
El gobierno enviará al Parlamento un proyecto de ley para habilitar una nueva causal de retiro anticipado a partir de los 60 años, para quienes tengan 30 años de aportes a la seguridad social. La edad normal de retiro seguirá siendo 65 años y la opción será voluntaria.
En entrevista con Emiliano Cotelo en En Perspectiva, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim, explicó que el suplemento solidario tendrá un papel importante en el monto que recibirán los trabajadores de menores ingresos que opten por jubilarse antes. “Es un componente que hoy cobra un tercio de los jubilados, aproximadamente”, dijo.
El suplemento fue creado por la reforma previsional aprobada en 2023 y complementa los ingresos de quienes recibirían una jubilación por debajo de determinados mínimos. “Lo perciben aquellos que tienen trayectorias de ingresos más vulnerables”, señaló Arim. Añadió que “es bien importante para asegurar jubilaciones mínimas” con un nivel adecuado de suficiencia.
El sistema previsional uruguayo, explicó, está compuesto por tres pilares: el suplemento solidario, el régimen de reparto —que incluye las jubilaciones del Banco de Previsión Social— y el ahorro individual, asociado principalmente a las AFAP. La propuesta del Poder Ejecutivo modifica el régimen general y combina cambios en los pilares solidario y de reparto; las cajas paraestatales se rigen por leyes específicas y no tendrán cambios en este proyecto.
Según Arim, con la nueva causal “un tercio de los trabajadores va a poder percibir una jubilación que es similar a la que percibirían antes de la reforma del período anterior”. En algunos casos, agregó, el monto podría ser incluso mayor. El jerarca vinculó ese resultado con el suplemento solidario y con el objetivo de priorizar a las personas con menores ingresos.
Una opción para quienes no puedan continuar trabajando
La jubilación anticipada supondrá una prestación menor que la que recibiría una persona si espera hasta los 65 años. Arim puso como ejemplo a un trabajador con 30 años de aportes: a los 65, la tasa de reemplazo —la proporción del salario que representa la jubilación— sería de algo más del 50%; a los 60, “será del orden de 36%”. Para quienes tienen ingresos más bajos, el suplemento solidario puede complementar el monto.
El director de la OPP subrayó que el gobierno no busca incentivar el retiro temprano. “No queremos ni motivar ni incentivar una jubilación temprana”, afirmó. “Queremos generar un mecanismo de protección social”. La edad de 65 años se mantiene como referencia general, pero la propuesta permitiría elegir el retiro antes a quienes cumplan los requisitos.
Arim señaló que la iniciativa procura contemplar trayectorias laborales distintas y situaciones que pueden dificultar que una persona siga trabajando hasta esa edad, como la pérdida del empleo o los cambios tecnológicos. “No todas las personas llegan a los 65 años en condiciones de seguir trabajando”, sostuvo.
Como ejemplo, planteó el caso de alguien desplazado por un cambio tecnológico o por el cierre de una empresa cuando tiene poco más de 60 años. “Prefiero retirarme en este momento y poder asegurarme un nivel de ingreso”, resumió al describir la decisión que podría tomar una persona en esas circunstancias.
El jerarca sostuvo que una causal común para todos evitaría que el acceso al retiro anticipado dependiera de que el gobierno incorpore o no determinadas ocupaciones. A su juicio, eso puede producir diferencias entre colectivos con distinta capacidad para reclamar cambios. “Nos parece mucho más razonable tener un mecanismo más simple, más sencillo, universal”, dijo. La nueva opción tendrá reglas generales y quedará a decisión de cada trabajador que reúna las condiciones.
El costo fiscal y las críticas de la oposición
Arim afirmó que los estudios actuariales revisados por el Poder Ejecutivo indican que la iniciativa es “neutra desde el punto de vista fiscal”. La estimación presentada en la entrevista prevé un costo máximo anual de 0,16% del PIB entre 2040 y 2045, que luego bajaría hasta llegar a cero en el largo plazo.
Dirigentes de la oposición cuestionaron el proyecto y sostuvieron que podría beneficiar a pocas personas. También plantearon que habilitar el retiro a los 60 años contradice el resultado del plebiscito de 2024 sobre la reforma previsional.
Arim respondió que el proyecto del gobierno no es equivalente, ni en contenido ni en forma, a la reforma constitucional sometida a votación. “Estamos hablando de cosas distintas”, dijo. Sostuvo que el gobierno había propuesto en la campaña abrir un diálogo social para discutir cambios al sistema previsional, y que la nueva causal surgió de ese proceso.

El proyecto también prevé cambios en algunos beneficios para personas con discapacidad. Arim explicó que actualmente puede haber diferencias entre quienes acceden a la jubilación por una causal de discapacidad y quienes, pese a enfrentar una situación similar, se jubilan por el régimen general. La propuesta busca extender el complemento asociado a la discapacidad a quienes cumplan las condiciones, para corregir esa desigualdad.
En cuanto a otros aspectos del sistema, el Poder Ejecutivo trabaja en un proyecto distinto para modificar el pilar de ahorro individual. Arim dijo que esperaba que esa iniciativa estuviera pronta durante el año, aunque la entrevista se centró en la causal de retiro anticipado y en los cambios que el gobierno prevé remitir al Parlamento.
Materiales complementarios
Accedé aquí al informe final del Diálogo Social
Accedé aquí a la gacetilla del Poder Ejecutivo que propone habilitar el retiro anticipado a los 60 años con 30 años de servicios
















