
Foto: Javier Calvelo / adhocFOTOS
El Senado aprobó por unanimidad el proyecto de ley presentado por el Frente Amplio, que amplía a nuevos cargos el régimen de regulación de viáticos que ya rige para la Administración Central. La iniciativa comprende a parlamentarios y funcionarios del Poder Legislativo, ediles, intendentes y cargos políticos y de confianza de los gobiernos departamentales y municipales.
“La idea es tomar una ley que ya se aprobó en el período pasado […] y extenderla”, explicó el senador del MPP-FA Daniel Caggiani en diálogo con Emiliano Cotelo y Romina Andrioli en En Perspectiva. Según estimó, el cambio incorporará “más de 1.500 sujetos obligados”.
“Esto no debería necesitar ley”, dijo Caggiani. Sin embargo, sostuvo que, ante la existencia de “conductas diferentes”, se busca “tener un criterio común legislado, cosa que también nos sirva para después controlar”.
El proyecto no prohíbe los viajes al exterior ni establece nuevos topes o autorizaciones previas. Hasta ahora, explicó el senador, en las dos cámaras había criterios distintos y, al volver de una misión, se podía informar sobre el viaje y devolver el dinero sobrante, pero no existía la obligación de hacerlo. “Hoy la gran mayoría devuelve el dinero que le sobra, pero […] no tienen la obligación”, señaló.
Con la nueva norma, la falta de rendición podrá implicar el descuento del monto correspondiente al viático y la imposibilidad de participar en otras misiones oficiales al exterior hasta cumplir con esa obligación. “Si no existe esa rendición […] eso va a tener una sanción”, indicó Caggiani. El resumen de las rendiciones, añadió, será de acceso público: “La idea justamente es que esto sea público”, para que “la ciudadanía lo pueda conocer”.
Otro punto de la iniciativa alcanza a las actividades en el exterior a las que autoridades y legisladores concurran por su cargo, aunque no formen parte de una misión oficial ni sean financiadas por el organismo. Caggiani dijo que esas invitaciones “no están claramente transparentadas” y que el proyecto establece que “se tengan que declarar ante el organismo respectivo y que además sea público”. A su juicio, la ciudadanía debe poder conocer esos vínculos porque “después eso incide en las visiones que tenemos sobre las cosas que discutimos a nivel nacional”.
Durante el debate, legisladores de la oposición plantearon reparos sobre el alcance y la pertinencia de los viajes parlamentarios. El senador nacionalista Sergio Botana puso el foco en el posible abuso de los viajes, mientras que el colorado Pedro Bordaberry defendió una propuesta para que los legisladores no viajen al exterior con recursos públicos. Caggiani consideró que para mejorar los controles “hay que mejorar sin duda”, aunque cuestionó algunas iniciativas: “A veces siento que hay propuestas legislativas que tienen más que ver con tratar de establecer alguna chicana política que más bien resolver los problemas del Uruguay”.
El senador defendió la participación en ámbitos internacionales, aunque dijo que es necesario evaluar sus resultados. “Hay gente que lo hace bien, hay gente que lo hace mal y hay gente que lo hace de manera regular”, sostuvo. Y agregó: “No me niego a considerar” si todas las instancias en las que participa el país están bien justificadas. “Hay que trabajar más justamente para que estos ámbitos rindan”, afirmó, y planteó que los parlamentarios deben ir “a trabajar y a representar al Uruguay”.
Para Caggiani, la aprobación también muestra las dificultades del sistema político para regularse. “Hace diez años que estamos discutiendo esto y recién hoy tiene media sanción”, señaló. “Somos buenos oradores, pero pocos articuladores en estos temas”, agregó, y calificó la aprobación como “un pequeño paso”.
















