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La Tertulia de los Miércoles con
Valentina Arlegui, Leonardo Costa,
Juan Erosa y Lucía Zapata

Este domingo, Luis Fernando Fernández Albín, imputado por narcotráfico, lavado de activos y contrabando, inició una huelga de hambre reclamando que cese el aislamiento en que se encuentra detenido, bajo un régimen especial del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
Luego, con el correr de las horas, otros reclusos del Penal de Libertad se sumaron a la medida, solicitando el traslado de Fernández Albín. Desde el Ministerio del Interior interpretaron la protesta como una reacción a la desarticulación de la organización criminal “Los Albín”.
En declaraciones a La Diaria, su abogada, Paula Gutiérrez, detalló que su defendido permanece aislado, sin contacto con otros reclusos, con una única visita semanal de una hora y sin visitas conyugales, y advirtió sobre los efectos del aislamiento prolongado en la salud mental. La defensa presentó un hábeas corpus, que fue rechazado por la Justicia. Fernández Albín se encuentra recluido en una unidad de máxima seguridad, bajo un régimen extraordinario que contempla aislamiento, control estricto de comunicaciones y limitaciones en las visitas.
Desde el oficialismo, el senador del Frente Amplio Daniel Caggiani señaló en redes sociales: “Ante los intentos de presión indebida a las autoridades del Instituto Nacional de Rehabilitación y del Ministerio del Interior por parte de uno de los narcotraficantes más pesados del país el sistema político todo debería respaldar a las autoridades ministeriales. Hay un silencio atronador sobre el tema.”
Por su parte, el exministro del Interior Luis Alberto Heber afirmó, también en redes, escribió: “El inicio de una huelga de hambre por parte de Fernández Albín (peligroso narcotraficante y jefe de una poderosa organización) preocupa al gobierno por un posible motín carcelario. Sería inaceptable que el Ministerio del Interior cediera frente a estas amenazas. Volvería inservibles las cárceles de máxima seguridad y dejaría un antecedente peligroso porque frente a presiones de este tipo, quedaría claro que quien manda en los penales son los presos”
¿Cómo vieron este asunto nuestros contertulios?
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