
La visita del papa León XIV a Uruguay, prevista para los días 6, 7 y 8 de noviembre, empieza a sentirse como un acontecimiento que va más allá de la agenda de la Iglesia.
En estos días crece la expectativa: se habla de los preparativos, de los encuentros que tendrá el pontífice y de lo que puede significar recibirlo en el país.
Para muchos católicos será una oportunidad de vivir de cerca un momento largamente esperado; para otros, también una invitación a escuchar y a preguntarse qué lugar ocupan hoy la fe, la Iglesia y sus mensajes en la vida pública.
Y hay una pregunta que acompaña esa expectativa: ¿qué tiene esta visita para despertar tanto interés? ¿Es la relevancia de la figura del papa, la posibilidad de verlo en persona, el momento que atraviesa la Iglesia, o también la personalidad de León XIV y las ideas que ha venido poniendo sobre la mesa?
¿Qué puede dejarle esta experiencia a Uruguay, más allá de los días de la visita?
Para pensar en estas preguntas y en lo que significa recibir al pontífice, conversamos con tres católicos que siguen con entusiasmo lo que ocurrirá en nuestro país.
Romina Andrioli conversó con:


















