
Foto: adhocFotos
La Tertulia de los Lunes con Matías Bordaberry, Gabriel Budiño, Pablo Díaz y Teresa Herrera
El ministro del Interior, Carlos Negro, dispuso el jueves pasado cambios en la cúpula policial, a partir de un “monitoreo permanente” que, según destacó, se realiza de las necesidades en materia de seguridad. La medida se conoció en medio de una serie de homicidios y balaceras registrados en distintos puntos de Montevideo durante las últimas semanas.
El principal cambio será en la Jefatura de Policía de Montevideo. Alfredo Clavijo, hasta ahora subdirector nacional de Policía, pasará a ocupar ese cargo en lugar de Pablo Lotito, que será trasladado a la Dirección de Investigaciones de la Policía Nacional.
Además, Julio Sena asumirá como subdirector nacional de Policía. También habrá cambios en la Guardia Republicana, donde Fabián Monzón sustituirá a Angelina Ferreira, y en Asuntos Internos, donde Julián Abraham reemplazará a Alberto González.
Hoy, el ministro Negro explicó aquí En Perspectiva a qué obedecen estos cambios:
"Una política pública de seguridad, como es la que tiene a su cargo el Ministerio Interior, necesita de una permanente evaluación y monitoreo. Concebir la seguridad pública como algo estático, donde se toman decisiones y se hacen nombramientos al principio del período y se espera los cinco años de gobierno para luego evaluar cómo fue, no existe ni en Uruguay ni en ninguna parte del mundo. Se requiere efectivamente que haya un seguimiento cercano de los resultados y cómo se va desenvolviendo en cada territorio, la presencia policial y los aspectos que atañen a seguridad. Por eso, evaluar el comportamiento y el rendimiento de determinados funcionarios a cargo de determinadas unidades es parte de la gestión y es un eje fundamental de lo que nosotros planteamos en el Plan Nacional de Seguridad Pública, que es precisamente evaluar, monitorear y trabajar siempre en función de la evidencia qué nos dicen los datos y profundizar o ajustar algunas perillas".
Desde la oposición estos cambios fueron criticados. Dirigentes blancos y colorados dijeron que esta resolución no resolverá la inseguridad y agregaron que el problema es el propio ministro.
El senador del Partido Nacional, Javier García, aseguró que remover a los jefes policiales es una forma del ministro Carlos Negro de "fugar de su responsabilidad política e institucional".
Para el exministro de Defensa, la crisis de seguridad no se soluciona con cambios técnicos, ya que la Policía es una estructura vertical que depende exclusivamente de las directivas políticas. "El problema es que la silla del ministro está vacía. El ministro no existe, no se ejerce el mando político", sentenció García en declaraciones a la prensa.
El senador colorado Andrés Ojeda dijo que los cambios realizados en la Policía son una “confesión de fracaso” y reclamó un cambio de políticas sustantivas.
"Cambian a todos menos al ministro como si los simples cambios de nombre dentro del Ministerio significaran algo más que cambio de nombres. Yo pensé que con semejante reestructura de las cúpulas podía venir, debería venir seguramente algún anuncio de cambio de política sustantiva y eso no vino", manifestó.
Y añadió: "Es un mero cambio de nombres y, a parte es una confesión de fracaso, rota los nombres porque algo no está funcionando bien".
Continúa en: El fútbol y nosotros, los uruguayos















