

Una imagen llamativa comenzó a circular en las redes sociales en medio de las protestas estudiantiles en Francia: el popular personaje de la Pantera Rosa en distintas situaciones en la calle. Se lo veía desafiando a la policía, huyendo de camiones antidisturbios o incluso siendo detenido por las autoridades.
Las distintas escenas acumularon millones de reproducciones y el personaje se convirtió en un símbolo de resistencia con el que se generó mucha identificación en las redes.
Sin embargo, varias agencias internacionales de noticias investigaron y concluyeron que las imágenes no correspondían a un episodio real —es decir, no había una persona disfrazada de la Pantera Rosa en todos esos lugares—, sino que habían sido generadas con inteligencia artificial.
Se detectaron inconsistencias en el escudo del vehículo policial y cambios en el bigote del disfraz cuando se comparaba entre distintos fotogramas. Otros verificadores también identificaron marcas de agua digitales y rastrearon el origen hasta dar con una cuenta de Instagram dedicada a difundir imágenes creadas con IA. Su creador explicó que se trataba de un proyecto artístico y que no esperaba que se viralizara.
¿Es posible ponerse de acuerdo sobre hechos objetivos si no sabemos si son reales o no?

















