
Foto: Universidad Católica del Uruguay
La Tertulia de los Viernes con Alejandro Abal, Víctor Ganón, Juan Grompone y Teresa Herrera
Solemos asociar la formación universitaria a la juventud, a esa etapa de la vida en la que muchas personas eligen estudiar para construir un proyecto profesional e insertarse luego en el mercado laboral.
Sin embargo, cada vez más, las personas mayores de 60 años vuelven a estudiar, ya sea para retomar carreras abandonadas, comenzar nuevas capacitaciones o participar de espacios educativos no formales.
Según datos de la Universidad de la República (Udelar) que publicó en el fin de semana el diario El País, en los últimos cuatro años el número de este tipo de ingresos aumentó notoriamente pero además se amplió la cantidad de carreras escogidas por adultos mayores. Por ejemplo, en 2025 ingresaron 176 personas mayores de 60 años para cursar 48 carreras cuando, en 2022, habían sido 116 los inscriptos para cursar 40 carreras.
Por su parte, la Universidad Católica lanzó en octubre del año pasado el programa UCU Sénior, imaginando que tendría entre 20 y 30 estudiantes, pero la respuesta fue mucho mayor. Su director, Facundo Ponce de León dijo que lo ocurrió “fue una locura” y llevan ya “más de 300 membresías”
El fenómeno ocurre en paralelo a un cambio demográfico profundo al que no es ajeno nuestro país. La expectativa de vida aumentó, la jubilación ya no significa necesariamente el cierre de la vida activa y cada vez más personas llegan a esta etapa con más años de formación, más autonomía y nuevas inquietudes culturales e intelectuales.















