

Presenta: Lenovo
Foto: Dominio Público
Existe la posibilidad de que en un futuro podamos conectar nuestro cerebro a dispositivos externos para depositar allí nuestros pensamientos o nuestros recuerdos ¿Quién asegura que tengamos derechos sobre nuestra propia identidad?
El desarrollo de las neurotecnologías abre nuevas posibilidades en el ámbito de la salud, la investigación científica y la interacción entre humanos y sistemas tecnológicos.
Estas herramientas permiten registrar e intervenir en la actividad cerebral, generando avances relevantes por ejemplo en pacientes tetrapléjicos o con ELA, pero también plantean desafíos inéditos vinculados a la privacidad mental, la identidad personal, la libertad cognitiva y la protección frente a usos indebidos de datos neuronales.
En este contexto, la Presidencia de la Cámara de Representantes, en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), llevó a cabo ayer el Foro de Bioética y Nuevas Tecnologías denominado “Neurotecnologías y Neuroderechos: Desafíos éticos para la libertad, la privacidad y la identidad en la era del cerebro conectado”.
En el espacio de Disrupción, Tecnología e Innovación, Romina Andrioli conversó con
Miguel Pastorino
- Coordinador de la Mesa de Filósofos
- Doctor en Filosofía
- Especialista en Bioética

Pedro Maldonado
- Doctor en Fisiología. Universidad de Pennsylvania, EE.UU.
- Neurobiólogo
- Magíster en Ciencias Biológicas, mención Fisiología. Universidad de Chile
- Especialista en Bioética
















