
Foto: Alberto Pizzoli / AFP
Este lunes el Vaticano confirmó de forma oficial que el papa León XIV visitará Uruguay los próximos 6, 7 y 8 de noviembre, tal y como se había previsto en un principio. La Iglesia Católica del Uruguay señaló a través de su página web que “Los últimos controles médicos indican que el Santo Padre continúa recuperándose favorablemente y que no existen contraindicaciones para emprender el viaje”.
Esta comunicación despejó las dudas sobre una posible modificación de la agenda del pontífice en nuestro país, que incluye actividades en Montevideo, Florida y Paysandú.
Por su parte, el propio papa expresó en sus redes sociales que lo llena de “alegría” regresar al continente en el que ha vivido “tantos momentos” de su vida, y agregó: “Que este viaje sea una ocasión para abrir nuestros corazones los unos a los otros, fortalecer nuestra comunión como hermanos y hermanas, y renovar nuestro compromiso de anunciar el Evangelio con alegría”.
La expectativa en nuestro país es muy grande: en apenas tres horas se agotaron las entradas gratuitas para la vigilia del sábado 7 en la noche, en el Estadio Centenario. Para quienes no consiguieron localidades habrá una pantalla gigante en el exterior.
Por otro lado, se habilitaron 6.000 entradas adicionales para la misa que tendrá lugar el domingo 8 de mañana en Florida.
Consultoras de opinión pública como Cifra o Equipos han hecho sondeos en estos meses de cara a esta visita.
Una encuesta de Equipos, realizada entre el 11 y el 31 de agosto sobre “¿Con qué ánimo recibirá el país al papa?”, encontró que, en términos generales, el juicio que los uruguayos tienen sobre León XIV es positivo. La mitad de la población manifiesta una opinión favorable y solo uno de cada siete tiene una opinión negativa.
Consultados sobre su predisposición a participar en las diferentes instancias —cuando aún no había información muy específica sobre la agenda concreta—, aproximadamente uno de cada diez uruguayos (9%) manifestó tener intenciones de concurrir en forma presencial a alguna de las actividades que se celebrarán, y tres de cada diez dijeron que en principio no concurrirían, pero que les interesaría seguir la visita a través de los medios de comunicación o redes sociales.
Por otro lado, la consultora Cifra se concentró en la religiosidad en Uruguay. Según su relevamiento, se considera católico el 33% de los adultos, mientras que 28% cree en Dios sin sentirse cercano a una religión y otro 28% se define como agnóstico o ateo.
¿Qué dicen los tertulianos? En un país como el nuestro, laico y diverso, ¿qué significa esta visita para quienes la esperan como un acontecimiento religioso?
¿Cómo se puede leer esta aprobación generalizada de su visita más allá de las creencias individuales?

















