
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
Luego de meses en los que el gobierno enfrentó una caída en la evaluación de la opinión pública y, dentro del Frente Amplio, se señaló la falta de políticas concretas para mostrar, la administración de Yamandú Orsi celebró dos novedades para exhibir en los últimos días.
La primera es la baja de la pobreza. En el primer semestre de 2026, el indicador pasó de 17,7% a 14,8% de la población. Cuando se conocieron los datos, el jueves pasado, Orsi escribió: “95.000 personas menos bajo la línea de pobreza que un año atrás. Decidimos poner primero a la gente; hoy los datos muestran que estamos avanzando”. También destacó que la indigencia bajó de 1,8% a 1,2%.
Según reconstruyó El Observador del Consejo de Ministros de este lunes, en el encuentro el presidente respaldó el trabajo de sus secretarios de Estado y presentó las cifras del Instituto Nacional de Estadística como una reafirmación del rumbo. Orsi sostuvo —según el matutino— que poner ese resultado sobre la mesa era importante para una gestión que se define como “de izquierda” y “progresista”.
La segunda novedad fue destacada por el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, el lunes pasado cuando terminó el Consejo, y fue el envío al Parlamento de un proyecto de ley para crear una causal de retiro anticipado a los 60 años, una promesa de campaña que ahora empieza su recorrido legislativo y que ya recibió cuestionamientos de blancos y colorados.
Con estos dos anuncios, el gobierno busca mostrar resultados y cumplir compromisos. A ellos, dirigentes frenteamplistas suman en sus apariciones públicas otros logros que reivindican: la creación de 40.000 puestos de trabajo, el aumento real de los salarios y las pasividades, y el mantenimiento de la inflación bajo control.
















