
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, agradeció ayer a su par uruguayo, Yamandú Orsi, por las felicitaciones que le transmitió tras su victoria en las elecciones presidenciales del domingo. A través de sus redes sociales, Lula destacó la conversación telefónica que mantuvo con Orsi y afirmó que el resultado electoral representó un triunfo de la democracia, el multilateralismo y la paz.
“Muchas gracias por las felicitaciones, presidente Yamandú Orsi, con quien hablé por teléfono ayer”, expresó el mandatario brasileño. Además, reafirmó su intención de continuar trabajando junto al gobierno uruguayo. “Seguiremos juntos en la lucha por más justicia social e integración regional con prosperidad compartida”, manifestó.
Orsi fue uno de los primeros mandatarios en felicitar a Lula después de que se confirmara su reelección, con el 51,74% de los votos válidos frente al 48,26% obtenido por el candidato opositor Flávio Bolsonaro.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, indicó que Orsi y Lula tienen previsto encontrarse durante la cumbre del Mercosur, que se celebrará el 4 de diciembre en Montevideo, aunque no descartó que puedan reunirse antes.
Lubetkin resaltó la amistad entre ambos presidentes y señaló que el domingo mantuvieron una conversación de carácter afectuoso. El canciller agregó que Lula es una de las figuras más “importantes” para la región en este siglo.
“Primero, no hay antecedentes de un presidente de Brasil que haya triunfado cuatro veces. No hay antecedentes de un candidato que haya perdido el primer turno y haya ganado en el segundo. Creo que hay muy pocos antecedentes, si lo hubiera, de la cantidad de centenares de miles que se movilizaron en este periodo. La verdad que sin duda se ha transformado en una de esas figuras históricas de referencia, por el cual se hablará por mucho, mucho tiempo en nuestra región”.
La Mesa Política Nacional del Frente Amplio expresó su satisfacción por la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva como presidente de Brasil y calificó el resultado del balotaje como una victoria histórica de las fuerzas de izquierda y progresistas.
A través de una declaración difundida ayer, la coalición oficialista felicitó al mandatario brasileño y sostuvo que el resultado electoral representa un fortalecimiento de la democracia, la soberanía y las aspiraciones de justicia social en la región.
El Frente Amplio también destacó la trayectoria política de Lula y su papel en la implementación de políticas destinadas a combatir la pobreza, ampliar el acceso a la educación y promover la inclusión social. La fuerza política consideró que el respaldo obtenido en las urnas reafirma la vigencia del proyecto político encabezado por el mandatario brasileño y su propuesta de desarrollo e integración regional.
Por otra parte, el oficialismo uruguayo manifestó su respaldo a la intención del gobierno de Yamandú Orsi de profundizar las relaciones diplomáticas, comerciales, sociales y culturales con Brasil. En ese sentido, sostuvo que la reelección de Lula abre oportunidades para fortalecer la cooperación bilateral y la integración latinoamericana. Además, reafirmó su compromiso de trabajar junto a otras fuerzas de izquierda y progresistas de la región para impulsar iniciativas comunes.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, que el domingo estuvo presente en el comando de Lula en San Pablo, aseguró que la victoria del dirigente del PT fue “conmovedora”.
“Es muy significativo el protagonismo popular, el papel que jugó. Es decir, que la gente fuera a buscar el voto a voto para entender de qué se trata, porque no es sólo una disputa de redes sociales, también es una disputa de voto a voto territorial. Y en esa disputa territorial, Lula y la esperanza del pueblo brasilero fue capaz de vencer al odio y al miedo que generó el discurso de Bolsonaro. Entonces, para cualquier demócrata, yo creo que tiene que haber una satisfacción de que la democracia ganó en Brasil y para los que somos de izquierda, de que la izquierda volvió a ganar en Brasil”.
El senador del Partido Colorado, Andrés Ojeda, por su lado, cuestionó los resultados que ha tenido hasta ahora la “amistad” que el presidente Yamandú Orsi dijo tener con Lula.
Ojeda sostuvo que Uruguay realizó esfuerzos sin obtener beneficios a cambio. Señaló que el país necesita ampliar sus acuerdos comerciales y atraer inversiones, por lo que consideró necesario evaluar los resultados concretos del vínculo con Brasil.
“Bueno, hasta ahora de esa afinidad y amistad como del presidente no hemos obtenido absolutamente nada. Hemos dado un montón y no hemos recibido nada, ¿No? O sea, hemos seguido todas las órdenes de Brasil hasta ahora, esa es la verdad, el Uruguay ha hecho todo y no ha recibido nada en contrapartida. Y lo que sí nos vendría bien, como decíamos, es que el Mercosur se pueda flexibilizar, que el Uruguay pueda tener acuerdos geoparciales propios, no siempre tan atado al bloque. Brasil ha sido siempre muy contrario a eso”.
Por su lado, el el expresidente Julio María Sanguinetti calificó la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil como un “enorme triunfo personal” del mandatario, quien logró revertir el resultado de la primera vuelta mediante una campaña que movilizó a los abstencionistas y despertó temores sobre una eventual eliminación de las políticas sociales por parte de Flávio Bolsonaro.
Sin embargo, advirtió a El País que Lula enfrentará una situación económica compleja, debido al elevado déficit fiscal y al endeudamiento brasileño, que podrían obligarlo a aplicar medidas de ajuste con posibles repercusiones cambiarias para Uruguay.
Sanguinetti también pronosticó que el Mercosur continuará estancado por las diferencias entre Lula y el presidente argentino Javier Milei, aunque consideró que la reelección del brasileño permitirá mantener las buenas relaciones bilaterales con Uruguay.
Por su parte, la senadora nacionalista Graciela Bianchi, que aclaró que no simpatiza con Bolsonaro, expresó críticas severas hacia Lula y las políticas económicas de su gobierno. Cuestionó el crecimiento del endeudamiento brasileño y atribuyó los problemas económicos del país a medidas que calificó de populistas.
“No me gusta Bolsonaro, pero de alguna manera hay que frenar el Foro de San Pablo, que es el que ha llevado no solamente a América, sino a Europa, en algunos países, especialmente España, a una situación insostenible. Porque si ustedes ven los números de Brasil. La deuda externa sobre el PBI es impresionante, porque es una política populista. Salen a repartir plata, que fue lo que hizo Lula”.
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