
Foto: Gentileza de Mercedes Sayagués
El pasado 10 de setiembre, detuvieron en el puerto de Durban un cargamento de cinco árboles baobabs enormes que viajaban desde un vivero de Pretoria, en Sudáfrica, hacia Inglaterra sin contar con la documentación adecuada. En el país africano, estos árboles están protegidos.
Este caso ilustra una nueva moda de lujo entre personas millonarias que consiste en comprar árboles centenarios para tener en el jardín de sus mansiones.
¿Por qué son demandados estos árboles antiguos? ¿Qué podría pasar si la demanda de ejemplares se extiende? ¿Qué consecuencias tiene quitar estos árboles a sus comunidades?
Romina Andrioli conversó con Mercedes Sayagués, nuestra columnista de Mirando a África.















