
Foto: "Sweep it under the carpet" (2006) de Banksy
La Tertulia de los Viernes con Ana Ribeiro, Marcia Collazo, Juan Grompone y Víctor Ganón.
¿Han escuchado hablar de Banksy?
Banksy es uno de los artistas urbanos más influyentes del arte contemporáneo. Comenzó a hacerse famoso en la escena del graffiti de Reino Unido en los años noventa con intervenciones callejeras de fuerte contenido político y una práctica artística marcada por el anonimato como principio. A lo largo de las décadas, su trabajo ha captado la atención de las calles y del mercado global del arte, alcanzando precios millonarios en subastas y generando un fenómeno cultural en el que la identidad del autor, deliberadamente oculta, forma parte constitutiva de la obra.
Esta semana una investigación de la agencia de noticias Reuters, afirma haber identificado a Banksy como Robin Gunningham, un hombre nacido en Bristol. El informe reconstruye su identidad a partir de documentos policiales, registros judiciales y coincidencias biográficas. La publicación de su supuesta identidad ha despertado un gran debate.
En una columna de Martín Pando en El Observador titulada “No necesitábamos saber quién es Banksy”, el autor dice: “El anonimato de Banksy no es un capricho ni una estrategia de marketing, aunque funcione como ambas cosas. Es una decisión artística de primer orden: la elección de que la obra hable por sí misma, sin el filtro de la biografía del autor. (…) Te enfrentás al mensaje sin mediación. Esa limpieza es rara y es valiosa. La biografía, en el arte contemporáneo, se convirtió en un ruido que muchas veces ahoga a la obra. Banksy eliminó ese ruido. Ahora Reuters quiere reintroducirlo.”
Y se pregunta: “¿Qué ganamos sabiendo que Banksy se llama Robin Gunningham? ¿Entendemos mejor Girl with Balloon? ¿Vemos algo nuevo en los murales de Gaza? ¿Decodificamos algún mensaje que antes era opaco? No. La identidad civil del artista no aporta absolutamente nada a la comprensión de la obra. Lo que sí hace es satisfacer un apetito que el propio arte de Banksy diagnosticó hace décadas: la compulsión por consumir personas en lugar de ideas.”
Viene de: La historia de 18 de Julio: ¿Por qué es nuestra principal avenida?















