
En un tiempo marcado por la urgencia, la respuesta inmediata y la ansiedad de lo automático, esperar parece un gesto casi de resistencia. Sin embargo, desde hace más de setenta años, Esperando a Godot, de Samuel Beckett, insiste en detenerse, habitar el tiempo, sostener el vacío.
Por estos días, una coproducción binacional entre Portugal y Uruguay vuelve a poner en escena una de las obras más influyentes del teatro contemporáneo. Interpretada por el histórico Teatro Experimental de Cascais —una de las compañías más longevas y prestigiosas de Europa—, la propuesta se presenta en formato bilingüe, con subtítulos, y dialoga con públicos de distintas tradiciones y lenguas.

Luego de su paso por el MACA en Punta del Este y antes de llegar al Teatro Solís, donde tendrá cuatro funciones, conversamos con Iván Solarich, actor uruguayo que integra el elenco de esta versión dirigida por Flávia Gusmão. En la entrevista, Solarich reflexiona sobre la espera en tiempos de inmediatez, el desafío actoral de una obra donde “no pasa nada” y, al mismo tiempo, pasa todo, y la vigencia de Beckett como espejo del absurdo y de lo profundamente humano.
Las funciones serán del jueves 22 al sábado 24 de enero a las 21:00 horas y domingo 25 de enero a las 19:30 horas, en la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís.
Las entradas se pueden adquirir en Tickantel.









