
Foto: AUF
Esta semana conocimos los trajes que vestirán fuera de la cancha los jugadores de la selección celeste que competirá en el Mundial 2026 que comienza en los próximos días.
Esas prendas están confeccionadas con lana merino nacional, que fue elegida por su suavidad y capacidad de aislación térmica, su origen natural, renovable y biodegradable y por su asociación con conceptos como el bienestar animal y el cuidado de los recursos naturales, que identifican a nuestro país.
En el acto de presentación, que tuvo lugar el martes en el Estadio Centenario, hubo varios oradores, entre ellos quien diseñó el vestuario, la uruguaya Gabriela Hearst, de larga y prestigiosa carrera internacional, y el presidente de la AUF, Ignacio Alonso.
Pero llamó la atención cómo se expresó esa noche el presidente de la Federación Rural, Rafael Normey, que dijo, muy emocionado, que el sector lanero está ante “una oportunidad única, quizá irrepetible”, para que muestre su trabajo y su valor.
“El sentimiento que nos inunda por todo el sector productivo que yo represento es que tenemos el pecho inflado de agradecimiento”.
¿Cuál es la situación hoy de ese rubro tan tradicional de la agroindustria nacional?
¿Por qué tuvo la caída por la que pasó en las últimas décadas?
¿Existe la posibilidad de un repunte en los próximos años?
Emiliano Cotelo conversó con el presidente de la Federación Rural, el Ing. Agr. Rafael Normey; el Ing. Agr. Alberto Bosseo, integrante del directorio del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria; y, desde la industria, el presidente de Tops Fray Marcos, el Ing. Agr. Nicolás Pérez del Castillo.















