo mandato termina en mayo.

Para conversar sobre estos temas estamos en contacto con Mathías Consolandich, economista de Exante.

Mathías, fueron muy llamativas las declaraciones de Powell de estos días ¿Qué impresión les dejó este episodio?

MATHÍAS CONSOLANDICH (MC): Bueno, para entender lo que pa estos días, Romina, hay que enmarcarlo en un contexto en el que desde hace tiempo Trump viene siendo muy crítico de la Reserva Federal por no haber bajado las tasas de interés más rápido.

Trump tiene una expectativa de que la economía crezca mucho en el corto plazo y para eso apunta a una moneda más competitiva y a reducir el costo del crédito.

Por supuesto que eso no es algo trivial, porque hay que cuidar el frente inflacionario. Pero ante la negativa de la Fed de ir a tasas más bajas, Trump fue subiendo el tono de sus críticas durante el último año, incluso amenazando explícitamente con remover a Powell de su cargo. En los últimos meses esa tensión parecía haberse atenuado, pero ahora aparece esta amenaza de procesamiento judicial que generó dos hechos inéditos.

Por un lado, que el propio Powell saliera públicamente a decir que está siendo objeto de un apriete político y a reafirmar que las decisiones se seguirán tomarán en función de las condiciones económicas de cada momento y no por instrucciones políticas.

Y por otro lado, el respaldo explícito que recibió de once presidentes de otros bancos centrales, incluidos Europa, Reino Unido, Japón y Brasil.

Ese apoyo habla de que lo que ocurrió, se interpretó como una señal clara de que la independencia de la Reserva Federal está siendo puesta en cuestión, o al menos está amenazada. Y que eso, además, trasciende una disputa doméstica, sino que tiene implicancias globales.

RA: ¿A qué te referís con eso Mathías? ¿Por qué es tan importante la independencia de la Fed?

MC: En primer lugar, porque la independencia es un pilar central en el manejo de la política monetaria de Estados Unidos y el control de la inflación.

Le da a la Reserva Federal credibilidad y previsibilidad, porque sus decisiones se toman con criterios técnicos y no políticos. Y eso es clave para mantener ancladas las expectativas de inflación.

Entonces, en momentos donde aumentan los riesgos inflacionarios, parte de las presiones se amortiguan porque el mercado piensa que la Fed va a hacer lo que sea necesario y subirá las tasas de interés, aunque eso tenga un costo político por el impacto negativo de corto plazo sobre la actividad económica.

Cuando esa independencia se erosiona, la política monetaria pierde efectividad y crece el riesgo de que se desanclen las expectativas. Eso, paradójicamente, hace necesario mantener tasas de interés más altas en el largo plazo para contener la inflación.

Por eso la independencia es un activo muy importante para cualquier Banco Central. Pero en este caso, Estados Unidos es el emisor del dólar y de los activos considerados seguros que están en el centro del arreglo financiero internacional, por lo que las consecuencias de poner en cuestionamiento la independencia de la Fed son globales.

RA: De todos modos, Trump parece firme en su intención de incidir en las decisiones de la Fed. ¿Se espera que finalmente lo remueva a Powell?

MC: Me parece, Romina, que a esta altura la discusión sobre si Trump lo remueve o no de la presidencia de la Reserva Federal ya no es la más relevante, porque el mandato de Powell termina en mayo de este año.

El foco hoy está puesto en quien va a ser su sucesor a partir de ese momento. Recordemos que es un cargo que propone el presidente de Estados Unidos y ratifica el Senado.

RA: ¿Y cuáles son los nombres que se manejan? ¿Qué perfil tienen los principales candidatos?

MC: Hoy hay dos nombres que aparecen con probabilidades bastante similares de ser propuestos, tanto por lo que ha dejado entrever Trump como por lo que reflejan los mercados de apuestas que son Kevin Hassett y Kevin Warsh.

Hasset es doctor en economía por la Universidad de Pensilvania y actualmente dirige el Consejo Nacional de Economía (que es el órgano que coordina los lineamientos de política económica del gobierno). Desde ese rol, defendió la agenda económica de Trump, se mostró a favor del aumento de aranceles y de los recortes de impuestos a pesar del alto déficit fiscal. En materia monetaria, viene sosteniendo que la Fed tomó decisiones influida por factores políticos y que existe mucho margen para recortar las tasas.

Warsh, en cambio, fue gobernador de la Reserva Federal entre 2006 y 2011 y previamente asesor económico de Bush. Actualmente se desempeña en el ámbito académico y también indicó que hay lugar para seguir flexibilizando la política monetaria.

Se espera que la decisión se tome en los próximos días. Tump dijo que el próximo presidente de la Fed debería consultarle sobre los movimientos de tasas y que “la lealtad y la disposición a bajarlas agresivamente son criterios necesarios para el cargo.

Eso no quiere decir que quien termine siendo nominado vaya a necesariamente a seguirle el juego a Trump, pero que este tipo de declaraciones dificultan que los mercados los perciban como personas independientes.

RA: Vayamos a eso Mathías, ¿cómo han sido las reacciones en los mercados financieros de estos días?

MC: Hasta ahora no se vieron movimientos significativos en los mercados, ni en la bolsa, ni en el dólar, ni en otras variables financieras relevantes.

Por ejemplo, las expectativas de inflación tuvieron un pequeño incremento, pero siguen ancladas en 2,3% para un horizonte de 5 años. Tampoco hubo cambios en las tasas de los bonos del Tesoro a plazos largos, la T-30 está en 4,8%.

Además, la trayectoria implícita de la tasa de referencia en la curva de contratos a futuros tiene la misma senda de recortes moderados que había previo a este episodio (de dos rebajas de 25 pbs en 2026). Y eso probablemente tiene fundamento en el debilitamiento que se ha observado en el mercado de trabajo norteamericano y no en una expectativa de que la Fed pierda su independencia.

RA: Pero, si Trump puede sustituir a Powell por un candidato nominado por él, ¿Por qué el mercado no está reaccionando como que hay una crisis inminente?

MC: A nuestro juicio, porque las decisiones de política monetaria en Estados Unidos se toman por consenso y no dependen exclusivamente de quien preside la Fed.

Es probable que el próximo presidente considere adecuado bajar las tasas más de lo que hoy descuentan los mercados, ya sea por razones técnicas o por alinearse a las preferencias de Trump.

Pero hay que tener presente que las decisiones de tasa se aprueban por mayoría simple de un total de 12 votos entre los integrantes del Comité de Mercado Abierto. Siete corresponden a los miembros del directorio, que tienen mandatos largos de 14 años, y los otros cinco a presidentes de bancos regionales que van rotando. Por lo tanto, cambiar al presidente no implica tener un control absoluto en las decisiones que adopta el organismo.

Con esto no quiero decir que quien lidera la Fed no sea una figura clave en su conducción ni en la comunicación que hace a la formación de expectativas.

Más allá de la trayectoria de tasas que se termine consolidando, la señal más importante para los mercados y la configuración del escenario financiero internacional será si la Reserva Federal continuará operando con el mismo grado de independencia del Poder Ejecutivo con el que lo viene haciendo en las últimas décadas. Si esa percepción cambia, cabría esperar que los impactos en los mercados sean mucho más significativos.

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