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¿Por qué Uruguay es caro en dólares? Pablo Rosselli planteó una agenda de reformas necesarias

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En Perspectiva · La Mesa – Lunes 02.02.2026 – ¿Por qué Uruguay es caro en dólares? Pablo Rosselli planteó cuál es la agenda de reformas necesarias

La Tertulia de los Lunes con
Martín Bueno, Miguel Brechner,
Guillermo López y Lucía Zapata

La Tertulia de los Lunes con Martín Bueno,Miguel Brechner, Guillermo López y Lucía Zapata.

¿Por qué Uruguay es caro en dólares?

Ese fue el tema que el economista Pablo Rosselli dejó para el final en el análisis económico especial que realizamos con él el miércoles pasado (28 de enero) para examinar la reacción del gobierno ante la caída fuerte que el tipo de cambio había mostrado la semana anterior y que había llevado el dólar a $ 37.45, el menor valor desde el 31 de julio de 2023.

El lunes el Banco Central decidió bajar la Tasa de Política Monetaria en 100 puntos básicos, de 7.65% a 6.5% anual, anticipó que está dispuesto a intervenir en el mercado de cambios, y el martes el Ministerio de Economía informó sobre algunas medidas que preparan su cartera y las empresas públicas para incidir en el precio del dólar.

En la entrevista Rosselli comenzó examinando el contexto internacional de caída del valor del dólar pero ya en ese momento aclaró que esa era solo una de las razones de la baja que se estaba dando en el mercado local. Luego se refirió a los anuncios del Banco Central y el Ministerio de Economía. Y finalmente dedicó un capítulo aparte a los problemas de competitividad que caracterizan a Uruguay, cuáles son sus causas de fondo y qué medidas sería necesario adoptar para corregir ese lastre.

Rosselli aseguró que este es un problema que nuestro país arrastra de hace muchos años.

Y en cuánto a los motivos mencionó varios:

Hay factores macroeconómicos, que se corrigen con políticas macroeconómicas, y factores microeconómicos, que requieren reformas.

Por un lado, se mantuvo por varios años una política monetaria contractiva, desde 2022 en adelante, que era necesaria para bajar la inflación pero seguramente afectó el tipo de cambio.

Pero la discusión macroeconómica no se acaba allí. En los últimos 10 años tuvimos un fuerte aumento del gasto público en términos reales.

En 2014 el gasto público del gobierno central ascendía a 27,4% del PIB; en 2025 llegó a 31,1% del PIB. Se trata de un gasto de mala calidad, que tiene problemas de composición y que no ha parado de crecer en términos reales y en relación al PIB. Esa expansión del gasto público conduce a un encarecimiento de la economía uruguaya.

Después puso el foco en los Consejos de Salarios. En la comparación 2025 vs 2014 los salarios reales acumularon una suba de 11,5%. La productividad de la economía (PTF en jerga economistas, que mide cuánto más producimos con la combinación de trabajo y capital) creció 0%.

Además, dijo que son relevantes las distorsiones a la competencia en el mercado interno, la muralla de aranceles y regulaciones que afectan a las importaciones y problemas de ineficiencia en empresas públicas que afectan a las tarifas.

Finalmente, enumeró la agenda de cambios que habría que encarar:

"Próxima ronda de negociación salarial debería asumir que sin aumento de la productividad no hay espacio para más suba del salario real. Digo esto y al instante recuerdo que lejos de este diagnóstico, en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) están analizando promover una reducción de la jornada laboral, y algunas medidas en esa dirección se han tomado en algunas reparticiones del sector público.

Próximas rendiciones de cuentas deberían tener incremento cero del gasto público en términos reales.

Es necesario introducir competencia en numerosos mercados (por ejemplo, distribución de combustibles), mejorar la regulación en mercados donde la competencia es inexorablemente limitada (en salud, en puertos), reducir regulaciones y trabas a las importaciones.

Precisamos más eficiencia en las empresas públicas; tenemos que mejorar la regulación de las tarifas del sector eléctrico; Ancap no puede seguir produciendo cemento a pérdida y subsidiando el consumo de supergas con cargo a los consumidores.

Para abrir la economía al mundo hay que bajar aranceles. Uruguay recauda 800 millones de dólares por año en aranceles y tasa consular. Si finalmente celebramos acuerdos con la Unión Europea y Transpacífico perderemos esos ingresos en pocos años; si eso no avanza, deberíamos reducir unilateralmente esos aranceles. Hay que pensar en fuentes de ingresos alternativas.

Finalmente, como sociedad debemos lograr discutir mejor sobre la magnitud, composición y calidad del gasto público. Es un tema difícil porque involucra preferencias políticas muy disímiles pero además porque no hay convicción de esa necesidad. El gobierno anterior asumió con una “promesa” en las elecciones de que bajaría el gasto público en US$ 900 millones (1,4% del PIB de aquel momento) y terminamos con un gasto público en 2025 (que esencialmente recoge las decisiones de la administración anterior) 1,3% del PIB mayor".

Este planteo de Pablo ha dado mucho que hablar en estos días. ¿Cómo lo observaron los contertulios? Él se mostraba bastante pesimista: “Cuando miramos de qué están discutiendo nuestros dirigentes políticos, vemos bastante poco de esto”.

Continúa en: Venezuela: Delcy Rodríguez anunció una Ley de Amnistía


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