

Foto: Presidencia
Auspicia: BBVA, McDonald’s, Bodega Cerro Chapeu y UPM
Una de las opciones más prometedoras para disminuir las emisiones de gases invernaderos en el mundo, es la producción de biocombustibles. ¿En qué se encuentra Uruguay actualmente en esta materia?
Según un informe presentado por ALUR (Alcoholes del Uruguay) la semana pasada que analiza, justamente, el impacto de los biocombustibles en la emisión de gases de efecto invernadero, la mezcla de bioetanol permite ahorrar unas 120.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) por año en nuestro país, lo que equivale a sacar unos 46.000 vehículos de circulación.
La integración de los biocombustibles a la matriz energética nacional se formalizó dentro de la Estrategia de Política Energética 2005–2030, presentada en 2008. Este plan apostó por la diversificación de fuentes energéticas y por una transición hacia las energías renovables, visión que se consolidó en 2010 con un acuerdo multipartidario aprobado por el Consejo de Ministros, transformando la estrategia en una verdadera política de Estado.
En ese contexto, se propuso impulsar la producción nacional de biocombustibles mediante proyectos capaces de generar, además, coproductos de alto valor agregado —como alimentos para animales, biofertilizantes o energía eléctrica— buscando minimizar la competencia por el uso del suelo y del agua con la producción de alimentos.
Profundizamos en el presente y futuro de los biocombustibles en La Mesa Verde. Para eso Romina Andrioli conversó con:
Claudia Lareo
- Ingeniera química
- Profesora titular y jefa del Departamento de ingeniería bioquímica y bioprocesos del instituto de ingeniería química de la facultad de ingeniería
- Tiene un Phd en el Chemical Engineering Department de la Universidad de Cambridge en Inglaterra


Guillermo Siri
- Ingeniero agrónomo
- Trabaja en manejo de suelos y bioenergía en la Facultad de agronomía Udelar y en la EEMAC (Estación Experimental «Dr. Mario A. Cassinoni») en Paysandú














